¡Los perros llenos no cazan!

alvaro ramirezEl panorama para la reelección de Santos a 15 días de la vuelta final es tétrico. Una deuda enorme de ejecución de obras en un país creciendo y lleno de necesidades. Un solo y último argumento de La Paz hoy des legitimado por las FARC.

Por: Álvaro Ramírez González

Hace muchos años era yo Presidente del Deportivo Pereira. Teníamos enfrente un duro compromiso con nuestro más enconado rival, el Once Caldas. Preocupado por esa situación decidí poner muy puntual los pagos de nómina, uniformes nuevos, el bus recién pintado y un suculento almuerzo antes del partido.

Llegué al estadio Palogrande de Manizales lleno de razones para esperar un buen resultado. Perdimos 4-0 y yo me vine desencajado, desencantado, desmoralizado, desorientado y así se lo decía a dos compañeros de la Junta Directiva que venían conmigo en mi vehículo de regreso a Pereira. Al rato el conductor del vehículo, que ya había escuchado todas esas cosas que yo les había dado antes de entrar a la cancha dijo una frase que me dejo paralizado: “perdón doctor, usted se equivocó por que los perros llenos no cazan”

Los resultados de las pasadas elecciones de la primera vuelta presidencial me hicieron recordar esa vieja anécdota. Basta comparar los resultados que sacaron los Congresistas santistas en marzo con los que le aportaron a su jefe, financiador y candidato-presidente Juan Manuel Santos. ¿La Costa Atlántica con un 70% de abstención? ¿Y qué se hicieron los ñoños? ¿Y qué se hizo la mermelada? ¿No alcanzo para apoyar a quien les dio los recursos para sacar su credencial?

Este fenómeno solo tiene una explicación: los perros estaban llenos y en ese estado no sirven para cazar. A diferencia de Álvaro Uribe que construyó cercanía, afecto y Uribismo acorde con su talante amable, cercano, descomplicado y que gobernó desde la provincia Colombiana, Juan Manuel Santos también acorde con su talante frío, calculador, acartonado, distante, construyo con el país y con sus líderes una relación igualmente fría y distante y que se rige por la norma de “tú me das y yo te doy”. Así lo entendieron los Congresistas que han recibido puestos y dinero a manos llenas.

Dicen algunos observadores que Santos ha creado de nuevo 37 mil de los 44 mil cargos que el presidente Uribe a un costo altísimo para todos nosotros había eliminado por inútiles. El resultado del 25 de mayo les cayó como un balde de agua fría. Era impensable que una campaña con la chequera derrochona del gobierno, con toda su burocracia trabajando en proselitismo a lo largo y ancho del país, con los ex presidentes Gaviria y Samper, con los Alcaldes Mockus y Petro, con 100 Congresistas en la Unidad Nacional, con 4 partidos Políticos con El Tiempo, Caracol, RCN, CMI, Semana y la W y finalmente con las FARC a su lado que ejercieron brutal intimidación en departamentos como Cauca, Putumayo y Guaviare para forzar el voto por el candidato presidente, haya salido derrotada.

Pues bien, es al candidato-presidente a quién le corresponde volar para recuperar la ventaja que ya le cogió Zuluaga. ¡Quien lo creyera! El panorama para la reelección de Santos a 15 días de la vuelta final es tétrico. Una deuda enorme de ejecución de obras en un país creciendo y lleno de necesidades. Un solo y último argumento de La Paz hoy des legitimado por las FARC. Mientras Santos grita por La Paz, las FARC secuestran una niña en Guachene Cauca y asesinan unos soldados en la Chorrera Amazonas. ¿Se imaginan un revolcón total en la estructura administrativa de la campaña a 15 días de su fin? Suena delirante, loco.

¿Cambiar unos mensajes publicitarios y sacar a la calle a unos burócratas que son perros llenos, regañar a los Congresistas de la coalición que ya mostraron que también son perros llenos, será la fórmula para recuperar 500 mil votos de la primera vuelta más toda la estructura de Marta Lucía Ramírez que sacó solita 2 millones de votos, un porcentaje de los Peñalosistas que ya son libres y otro bloque de indecisos? ¿Ustedes que opinan? Yo francamente no lo creo. La reelección se hunde sin remedio.