la fotoEn la suerte de tensiones por cortesía de los sucesos que acaparan los medios, habría que agregar uno, para “alegría” de unos e incertidumbre para otros.

Por: Juan Esteban Jaramillo Osorio

Muertos en Siria, conmemoración de los horrores perpetuados por los hombres en su enferma búsqueda de poder y control y clasificaciones aplazadas (aunque de seguro ese viernes a más de uno no lo esperan en la casa).

En esa suerte de tensiones; la escena política del país del sagrado corazón arranca un nuevo acto circense, cargado de todas las tensiones, especulaciones, intereses, alianzas, pactos (en sótanos, apartamentos y haciendas) órdenes y traiciones, que hace que la política que conocemos no sea más que un entramado de todos contra todos en aras de tenerlo todo.

En el acto que presenciaremos, un personaje llega bajo otro papel, ya no es ex presidente, ahora es político, activo y en carrera, se ha postulado y quizá su simpatía en unos y su devoción en otros le dé las firmas y los votos que ahora como político en carrera electoral, ansía, desea, y exige, no por ser político o candidato, sino por ser él.

Es así como la carrera por el poder del próximo año empieza a calentar carbones, habrá de todo para escoger, en un hipotético menú; un gobierno “posiblemente” re elegido, una oposición de izquierda sobreviviente a leyes de desintegración propuestas, un partido del pasado que resucita después de un par de décadas, y lo más interesante, un partido de derecha desde el senado en oposición a otro partido de derecha, curiosamente el que ocupa la presidencia.

Y mientras el acto toma forma, qué pasará por la cabeza de los segundos habitantes más felices del mundo, hay mucho en que pensar… El futuro a corto, mediano y largo plazo; la salud, la educación y la economía, los diferendos limítrofes, los diálogos en La Habana, los paros, las olas invernales, las crisis alimentarias, lo que suceda el otro año, pero también, el reinado nacional de la belleza, lo interesante de vivir, las cuotas de los créditos, los sueños personales; y no me olvido, no podría hacerlo, de la clasificación a ese soñado y esquivo mundial; de todo para todos, a entretenerse en lo que haya.

Este acto que inicia y que después dará paso a otros más, tal vez ponga a prueba muchas cosas en los colombianos, habrá un ejercicio de memoria, (en serio se pondrá a prueba la capacidad de recordar) de ver quién hizo qué o por qué. En ese orden, a la escena llega un método; la posibilidad del voto; como acto representativo de la democracia básica. La escena política ha arrojado algunas cascarillas al aire; políticos que no leen, políticos que hacen pactos non sanctos, políticos incompetentes, políticos inquisidores y toda clase de lagartos de corbata y buenos modales.

El voto entonces, si hay un buen uso de la memoria, quizás no cambie las cosas de una pero si restará lo que empiezan a desear los “dotores”. ¡¡¡Votos canjeables por poder!!! Ellos los quieren y ustedes los dan, pero para dar ese voto, hay que tener memoria, recordar y pensar; el tamal y la lechona son buenos platos, que quitan el hambre indiscutiblemente, pero a veces pueden generar dolores de estómago con finales excrementales y por largos periodos.

Algo curioso es que al parecer hay un nuevo público presente; joven, enterado, al menos con edad para votar y/o hacer, y con un país virtual que se sirve de ser canal con el país real, es al menos la ventaja de la tecnología como herramienta. Leía en un comentario en ese país virtual que sugería que gracias a los avances de la tecnología, se podían recordar cosas que antes no era posible o “fácil” hacer, auguraba, que las cosas no iban a ser fáciles para cierta clase política.

Ojalá sucedan algunas cosas, por algún lado la estructura tendrá que empezar a resquebrajarse, la pregunta es cómo y cuándo.

Ejercicio para la relajación en el hogar:

> Ubicado de forma cómoda, proceda a cerrar sus ojos e imagine brevemente que tras una inesperada caída de una sanción de inhabilidad, en su momento se cuente en el horizonte con dos personajes, el presidente de la República Andrés Felipe Arias y de su destacado gabinete, el ministro del Interior Alejandro Ordoñez Maldonado.