Que venga otro tiempo en que miraremos este proceso con ánimo sereno, lo estudiaremos y lo analizaremos, que vengan de otras partes del mundo a ver cómo pudimos lograrlo y cuáles fueron las contradicciones y los errores.
 
ANDRES CALLE (MAMBRE)Por: Andrés Calle
Han pasado cinco meses desde el Comunicado Conjunto #76 de La Habana. Han sido momentos de parto de los montes, de esperanzas y desconsuelo, de rabia y angustia, de descorazonarnos y de resistencia. Valió la pena.
Cómo habrá sido todo este tiempo en los campamentos de guerrilleros, cómo habrá sido la X Conferencia en los Llanos del Yarí. Esas muchachas y esa guerrillerada qué podrían pensar: esta vez no fue, si nos va bien se nos van a ir los mejores años dándonos bala, no vamos a ver crecer los hijos, esta vez no pudo ser…mi mamá, mi papá cómo habrán llorado sus ojos, cuántos platos de sopa se les habrán enfriado esperándonos…
Cómo se habrán conocido y qué habrán aprendido los enemigos a muerte que no fueron vencidos, al lado y lado de la mesa. Cuántas veces se habrán querido parar, tirar la puerta y decirles verdades irreparables los unos a los otros. Qué excelencia de Equipo de negociación del Gobierno. Nos merecen respeto, admiración y reconocimiento.
Al jefe de todos no le escuchamos una sola palabra destemplada y nunca se dejó manosear, ni se reventó por nada. Llegarán días, en que otras personas que no los conocerán, dirán: hicieron lo que tenían que hacer, fueron coherentes, los asistió la sensatez, dieron lo mejor, comprendieron el reto histórico de la democracia, nos entregaron no una mortaja sino un país!
Que venga otro tiempo en que miraremos este proceso con ánimo sereno, lo estudiaremos y lo analizaremos, que vengan de otras partes del mundo a ver cómo pudimos lograrlo y cuáles fueron las contradicciones y los errores.
Que nos queden los cuadros, los performances, las fotos de la obra de las Ausencias de Doris Salcedo, las películas, las canciones, las novelas, los poemas y los periódicos, como quedaron los de la Revolución mexicana y los de la Guerra civil española.
Bienvenidas las dificultades y los conflictos, que después de 60 mil desaparecidos contados y registrados, dejemos de matarnos y de insultarnos.Queda mucho por hacer y es mejor ensayar hacerlo, así sea con una paz imperfecta.
Gracias a los guerreros que van a dejar las armas y su proyecto de muerte y maldición. Gracias al Presidente que nos cumplió. A los que acamparon en las Plazas de Bolívar y de otras ciudades del país, a los que marcharon, a los articulistas sesudos, a las mujeres, a los jóvenes y estudiantes, a los artistas, a las víctimas, a todos.
A los empecinados y a los que tuvieron argumentos racionales, a los que no se dejaron tentar por lo fácil y la propagación de mentiras, con tal de ganar su cometido. Por todos ellos, lentamente iremos saliendo del Estado de naturaleza de Hobbes, poco a poco tendremos algo de Modernidad y de secularidad, habrá liberalidad, respiraremos otros aires y la paz florecerá en los árboles y crecerá en los surcos de toda la nación.