Es claro que el negocio está en la televisión para los clubes pequeños. Equipos como Atlético Nacional, Medellín, Millonarios, América, Santa Fe, Junior y Deportivo Cali todavía llevan asistentes al estadio, porque sus aficionados superan en número la capacidad de los escenarios, es decir, hay hinchas para el estadio y hay hinchas para la televisión.
Por: Carlos Marín
Por estos días se ha vuelto intensa la discusión al interior del fútbol. Decenas de  periodistas deportivos en Colombia no están para nada contentos con las medidas que la División Mayor del Fútbol Colombiano (DIMAYOR) les ha impuesto para poder cubrir los encuentros deportivos.
Las restricciones van desde no ponerse la camiseta distintiva de los equipos en disputa, hasta publicar imágenes del partido una vez concluyan los encuentros. Si se publica una fotografía en el transcurso del mismo partido el comunicador corre el riesgo de ser suspendido por varias fechas, o su acreditación cancelada.
Aunque esta no es la única preocupación, los clubes ahora están prohibiendo a los hinchas que lleven cámaras al estadio, escenario donde se supone el hincha asiste para llevarse un recuerdo, ya sea desde su dispositivo móvil o con su propia cámara fotográfica.
El debate lo amplió este miércoles 28 de marzo el Deportivo Pereira, cuando en uno de sus perfiles en redes sociales publicó que estaba prohibido ingresar con estos aparatos electrónicos a las tribunas del estadio Hernán Ramírez Villegas, precisamente un día antes del encuentro por Copa Colombia entre el elenco ‘Matecaña’ y Cortuluá.
De inmediato los aficionados respondieron ante el trino, argumentando que consideran como injustificada la medida, que el equipo pereirano debería preocuparse por el ascenso y no por “censurar” o coartar las libertades de las personas.
Ante esta situación, la explicación que ofrecen en los clubes es que dentro de los contratos con Dimayor se debe respetar la cláusula de derechos de imagen que son exclusivos de Win Sports, canal que, según los mismos funcionarios, paga astronómicas cifras para quedarse con esos derechos del Fútbol Profesional Colombiano.

¿Negocio? 

Lo anterior lo deben cumplir a cabalidad los clubes mal llamados “chicos”, donde su presupuesto de financiación depende de los dineros que Dimayor les gire; es decir, cualquier orientación de este organismo, los clubes deben acatarla.
Todo esto genera malestar en los espectadores y en gran parte de la prensa especializada, debido a que ya no pueden sacar sus dispositivos móviles para capturar una fotografía del partido.
Incluso se han evidenciado discusiones en varios estadios del país, donde la Dimayor ubica comisarios para que vigilen a los aficionados y les hagan borrar los materiales.
¿Quiere Win Sports sacar a los públicos para que vean sus partidos por televisión?
Es claro que el negocio está en la televisión para los clubes pequeños. Equipos como Atlético Nacional, Medellín, Millonarios, América, Santa Fe, Junior y Deportivo Cali todavía llevan asistentes al estadio, porque sus aficionados superan en número la capacidad de los escenarios, es decir, hay hinchas para el estadio y hay hinchas para la televisión.
Para un equipo como Atlético Nacional no significa mucho que sus hinchas vean los partidos por la televisión, pues al Atanasio Girardot recurre un promedio de 12 mil personas cuando oficia de local. Esto en términos económicos le permite sustentar con creces la logística del evento.
Sin embargo, en los equipos de media tabla hacia abajo, sumando los equipos de la B, deben arreglárselas para pagar los asuntos logísticos de los partidos. Incluso, les conviene más que los espectadores vean los encuentros por Win Sports que desde la misma tribuna.
La situación no para allí, parece que a los periodistas de Win Sports les han ordenado delatar a cuanto aficionado vean filmando fragmentos de partidos, lo que ha derivado en una situación incómoda para el espectáculo del fútbol.
Ya es común ver a funcionarios de Dimayor sosteniendo discusiones con hinchas, hasta insultos y agravios se llevan quienes intentan prohibir las fotos.
¿En qué terminará esto?, ¿se está gestando otro monopolio?