Pues bien, está visto que la colaboración es una de las causas eficaces de la evolución y una forma cada vez más usada es la aparición de monedas locales. Cito dos de muchas: Sampaio en Brasil, donde el Banco Central reconoce 51 monedas locales, y Bristol Pound (Our city our money –nuestra ciudad, nuestra moneda) en el Reino Unido.

 

Por: Hernán Roberto Meneses Marín

Es una tendencia en el mundo el trabajo colaborativo (Collaborative Work), el trabajo en equipo (Team Work), el software de código abierto (Open Source), lo cual es hacer las tareas con los miembros de la tribu. La diferencia, la enorme diferencia con el pasado, es la eliminación de las condiciones de espacio y tiempo. Para hacer un hacha en obsidiana los homínidos de entonces debían hacerlo con un lenguaje incipiente, en el mismo lugar y a la misma hora. En la actualidad, la construcción de Linux, el más difundido sistema operativo para la gestión de la internet, se ha hecho con la participación de miles de programadores, con millones de contribuciones, sin la concurrencia de hora, lugar, idioma o creencia.

El Ciberespacio es una construcción común de la humanidad para coordinar tareas de escala mundial. Apenas estamos descubriendo sus aplicaciones y efectos, estamos en la alborada de la colaboración a escala planetaria. Para los biólogos contemporáneos, la evolución ha sido un proceso de adaptación mediante la colaboración y la competencia, también denominada coopetencia.

Dentro de estos fenómenos sobresale la aparición de redes y grupos, de los partidarios del código abierto, de los denominados «left right» como expresión opuesta al «copy right» o derechos de autor, se trata de una corriente que considera más importante la circulación de la producción intelectual que los derechos individuales. Músicos en Alemania, para citar un ejemplo, a quienes no les importan los derechos de su música, publican en el esquema «left right», tienen interés en la difusión, en la circulación abierta de su producción como una riqueza de la humanidad.

Pues bien, está visto que la colaboración es una de las causas eficaces de la evolución y una forma cada vez más usada es la aparición de monedas locales. Cito dos de muchas: Sampaio en Brasil, donde el Banco Central reconoce 51 monedas locales, y Bristol Pound (Our city our money –nuestra ciudad, nuestra moneda) en el Reino Unido.

Daniel Zuluaga Giraldo (Hotel Uno), Julián López (Pop Up), Miguel Trujillo (Latino Restaurante), entre muchos jóvenes emprendedores, han venido tejiendo una red colaborativa de trabajo y creación, bien valdría la pena explorar una moneda local, cuya denominación puede ser PEI para utilizar la denominación internacional de la ciudad (IATA). Queda la propuesta en la mesa.