En Santa Rosa de Cabal, Risaralda, los tradicionales coches de madera tirados por caballos, usados para el transporte de carga, deberán ser cambiados por vehículos a motor, de acuerdo a la normatividad nacional. Hacerlo cuesta una cifra inalcanzable para el municipio. Además, ¿quién piensa en los carretilleros?

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Por: Fabián Morales

Los animales siempre han significado un gran aporte para la  economía de la humanidad,  tanto como fuente de alimento (práctica ejercida desde épocas primitivas), como  compañeros indispensables para el trabajo del ser humano; incluso para sus actividades bélicas.

Hace aproximadamente  8.000  o 10.000 años atrás en el periodo del neolítico, los  hombres de la época, pasaron  de vivir como nómadas dependientes de la caza, a buscar lugares estables; fue así  como pudieron trabajar la tierra y obtener productos con fines humanos o animales Se originó la más grande de las revoluciones en la producción económica: la agricultura.

De la mano de las prácticas agrícolas, empezó a domesticar animales, los cuales le proporcionaron  carne sin necesidad de tener  que acudir a la extenuante práctica de la caza, y  utilizó de ellos aquellas cualidades  que le permitieron optimizar sus labores productivas y el mejoramiento  de su calidad de vida.

Dentro de los animales empleados por el hombre en su domesticación se destaca primordialmente el caballo. La relación entre ambos ha sido tan estrecha, que algunas civilizaciones como los Hititas, los Hunos, los Mongoles, fundamentaron sus poderíos en este noble servidor. La historia registra su domesticación alrededor del  año 6.500 antes de Cristo (A .C) en zonas euroasiáticas como Persia y Grecia,  donde lo utilizaron inicialmente como fuente de alimento y  posteriormente para el  montaje y la carga,  preparación de tierras para la siembra de cultivo y  como medio de transporte en zonas alejadas.

En la medida en que fueron desarrollándose nuevas tecnologías productivas, los animales comenzaron a ser reemplazados por tecnologías mecánicas, fenómeno éste  en el que tuvo gran impacto la revolución industrial del siglo 19.

Con la invención de los  vehículos motorizados (locomotora, carro) se desarrollaron  formas más rápidas y cómodas de transporte humano  que  lograron la movilización más efectiva de las cargas. Las viejas formas de tracción animal en la ciudad y en el campo resultaban inoperantes; se produjo su reemplazo por carros, tractores y maquinaria que optimizaron la producción de la tierra.

Sin embargo,  los avances  tecnológicos  no han llegado  a todos los países,  principalmente aquellos denominados  del tercer mundo (dependientes) como el nuestro,  quienes todavía tienen formas productivas supremamente atrasadas en el  comercio de bienes y en el reparto de mercancías  comparadas con la de los países desarrollados que disponen de sistemas altamente avanzados.

Realidad local

En el municipio de Santa Rosa de Cabal existen 44 personas denominadas popularmente carretilleros”, conocidas también como “zorreros”, dado que generan el sustento para sus familias de lo que les produce el diario ejercicio de la “carretilla” o de su “zorra”. 

Ellos llevan muchos años en este oficio. Son parte de la idiosincrasia y la cultura de los pueblos tanto, que difícilmente  pueden pasar desapercibidos por las particularidades  de sus labores como: remover escombros, llevar trasteos y movilizar distintas cargas, para lo cual cuentan con la tracción de sus caballos que se desplazan a diversos lugares del casco urbano a precios relativamente favorables para los clientes y que llegan hasta lugares donde usualmente no llega el transporte convencional o éste no ejecuta ese tipo de servicios.

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Los carretilleros se concentran en la galería (plaza de mercado) y sus alrededores donde los  usuarios los contactan para diferentes labores de acarreo. Cuenta don Jaime Andrés Soto: “los carretilleros  tienen  su propia asociación conformada por todas las personas que tienen una carretilla con  su respectiva  placa, y si bien la administración municipal registra aproximadamente 24 carretilleros, son en total 44, solo que algunos trabajan intermitentemente en este oficio, porque si poseen la carreta no cuentan con el caballo, dada su pobreza”.

