De hacerse efectiva la designación de Lucas Sandoval en el HUSJ, al Departamento de Risaralda le tocará asistir al entierro de un hospital que fue construido con el esfuerzo de la otrora ciudadanía comprometida con su propio destino.

 

Por Adriana González Correa*

Con las elecciones de octubre pasado no es que hayan llegado vientos de renovación a la ciudad y al departamento. La realidad es que el continuismo, siempre atado a sus prácticas corruptas, fue quien ganó las elecciones.

Los alfiles de este rancio y descompuesto paquete ya comenzaron a pedir sus consabidas cuotas burocráticas con el fin de hacerse con el botín de lo público. Total, una ciudadanía que no vigila sus finanzas comunitarias, que acepta con indignidad las mínimas prebendas aunque sea ella misma la perdedora, que entrega su voto como premio de consolación a un contratico temporal o por un billete de cincuenta mil o, finalmente, decide no participar para obviar el dolor de cabeza de pensar y comprometerse, son las eternas posibilidades que le dan cabida al juego macabro de las mafias políticas que pueblan el panorama político-electoral del país y por supuesto del ámbito local.

Todos y todas en Risaralda sabemos del saqueo que el senador Merheg y su pandilla han hecho en el HUSJ en estos últimos cuatro años. Desde este mismo medio, hace un año exactamente se publicó una investigación que daba cuenta de ello.

Supe por fuentes fidedignas que el gobernador electo Víctor Manuel Tamayo había designado inicialmente a Juan Carlos Restrepo como gerente del HUSJ. El doctor Restrepo fue gerente del Hospital hasta el año 2016, no se puede decir que fue un administrador impecable, sin duda que también hay mantos de duda frente a su figura, pero con la lógica malsana implantada en Colombia –la que poco me atrae–, el mal menor para el hospital sería su designación. La que no aceptó el mencionado exgerente, supongo que conoce las tenebrosas condiciones en las que anda el hospital y aceptar la gerencia significa comprar un problema.

Debido al rechazo del doctor Restrepo, al parecer el Centro Democrático pidió la gerencia del Hospital a Tamayo y el interés es poner a Lucas Sandoval, excandidato a la Cámara por dicho partido, del que ya no hay serias dudas, sino serias certezas sobre sus prácticas non sanctas en la administración de lo público.

Porque lo conozco de autos –como decimos los abogados–, puedo decir que además de ser un tirano consumado y pésimo administrador, actúa con el típico travestismo político de los oportunistas del poder.

El señor Sandoval en Pereira comenzó su carrera política de la mano del otrora glorioso senador Soto, cuando éste se encontraba en el culmen de su carrera. Sandoval junto a otro grupo de lagartos tuvieron la gerencia del HUSJ y posteriormente la de la ESE Salud Pereira por su fidelidad al exsenador Soto.

Durante su pésima administración en la ESE la contratación de prestación de servicios aumentó considerablemente, subió la nómina paralela de los cargos administrativos –innecesarios–  y, el colmo de los colmos, fue pretensión de este personaje entregarle la tercerización laboral de los médicos(as) a un contratista particular, cuya máxima experiencia era la administración de cafeterías en un hospital antioqueño. El bochornoso acto llevó a los y las médicas a realizar una huelga.

La sanción posterior a quienes se atrevieron a reclamar sus derechos fue la no renovación de sus contratos de prestación de servicios al momento de su vencimiento, por eso afirmo sobre la tiranía característica de ese personaje siniestro que ronda la salud del Departamento. Quien responde con despidos a los reclamos de derechos, sin duda desconoce la sociedad democrática instalada con la revolución francesa en 1789.

El Ministerio de Trabajo le impuso una multa por la prohibida intermediación laboral a la ESE en el año 2015, por 1.540 millones de pesos. Desconozco si fue confirmada en segunda instancia o si aún sigue en trámite.

Con la caída del senador Soto, cayeron sus alfiles y los más vulgares oportunistas buscaron refugio en aquellos partidos que aun conservan el poder, por eso Sandoval corrió a la sombrilla del CD que sin duda le garantizaría su permanencia en lo público –pues lo cierto es que los más incompetentes del poder no van a lo privado, se mantienen en lo público que brilla por la ausencia de méritos–.

De hacerse efectiva la designación de Lucas Sandoval en el HUSJ, al Departamento de Risaralda le tocará asistir al entierro de su hospital que fue construido con el esfuerzo de la otrora ciudadanía comprometida con su propio destino.

*Concejal de Pereira. @adrigonco