Te ruego que insistas ante tu hijo, el resucitado, que no desaproveches ninguno de sus ratos libres para recordarle que la eficiencia y la independencia de Sandra Morelli en el cargo es directamente proporcional al número de las investigaciones fiscales que debe terminar

Por: Édison Marulanda Peña |

Virgen de la Pobreza, no soy mariano. Para ser sincero hace años que no entono un rosario y ya no me gustan las Marías… María Jimena, María Elvira y María Isabel (fundadoras de un tribunal mediático para la vigilancia del matrimonio de servidoras del Estado).

Amantísima madre de Jesús, yo ni siquiera sé orar ni doy diezmos,  pero hoy te suplico, bondadosa Señora, que intercedas por la bienintencionada Contralora General Sandra Morelli; que resista ante las hienas que empiezan a asediarla, porque desean otro banquete como el que se procuraron con la abogada Viviane Morales.

Has que miles de ciudadanos decentes y usuarios de las redes sociales reaccionen a tiempo y convoquen una jornada nacional de respaldo a la gestión de la honesta y valiente contralora Sandra. Tú que aprecias a los seres de pulcro corazón y pulcra billetera y pulcra conciencia, entiendes que ella está entrando en el coto de los privilegios de exmagistrados del Consejo Superior de la Judicatura,  que desangran el erario con jugosas pensiones obtenidas al parecer  de manera sinuosa.

Te ruego que insistas ante tu hijo, el resucitado, que no desaproveches ninguno de sus ratos libres para recordarle que la eficiencia y la independencia de Sandra Morelli en el cargo es directamente proporcional al número de las investigaciones fiscales que debe terminar; pídele que disponga ya un escuadrón de ángeles expertos en derecho administrativo que la proteja de la interpretación jurídica de los magistrados del Consejo de Estado, donde hay una demanda por su elección. Dice la tradición que nunca has desoído las fervorosos ruegos de tus devotos y devotas –el doble género aquí es para hacer felices a las feministas, mujeres de poca fe–, así que por favor dile al Nazareno que la decisión de enviar el escuadrón protector de ángeles juristas no tarde tanto como la parusía (quizá no hay buen transporte desde el cielo a la tierra, eso es comprensible, pero ya llevan más de dos mil años esperando…).  

Señora de la Pobreza, yo imagino que no eres políglota y aunque lo fueras no tienes tiempo de leer periódicos colombianos, te resumo lo que ayer publicó un diario de la capital, El Tiempo, por si exiges argumentos para concederme lo pedido. “El organismo de control –te aclaro que no habla de un aeropuerto, aunque los investigados son tremendos “aviones”– depuró la lista de nombramientos de 38 magistrados auxiliares entre el 2007 y el 2010 y encontró que hay 13 casos que sí incidieron en el reconocimiento de pensiones millonarias, gracias a un decreto de 1971 que permite que funcionarios de la Rama Judicial sepensionen con el mejor sueldo del último año, a pesar de que sus aportes no correspondan con esa mesada”. 

El informe periodístico, Señora de la Pobreza, menciona que la magistrada Julia Emma Garzón, deberá explicar qué sucedió en los casos de Cenaida Mejía Báez, Zilath Corrales y Constanza Margarita Navia. Porque esta última, según el expediente, estuvo como magistrada auxiliar entre el 3 de febrero y el 8 de marzo del 2010, es decir hasta el Día Internacional de la Mujer,  y gracias a eso subió su pensión de 4’498.000 pesos a 12 millones. Y el otro magistrado de la sala disciplinaria investigado por  la contralora es Henry Villarraga, involucrado en el llamado carrusel de las pensiones. Todo empezó por las denuncias de un hombre llamado Simón (no, Señora magnánima, no el de Rafael Pombo, sino el delfín de la casa Gaviria).

En tus oídos y corazón dejo Virgen María esta plegaria. Ojalá esta vez, por tu intercesión eficaz, los contribuyentes indignados no quedemos sin defensora, es decir, sin Sandra que nos proteja de los depredadores. Amén.