Relata también que: “un carretillero en Santa Rosa de Cabal  no tiene un salario fijo.  Su sueldo es lo que alcance a sacar en el día”. Su horario promedio  va desde las 6:30 de la mañana hasta las 12 del medio día y de la 1:30 de la tarde hasta 5: 30 pm.  El costo promedio de un acarreo oscila entre $7.000 y $10.000, dependiendo  de la distancia, sin importar el tipo de carga que se acarree sea ésta madera, cemento o escombros. Un carretillero puede sacar semanalmente en promedio de $220.000 a $250.000, aunque algunas veces puede ser menos,  todo depende de la clientela, nos comenta don Jaime, de ahí que sea perfectamente comprensible que un carretillero no pueda cotizar para su pensión y su vejez .

El caballo,  para poder ejercer sus labores, requiere del  buen trato y del cariño de su dueño, contrario a la imagen que tratan de masificar los medios utilizando casos fortuitos de carretilleros que han dado tratos inhumanos a sus animales y generalizando esta actitud como si fuera la del común de los carretilleros con el ánimo de deslegitimar esta labor ante la opinión pública.

Diapositiva2Don Jaime Soto, cuenta que tiene a sus dos caballos (Pinto y Palomo), bien  purgados, con buena vitamina, miel de purga, y mogolla o salvado,  la comida  habitual para ellos, tanto en la mañana, como al medio día y al finalizar la tarde antes de llevarlos a descansar. Tiene la ventaja de tener dos caballos, esto permite que un día trabaje uno y al día siguiente el otro. Así descansan de manera alternada,  para que no se desgasten y no se pongan muy flacos o se enfermen. Aunque es consciente  de que no todos los carretilleros tienen esta facilidad.

 Otro factor que ayuda al  bienestar del  animal es el suministro de abundante líquido, pues si se deshidratan sería muy grave para el animal. En la galería disponían de una fuente hídrica que les suplía esta necesidad pero que en estos momentos está  suspendida,  debido a que varios socios se han atrasado en el pago de la cuota del  servicio. Esta fuente es de mucha utilidad para ellos, porque les permite  hidratar a sus animales especialmente al medio día y no tener que llevarlos hasta sus hogares dado que muchos  viven muy retirados del centro de la ciudad. Ante esta situación se sugiere buscar una opción a fin de que el servicio les sea restituido.

Asunto complejo

En los últimos años esta actividad ha comenzado a ser vista con muy malos ojos por el gobierno y por  muchos colombianos, argumentando como primer factor el  maltrato al que es sometido el caballo y también por los accidentes presentados, el Ministerio de Transporte en el año 2002 da a conocer la Ley 769 del 6 de agosto del mismo año, “Código Nacional de Tránsito Terrestre” que promulga en su articulado, prohibir en el tránsito urbano de los municipios de Categoría Especial y en los municipios de primera categoría del país, los vehículos de tracción animal. Esta ley extendió el plazo hasta el 2012 para sacar los vehículos, aunque para el año anterior solo la ciudad de Medellín había cumplido con la norma cabalmente, es decir a sus 231 carretilleros, les otorgaron  motocarros o dinero para hacer sus nuevos  proyectos laborales y de los 191 caballos entregados, 181 fueron adoptados y se encuentran en buenas condiciones. Ante la situación, el gobierno expidió el decreto 178 de 2012, el cual dio como último plazo el 31 de enero de 2013 para que las alcaldías municipales y distritales realizaran acciones para remplazar las labores de tracción animal por vehículos automotores adecuados para la carga, pero esta labor no  se ha cumplido plenamente por el tema presupuestal. Una muestra es Bogotá que tiene 2.890 carretilleros, los cuales para darles la alternativa de vehículo automotor u otro proyecto laboral se necesitaría 67.000 millones de pesos. Por el momento cuentan con 20.000 millones.  Para conseguir el resto la secretaría de Hacienda hace esfuerzos.

En otras capitales pasa lo mismo, tienen recursos para  dar opciones a una parte de los carretilleros y los demás recursos los están gestionando.

Diapositiva4Para Santa Rosa de Cabal se supone que la norma no aplica dado que un municipio para ser de primera categoría debe contar con una población entre 100.001 y 500.000 habitantes.  Y para  ser de categoría especial, debe  tener una  población superior a los 500.001 habitantes. En el presente año, el municipio solo cuenta con 71.826 personas, según estimaciones del DANE.

