Los Solarte son el mismo grupo familiar que aterrizó en Pereira, al que se adjudicó la APP del Aeropuerto Matecaña de la ciudad. Para este caso, a través de la firma CSS Constructores, socios de Odebrecht en la Ruta del Sol 2.

 

Por: Duberney Galvis

A la cárcel El Buen Pastor y como medida de aseguramiento, fue enviada Paola Solarte, hija de Carlos Alberto Solarte, involucrado en el escándalo de Odebrecht, quien también quedó con medida de aseguramiento que atenderá de manera extramural mediando compromiso de buena conducta. Entre los delitos que imputa la Fiscalía se detallan peculado por apropiación y cohecho por dar u ofrecer e interés indebido en la celebración de contratos.

La Fiscalía acusa que la firma CASS, de Carlos Solarte, pactó con la corrupta Odebrecht coimas para quedarse con el contrato Tunjuelo-Canoas en Bogotá.

Los Solarte son el mismo grupo familiar que aterrizó en Pereira, al que se adjudicó la APP del Aeropuerto Matecaña de la ciudad. Para este caso, a través de la firma CSS Constructores, socios de Odebrecht en la Ruta del Sol 2.

Los líos que podían venir con este hecho fueron públicamente advertidos. Varios interrogantes los planteó la entonces directora de Caracol radio en la ciudad de Pereira, Claudia Ardila, hoy despedida por las múltiples ampollas que levantaba su ejercicio periodístico en Pereira.

También hubo advertencias del profesor Aurelio Suárez, quien profundizó sobre el pésimo negocio que resultaba ser esta APP para la ciudad. Pero las cifras de dinero que movía la entrega del negocio vía APP constituyeron una calibrada orejera para no oír y unos tapaojos para ver en una sola dirección. Sobre el tema tomó nota la contraloría de Pereira.

El negocio, al que se presentaron dos oferentes con vínculo entre sí, en proceso licitatorio Nº 2014055, fue adjudicado bajo la administración de Juan Pablo Gallo por 287.000 millones, 187.000 millones más de lo que había fijado la administración anterior. Y la adjudicación se realizó en fechas en que se conocía que la constructora estaba siendo investigada por sus vínculos con Odebrecht.

Para entonces la explicación de la firma constructora es que su participación en la concesionaria era mínima, algo así como que el vínculo solo les daba para cola de ratón. Mientras el alcalde, advertido, se limitó a manifestar que “el proceso del aeropuerto lo hemos revisado mil veces y fue totalmente transparente…” y como un jinete de elefantes, se desmontó por las orejas al decir que estaba consultando la capacidad de endeudamiento de la constructora, pantomima, a sabiendas que había orden judicial para embargar las cuentas de este consorcio.

Incluso han empezado a brotar nuevos líos. Es el caso del no pago la estampilla pro adulto mayor y cultura por parte del operador de CSS para el Aeromatecaña. Lo más grave: el consorcio está buscando a quien venderle el negocio que apenas lleva poco más de un año operando.

El hecho, que coincide con las movidas de Carlos Solarte para salir de sus acciones en la principal empresa concesionaria de su grupo CSS, expone por un lado la irresponsabilidad de quienes adjudicaron la APP a la investigada firma de los Solarte, al tiempo que desnuda aún más la vulnerabilidad de procesos licitatorios cuyos adjudicatarios pueden ganar para después vender como tiquete en promoción.

De modo que está por investigar y esclarecer, en primer lugar, un presunto delito de colusión en vista que las dos firmas que se presentaron para la APP del Aeromatecaña eran socias en Opaín-ElDorado, y se sabe que presentaron ofertas bajísimas, saliendo escogida CSS Constructores por estrecho margen de diferencia con su socia.

En segundo término, las implicaciones de haber adjudicado la APP al consorcio de sabida relación con Odebrecht, como ya se dijo, con investigación en curso y el embargo de sus cuentas.

Caben varias preguntas: ¿sería posible que Odebrecht pactara con una firma del grupo Solarte, y en la otra de mayor valor, no mediara su influencia? ¿Por qué, a sabiendas de las investigaciones y el embargo de las cuentas, no se atendieron las advertencias y se continuó con el negocio? ¿Por qué, y muy a pesar de las demás investigaciones de la fiscalía sobre este grupo empresarial, en Pereira, ‘todo bien’?

Asuntos que deberían atender con rigor Mauro Correa, gerente del aeropuerto; también el presidente de la Cámara de Comercio de Pereira, miembro de la junta del Aeromatecaña y abanderado del proyecto, Mauricio Vega Lemus; y el alcalde de Pereira Juan Pablo Gallo, quien preside la junta directiva.

Por lo demás, y sobre lo que se alcanza a conocer de las investigaciones de la Fiscalía, los otrora poderosos Solarte apuntan a ser sacrificados peces de nivel medio por el tema Odebrecht en Colombia.

Habrá que ver hasta dónde llegan los hallazgos de la Fiscalía en los demás negocios que el grupo celebró en el país. Por lo pronto, parece que las investigaciones no los ubican en las pistas de Pereira.