Cuando el comunicador entienda que la verdad está por encima de todo, cuando pueda ver e informar lo bueno de ese quien le cae mal y lo malo de ese a quien admira profundamente, cuando sea capaz de lanzar información sin importar a quién le convenga, ahí tendremos verdadero periodismo en Colombia.

 

Por: Eduardo Valencia Guevara

Durante los últimos años, sobre todo gracias a las nuevas tecnologías, son más quienes se acercan a los medios alternativos a la hora de informarse, medios que abiertamente se denominan “prensa libre” o “periodismo libre” al no estar obligados a seguir las órdenes de jefes que muchas veces cohíben o limitan la información.

Una gran mayoría de medios tradicionales en Colombia son manejados por poderosas personas con intereses políticos y económicos bien dirigidos, de allí que muchas veces las noticias tengan que pasar por el filtro de “¿A quién le conviene y a quién perjudica?”, para solo mostrar exclusivamente lo que esos grandes poderes quieren que veamos.

Esto es lo que ataca, o dice atacar, la prensa libre o alternativa, personas que cansadas de esa manipulación mediática deciden buscar espacios en medios como la radio o el internet para informar sin ese molesto filtro, para informar con independencia.

Si bien algunos logran llevarlo a cabo, muchos otros caen en eso mismo de lo que buscaban alejarse; ya no hay un jefe que te censure las noticias, pero ahora eres tú mismo quien se ha convertido en ese jefe que censura las noticias a conveniencia. Los intereses económicos de los poderosos han cambiado por los intereses personales del grupo informativo, pero el filtro sigue siendo el mismo “¿A quién le conviene y a quién perjudica?”. Ahí es que el supuesto periodismo libre pierde la neutralidad de la que se jacta.

Una página de Facebook autodenominada Medio de comunicación alternativo surgió para contrarrestar a los medios tradicionales, quienes, por los intereses previamente explicados, han manipulado la información para hacer quedar mal ciertos sectores políticos y sociales.

Durante algunos meses dicho medio alternativo hizo la tarea de hacer investigaciones y mostró la realidad del país, esa que durante décadas nos tratan de ocultar o disfrazar, pero en la investigación sobre esa realidad descubrieron que esos sectores políticos que defendían tienen grandes errores.

¿Qué hizo el medio alternativo? Lo mismo que el tradicional: ocultar y maquillar la información. En esto han caído decenas de grupos que supuestamente se dedican a informar; se autodenominen medios noticiosos alternativos o simples espacios de comunicación, sean manejados por periodistas profesionales o simplemente por personas con ganas de comunicar algo.

Cuando el comunicador entienda que la verdad está por encima de todo, cuando pueda ver e informar lo bueno de ese quien le cae mal y lo malo de ese a quien admira profundamente, cuando sea capaz de lanzar información sin importar a quien le convenga, ahí tendremos verdadero periodismo en Colombia.

Los medios tradicionales seguirán manipulando la información, ahí es donde la prensa libre tiene que destacarse mostrando la verdad, ese es el gran reto que tienen. Pero muchas veces el ego y otras tantas la ignorancia, es lo que les impide saber que con sus publicaciones hacen más mal que bien.

Habrá algunos que se defenderán diciendo que lo que hacen no es informar sino opinar y que eso les da derecho a decir lo que les plazca frente a un hecho, pero hay que aprender a diferenciar la noticia de la opinión. Para ello, basta con poner un pequeño mensaje “Este es un espacio de opinión”.

Sin tener un título alguno de periodismo ni siquiera uno afín a la comunicación, quien escribe recuerda aquellas lecciones de Juan Gossaín a Vicky Dávila en una entrevista que se hizo viral años atrás. Cuánto aportarían esas palabras a quienes comunican, mejor aún, a quienes quieren dar noticias.