LEO TOROLas dictaduras en el cono sur no son gratuitas, son el plan sistemático de Estados Unidos para prevenir la revolución del pueblo en pro de unos ideales de justicia social, de equidad, de desarrollo contextualizado dentro de cada uno de estos países

Por: Leandro Toro Valencia

Decir que muchos países latinoamericanos tienen una deuda con Estados Unidos es redundar en cifras económicas y en tratados de “cooperación” entre la gigante nación americana y los países del cono sur. Lo que muy pocos podrían argumentar de buena manera es la deuda que Estados Unidos tiene para con todos los países de América del Sur.

Hacia las décadas de 1970 y 1980 se dieron una serie de dictaduras en el cono sur de América que erradicaron cualquier posibilidad de una  revolución como la que se dio a finales de la década de 1950 en Cuba. Países como Chile, Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia tuvieron que resistir estos regímenes que destrozaron varias generaciones bajo el terrorismo de estado indiscriminado. Otros países como Venezuela, Ecuador y Colombia sufrieron igualmente las secuelas de estas dictaduras  y la persecución que a los detractores de estos regímenes se llevaba a cabo.

Lo que muchos no saben de la historia es el apoyo de Estados Unidos en el fortalecimiento de estas dictaduras que nos hicieron retroceder tantos años. Operación Cóndor se denominó a una coordinación sistematizada de todos los órganos de seguridad de las dictaduras para vigilar, detener,  interrogar, torturar y desaparecer a todas aquellas personas que tenían un pensamiento diferente al pensamiento de la dictadura de turno. Estas prácticas que perfectamente se enmarcan en lo que conocemos como Terrorismo de Estado contó con la colaboración de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos.

Así pues, no solo debemos de hablar de la deuda que nuestros países latinoamericanos para con el país más poderoso del mundo, también debemos de hablar de la deuda que este país tiene con el pueblo latinoamericano al apoyar estas dictaduras. Las dictaduras en el cono sur no son gratuitas, son el plan sistemático de Estados Unidos para prevenir la revolución del pueblo en pro de unos ideales de justicia social, de equidad, de desarrollo contextualizado dentro de cada uno de estos países, independientemente si estas “revoluciones” se asemejaran de alguna manera a la llevada a cabo en Cuba en 1959.