Un Alcalde que hace gran inversión en comunicaciones y redes, que destaca una abierta obsesión por la selfie y el video de celular para mostrar unos resultados que no se compadecen con la realidad de su Administración, y que gracias a ello logra engañar a los ciudadanos que le votaron con la esperanza de “el cambio” y obtiene la no despreciable aceptación del 87%, demuestra que la selfie PAGA.

Por: Adriana González Correa

El pasado 6 de diciembre se presentaron los resultados dela encuesta “Pereira como vamos”. En ella se consignan los datos de percepción ciudadana alrededor de temas de ciudad como movilidad, educación, salud, gestión de la Administración municipal, entre otros.

Es claro que una cosa es la percepción y otra muy diferente lo que sucede realmente en la ciudad; sin embargo, la encuesta mide exclusivamente lo primero.

Dentro de los elementos a evaluar en la encuesta está la pregunta referente a la “imagen del Alcalde Juan Pablo Gallo”, que subió de 2017 a 2018 del 77 al 87%. Como se trata de medir la percepción no extraña el resultado.

El alcalde se ha caracterizado en sus casi tres años de mandato por ser una figura mediática y bien posicionada en las redes sociales, de hecho tiene un importante gasto del presupuesto destinado a comunicaciones, y esto sin duda le ha dado resultado.

En la historia del voto popular a la Alcaldía no recuerdo un mandatario de Pereira con más problemas que Gallo. Veamos por qué.

El Secretario de Desarrollo Social, Jhon Jairo Lemus, fue condenado penalmente por actos de corrupción. La actual Secretaria y la subsecretaria de la misma cartera fueron sancionadas la semana pasada, con dos y tres meses de suspensión –respectivamente–.

El sobre costo del lote de la comuna Villavicencio que solo en tres meses, logró pasar de 650 a 2.250 millones de pesos –al momento de ser adquirido por el Municipio– para la construcción de una estación de Policía.

La deuda de 13.000 millones de pesos por no pago de estampilla, del nuevo administrador del Aeropuerto Matecaña, que le ha hecho conejo a la Cultura y a los programas para los Adultos Mayores. Todo bajo la égida de un Alcalde cuyo silencio termina siendo más cómplice que diligente.

Sin olvidar las extrañas circunstancias contractuales bajo las cuales Gallo hipotecó y regaló el patrimonio pereirano reconocido en el Aeropuerto, al socio de la corrupta Odebrecht. Situación que se denunció en esta misma tribuna.

Sin nombrar el escándalo por el que fue objeto de pérdida de investidura en primera instancia por el Tribunal Contencioso Administrativo por no declararse impedido cuando era Concejal, para elegir al contralor que lo investigaría como funcionario de Instituto Municipal de Tránsito. Si bien fue revocada la decisión en segunda instancia por vencimiento de términos, es claro que la actuación irregular se dio.

También se debe recordar el impacto que sufrió la empresa de Aguas y Aguas –la joya de la corona– al volverla extrañamente una S.A.S. y realizar Asambleas de socios –uno de ellos en la cárcel en Bogotá– vía whatsapp. Así como la liquidación del Instituto Municipal de Cultura y el INFI, socios de Aguas y Aguas

No olvidemos el regalito que pretendió –en compañía del concejal Steven Cárdenas-  en la aprobación del POT, al exonerar del pago de plusvalía a quien hiciera la edificación de vivienda en el terreno del Batallón San Mateo, que provocó tanta indignación ciudadana que debió ser retirado de la norma. Situación que también se denunció en esta columna.

Un Alcalde que hace gran inversión en comunicaciones y redes, que destaca una abierta obsesión por la selfie y el video de celular para mostrar unos resultados que no se compadecen con la realidad de su Administración, y que gracias a ello logra engañar a los ciudadanos que le votaron con la esperanza de “el cambio” y obtiene la no despreciable aceptación del 87%, demuestra que la selfie PAGA.

@adrigonco