Nicolás Montoya, actual  secretario de Gobierno local, dice que el gobierno nacional ha hecho llamados para que el municipio reemplace las carretillas y a sus dueños les otorguen otras alternativas laborales.

En este sentido, relata Montoya que la actual alcaldía tiene una buena relación con los carretilleros y su organización, a pesar de algunas consideraciones en el tema del aseo o el uso de espacios concedidos para su estacionamiento, que algunos no están cumpliendo. Se podría considerar un proceso de transición, en el cual la alcaldía tendría la disposición de llevar los caballos a un corral y darles buen trato a su vez que se planearía un proceso de transición  hacia la motocarga. Lo cual sería un proceso  paulatino y concertado,  debido a que éste costaría más de 200 millones de pesos y en estos momentos ese monto no lo tiene ni siquiera el área de vivienda. Dice también que es difícil hacer dicho cambio de inmediato con los recursos municipales que son muy escasos.

En este sentido, la alcaldía seguirá conservando las buenas relaciones que tiene con los carretilleros,  también vigilará sus labores en cuanto al trato de ellos con los animales  dado que es un llamado general de los habitantes de Santa Rosa, que las autoridades estén atentas a tomar medidas cuando se perciba algún signo de maltrato hacia los caballos y de igual forma, no se tomará ninguna medida radical que genere algún peligro para los intereses de los carretilleros.

En el mundo, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) ha publicado algunos documentos académicos sobre los animales de trabajo en actividades auto sostenibles, como el realizado por J. C. Chirgwin, que recomienda no descartar el uso de animales en ciertas actividades por razones de costo y eficacia, también hace hincapié  en las zonas del mundo en que no hay industrialización o ésta es muy lánguida como en los países tercermundistas, donde el trabajo animal puede ser una opción ante la ausencia de vehículos mecánicos especialmente en el campo. Chirgwin muestra un estudio muy interesante para el ciclo de una hectárea de maíz, en el cual revela que este ciclo realizándose manualmente llevaría 1.150 horas para un rendimiento de 2.000 kg, por medio de tracción animal tendría el mismo rendimiento pero llevaría 400 horas, y de forma mecánica el rendimiento sería de 7.100 kg con 21 horas empleadas.Lo anterior, demuestra que los modos de producción mecánicos le llevan bastante ventaja a los demás, pero los animales siempre van hacer una opción para tener en cuenta.

Lo percibido en nuestro país es que la sociedad cada vez es menos tolerante con los trabajos forzados o el maltrato a los animales. Muchos carretilleros comprenden esta situación. Además de lo anterior, en Santa Rosa, cuenta don Jaime que el trabajo del  carretillero se volvió como el de los cafeteros, poco rentable, nadie se interesa por ingresar al gremio y  no se ve ningún relevo generacional, los últimos carretilleros ingresaron hace más de tres años; de igual manera, él y otros carretilleros comparten la idea de cambiar de vehículo u ocuparse en otras labores, nos dice: “quién más consciente que nosotros que todos los días estamos con ellos y nos toca a veces apurarlos porque un carro nos empieza a pitar detrás o cuando nos toca parar en una calle inclinada, donde el animalito le cuesta volver a arrancar; yo apoyo el cambio, desde que nos liquiden bien muchos podemos continuar trabajando en la finquita, o seguir con los acarreos pero ya con vehículos de carga”.

Para ir finalizando, esta norma del gobierno de prohibir el uso de vehículos de tracción animal en el tránsito urbano ha sido bien recibida en el común de la sociedad,  pero debe ser equilibrada. Como se mencionó, el cambio requiere una significativa inversión por parte de los municipios, los cuales en los últimos años han visto como han disminuido algunos recursos por diversos motivos, como lo sucedido con el recorte de las transferencias, esto debe tenerlo presente el gobierno nacional a la hora de ejercer alguna presión a las administraciones locales.

Finalmente, deben preocupar el estado de los animales, el trato que les dan sus dueños, sus condiciones, pero igual de importante son los seres humanos, pues debe ser de nuestro interés velar porque a los carretilleros se les garantice actividades que les permitan tener un nivel de ingreso importante con el cual puedan vivir ellos y sus familias.

1 www.fao.org/docrep/V8180T/v8180T0p.htm