ANGELA MORALESLas guerras generadas por el temperamento violento y la crueldad de las diferentes razas, dan cuenta de la mezcla de culturas e ideologías que se asentaron en esta región durante la época de la colonización.

Por: Ángela Morales Chica

En definitiva, si el pueblo colombiano sigue viviendo del pasado y no empieza a pensar en el futuro, va para abajo. Esa es una de las conclusiones a las que llega el texto ‘La decadencia del pueblo colombiano’, de Horacio Gómez Aristizábal, pero que, si revisamos la historia, es una de las más importantes.

En este texto, Gómez hace un repaso por la historia colombiana desde las guerras sangrientas que comenzaron con los colonizadores hasta los vicios de la sociedad actual, problemas que se convierten, o lo harán en un futuro, en el detonante de guerras aún peores y enfrentamientos entre los habitantes colombianos.

Las guerras generadas por el temperamento violento y la crueldad de las diferentes razas, dan cuenta de la mezcla de culturas e ideologías que se asentaron en esta región durante la época de la colonización. Esto no se da solo en un tipo de personas, sino que es de todo el mundo, pues los humanos de por sí somos orgullosos y nos gusta pelear por lo que creemos nos pertenece.

Sin embargo, Gómez da argumentos sobre la diferencia de violencia en distintos momentos de la historia, como la que sucedió en la Conquista, la que tuvo lugar durante la Independencia, las Guerras Civiles en sí mismas y la Violencia política que sigue acabando con la vida de tantas personas.

Después de referirse a la violencia como opio del pueblo en cierta época, Gómez afirma que el alcohol y el juego son unas de las enfermedades del pueblo moderno, donde el alcohol se convierte parte esencial de todas las celebraciones y donde el juego se vuelve la única forma de entretenimiento de más de un colombiano. En esta parte se tiene que hacer un énfasis especial, pues no se puede esconder que si Colombia ocupaba en 1983 el tercer puesto en consumo de alcohol a nivel mundial, del top 5 no ha bajado.

Otro punto que se aborda en el texto son los vicios del pueblo, los cuales, de alguna manera, vienen de los españoles o de los esclavos y se han quedado en la memoria de los colombianos para así implantarlos como propios en una cultura tan carente de elementos propios.

La elocuencia de los colombianos, siempre llenos de palabras y deficientes en ideas; el triunfalismo de los políticos y de los hombres de poder, donde solo les interesa su propio beneficio; el egoísmo, donde no se es capaz de reconocer las virtudes del otro; el fetichismo, la pereza, el extremismo y el trabajar con la memoria y no la inteligencia, son las fallas o vicios a los que se hace alusión en el texto y los cuales describen, brevemente, la sociedad colombiana.