juan esteban jaramillo osorioAhora, falta ver ante el inminente triunfo de hoy, la gran cortina de humo que se nos viene encima, eso sin contar todo el despliegue hipodérmico con el que van a bombardear a la población del país del sagrado corazón, imaginemos nada más los análisis, datos curiosos, comparación de los procesos clasificatorios…

 

Por: Juan Esteban Jaramillo Osorio

No puedo evitar sentir el ambiente festivo que se empieza a formar en torno a un partido de fútbol. Trascendental, por supuesto; ilusorio, sin ninguna duda, pero que no se olvide que aún pasan cosas, cosas de mucha gravedad y que la historia en Colombia nos ha contado que a veces los partidos de fútbol tapan las realidades de un país que no se caracteriza por tener buena memoria o uso de esta. ¿Qué fue lo que se decidió transmitir en la televisión nacional mientras el Palacio de Justicia se calcinaba entre balas y fuego?

Ahora, que la Selección Colombiana de Fútbol juegue este viernes y posiblemente gane y posiblemente se clasifique a un mundial después de 16 años, no quiere decir que:

  • Se renegocien los términos de los Tratados de Libre Comercio.
  • Se rebaje a un precio racional la gasolina.
  • Se devuelvan las tierras a los campesinos; despojadas por los guerrilleros, los paramilitares, los notarios desleales y los vivos de cuello blanco (estos últimos apoyados por los tres primeros).
  • Los desplazados y no los “migrantes” (como algún asesor presidencial diría), regresen a sus hogares.
  • Se acaben las BaCrim (ya se viene la segunda generación, llamémoslo post conflicto).
  • Haya paz (pero paz verdadera, de esa que es más reconciliación y hechos que demagogia y papel, de esa en donde reconocemos nuestra permisividad frente a un conflicto que de momento se presta a pasar a las nuevas generaciones, un conflicto del que seguro poco saben por qué comenzó y que ahora muta a algo más siniestro y peligroso. Una paz donde se pueda reconocer al otro en sus diferencias y se pueda construir junto a este un país progresista e incluyente, una paz donde nosotros los colombianos nos perdonemos por todo lo que nos hemos hecho)
  • Los precios de los alimentos importados bajen.
  • Se deje de importar comida y se produzca, como solía pasar en el país.
  • El gobierno gentilmente subsidie como debe ser cada sector productivo del país.
  • Se acabe el oportunismo de cuello blanco (Sotos, Amariles, Merhegs, Gatas, Abadías, Familias de la costa y demás “barones” políticos, que no ponen ideas políticas para progresar sino burocracia y funcionarios incompetentes).
  • Los funcionarios encargados de los entes de control basen sus decisiones de acuerdo a las leyes que los rigen y no a lo que piensen o sus religiones les digan que crean.
  • Se termine de construir la vía Panamericana (Colombia es el único país que falta en América, vayan a Ipiales y vean las de Ecuador) y de paso el resto de infraestructura que falta.
  • Se haga un verdadero plan de contingencia para las olas invernales.
  • Se acuerden del Chocó.
  • El gobierno blinde y proteja las selvas y bosques del país de cualquier interés destructivo.
  • Amplíen el cementerio de Baranoa, Atlántico.
  • No se vayan a robar la plata de las acciones de la Telefónica de Pereira que “están” destinadas para el aeropuerto (pilas, el que hace de alcalde va como que a salir con otra cosa).
  • Las multinacionales le dejen más regalías al país.
  • No se roben esas regalías.
  • Haya un acueducto decente y eficiente en los lugares donde hacen falta (muchos).
  • El gobierno incentive exponencialmente la industria nacional (para qué pelear por la dirección de la ANDI, si al paso que vamos ni industrias van a ver).
  • Se sepa la verdad de los magnicidios del país (Gaitán, Cano, Pardo Leal, Jaramillo, Pizarro Leongómez, Galán, Gómez Hurtado, Garzón, y los muchos otros que aún siguen impunes).
  • Se lleve a la justicia a los autores intelectuales de las carnicerías perpetuadas por los grupos ilegales y se sepa el porqué de tales barbaries.
  • Los ex presidentes dejen de hacer show mediático cada vez que tengan crisis existenciales.
  • A Uribe y sus secuaces reconozcan las barbaridades que hicieron, hacen y piensan hacer.
  • Que Uribe deje de hacer campaña política con los líos que él ayudo a gestar.
  • Que Colombia tenga algún asomo de democracia práctica y moderna.
  • Que la calidad del fútbol colombiano mejore (para qué el mismo campeón siempre, si siempre lo eliminan en primera ronda de un torneo internacional, ni hablar de lo que sucede en partidos amistosos).

Ahora, falta ver ante el inminente triunfo de hoy, la gran cortina de humo que se nos viene encima, eso sin contar todo el despliegue hipodérmico con el que van a bombardear a la población del país del sagrado corazón, imaginemos nada más los análisis, datos curiosos, comparación de los procesos clasificatorios, especiales estadísticos, especulaciones con los posibles adversarios, especulaciones sobre los posibles escenarios de juego, especial sobre los jugadores que más incidieron en el proceso clasificatorio, especial sobre el técnico del equipo, campaña “Ama a tu Selección”, publicidades hipodérmicas, etc.

¡¡¡Sí Sí Colombia!!! ¡¡¡Sí Sí Caribe!!! Reza ese cántico que recuerdo de niño cuando juega la tricolor. Y grandes; Yepes, Falcao, Aldo Leao, Minia, James, Cuadrado y los demás pelados, pero también, Pilas Colombia; que el futuro del país depende de otras cosas, no necesariamente de 11 jugadores corriendo detrás de la pecosa a meterla en la red, no vaya a ser que después esos once jugadores, valiosos todos ellos, no tengan un seleccionado en que jugar porque simplemente al país lo vendieron al mejor postor. Pacific Rubiales de momento se puede jactar ante otras empresas de que su equipo de fútbol tiene ranking FIFA.