alvaro ramirezVeo desde el inicio más politiquería que gestión gubernamental y ejecución de obras. Y me late que la competencia no empezará el 7 de Agosto de este año. Pero si un día después.

Por: Álvaro Ramírez González

Antes de iniciar cualquier análisis acerca de la composición del nuevo Congreso y de su influencia en la marcha del próximo Gobierno que se instala el 7 de Agosto debo empezar por un incidente que nos debe poner a pensar acerca de la nueva Unidad Nacional.

Al partido de la U, el de Santos, le corresponde la Presidencia del Senado de la República. Armando Benedetti y el novicio Senador Lizcano eran los dos más opcionados a llegar a esta dignidad. Pues bien, hace días resolvieron insultarse mutuamente, descalificarse el uno al otro y como sí faltará algo, resolver el conflicto a los puñetazos.

Vergonzoso espectáculo de quinta categoría protagonizado por dos aspirantes al tercer cargo más importante de la Nación. Como decía mi abuela: “si ese es el desayuno, como será el almuerzo”. La llegada del ex presidente Uribe le dará altura a la contienda. Llega con 20 Senadores y 19 Representantes, como la segunda fuerza política del país pero por fuera de la coalición de Gobierno. Veteranos ex candidatos presidenciales como Horacio Serpa y Antonio Navarro sin duda le darán también altura al trabajo y al debate. El Presidente Santos tenía en el Congreso que ya termina una mayoría superior al 80% y no fue capaz de sacar adelante las reformas educativas, pensionales, políticas, de la salud y la de la Justicia que se convirtió en el episodio más vergonzoso de ese Congreso.

A veces pretender quedar bien con todo el mundo se convierte en quedar mal con todos. Fue clara la falta de liderazgo de Santos y su poca eficiencia gerencial. Mucha politiquería, mucha imagen, mucha cosmética. El Centro Democrático hará una oposición racional y propositiva presentando propuestas y apoyando lo que se debe apoyar.

La izquierda que votó por Santos ha sido muy clara en que ahí terminó su compromiso; apoyan todo lo de La Paz pero distantes a kilómetros del Gobierno que arranca y de sus planes y propuestas. Será sin duda un Congreso más deliberante  menos unánime, ojalá más efectivo y con más altura. Digo ojalá porque si Benedetti y Lizcano dirimen sus diferencias a madrazos y puñetazos, pues, no se ve de buen pronóstico el accionar de la famosa Unidad Nacional.

Para terminar, también será un elemento perturbador en el accionar del nuevo Gobierno el que haya tres aspirantes a la próxima presidencia. Germán Vargas de la Unidad Nacional, Mauricio Cárdenas del Partido Conservador y Gustavo Petro por la izquierda. Todos utilizarán el trampolín del Gobierno y el presupuesto Nacional para ganar adeptos. Veo desde el inicio más politiquería que gestión gubernamental y ejecución de obras. Y me late que la competencia no empezará el 7 de Agosto de este año. Pero si un día después. No lo duden.