Leer es para valientes

LEO TOROLeer es, en definitiva, la mejor forma de convertirnos en otros, más o menos funcionales que el original, buenos o malos, demonios o ángeles… como en muchas cosas, leer es también arriesgar un poco.

Por: Leandro Toro Valencia

Desde chicos se nos quiere “inculcar” un hábito. Una sociedad carente de hábitos los tiene que engendrar como si fueran vicios a ver si de esa manera logramos algo bueno. El hábito por la lectura es algo que se nos quiere meter desde niños, obligar cuando jóvenes y, resignadamente, sugerir de adultos. Pero es que este hábito no es para cualquiera, este hábito es para valientes, personas con coraje; con dos bien puestas, como dijera mi papá.

Leer es un acto transformador, es un acto que engendra nuevos seres que confrontan lo que somos. Leer engendra demonios que no son como nosotros. Son nuevas personas y son demonios porque son desconocidos, y ya saben lo que dicen por ahí de que le tememos a lo que desconocemos. Solo leer nos reconcilia con esos nuevos seres que nos terminan transformando.

¿Ya vemos entonces por qué leer es un hábito para valientes? No cualquiera está dispuesto a salirse de la situación cómoda que el sistema nos brinda, sea cual fuere nuestra situación en la vida. Leer no es una actividad inculcable, que se pueda meter o siquiera sugerir. Leer es una actividad de liberación que solo los valientes toman.

Leer te transforma, eso es indiscutible. Mi percepción sobre algunas realidades ya no son las mismas cuando sabes a fondo sobre los temas que las circundan. Cuando se conocen detalles, cuando se adquieren herramientas para observar la realidad misma, definitivamente nos hemos transformado, y eso lo logra la lectura misma. Bueno, que no toda lectura sirve en estos propósitos, es algo con lo que estoy de acuerdo, pero es tema de otro costal.

Leer es para valientes, de eso no hay duda. Leer te transforma, te cambia en otro diferente a ti y eso es un reto que no cualquiera asume, es por esto que inculcar el hábito, sin ser conscientes de este “peligro”, es perder el tiempo. Leer es, en definitiva, la mejor forma de convertirnos en otros, más o menos funcionales que el original, buenos o malos, demonios o ángeles… como en muchas cosas, leer es también arriesgar un poco.