…el servidor público que deniegue un acto propio de sus funciones, como en extremo lo ha venido haciendo el mandatario departamental, incurrirá en prisión e inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones de carácter público hasta por 80 meses.

 

Por: Eliécer Santanilla

El 15 de septiembre, en Filandia, Quindío, se adelantó con éxito la séptima edición de los talleres “Construyendo país” que oficia desde las regiones el Presidente de la República Iván Duque.

Muchos fueron los alcaldes y líderes del departamento que lograron exponer las necesidades más apremiantes de sus coterráneos, ante el primer mandatario y su gabinete.

Sin embargo, tal suerte no la vivimos los armenios, pues al parecer el Presidente, haciendo uso de su descomunal capacidad ejecutiva, priorizó a los alcaldes en propiedad y no al encargado alcalde de la capital del Quindío, Álvaro Arias Young, quien, a pesar de aparecer en el listado protocolario de intervenciones, no le fue dado el uso de la palabra.

Esto se tradujo en un mensaje claro y contundente del perjuicio a la capital quindiana que viene generando la prorrogada interinidad que vive por cuenta del mandatario seccional, Carlos Eduardo Osorio Buriticá.

Quien sí intervino, y con lujo de detalles,  fue la Procuraduría General de la Nación, a través del Coordinador de Control Electoral, informándole al señor Presidente el presunto asalto a las normas y las leyes, perpetrado por Osorio Buriticá.

Según el experto jurista y periodista José Jota Domínguez, el gobernador del Quindío no ha querido seguir las normas constitucionales, ni legales ni jurisprudenciales existentes para nombrar alcalde de Armenia, menoscabando con su no actuar el derecho de sus habitantes de tener un alcalde en propiedad.

De nada han servido las múltiples acciones preventivas del Procurador Regional Diego Trujillo, quien leyó  ante la institucionalidad del país la carta mensaje de la  Procuraduría Nacional, tipificando el  supuesto manoseo a la ciudad.

“Resulta inadmisible que después de varios meses, la administración municipal  de Armenia continúe en plena interinidad, cuando de haberse aceptado la renuncia en tiempo y de conformidad con los términos otorgados por la Ley 1475 de 2011, se podría contar a la fecha con un alcalde legítimo elegido democráticamente, en cuanto que al presente se han excedido todos los términos establecidos por la ley”. Aparte de la misiva leída por el procurador Nacional de Tierras, Diego Trujillo.

Dicho todo lo anterior, no sobra expresarle, señor Gobernador, que lo que aún sigue en sus manos no es una elección como a bien parece que se lo ha creído, comprenda que es una designación y un compromiso con la ciudad que lo eligió, mientras que su discurso dilatorio no ha sido más que atentatorio contra la capital.

Padre, ¡no nos gusta, no! Su propio discurso es óbice para la trasparencia, no lo desvencije más, cumpla la norma, gobierne como seguramente en tantas ocasiones lo ha hecho, pero también deje gobernar, ayúdese y no le dé mas la razón a una turba creciente y decepcionada que lo tilda de creerse megalómano  omnipotente.

Le rogamos que derrame una aurora de luz sobre la terrible noche que día a día ha dilatado sobre nuestra capital.

Ahora, parece que con sotana y corbata transita con ingenuo descaro hacia el Gólgota, pues bien lo estipula la norma que el servidor público que deniegue un acto propio de sus funciones, como en extremo lo ha venido haciendo el mandatario departamental, incurrirá en prisión e inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones de carácter público hasta por 80 meses.

Curiosamente, quienes observamos la transmisión del reciente Taller de país, mientras el Doctor Carrillo daba lectura de la contundente misiva del ente de Control, un gallo fino y no precisamente el gobernador, cantó tres veces… Que no sea este pueril dato un holístico presagio de un lamentable desenlace.