ANONIMOS-26

Texto y fotos por: Carlos Mario Piedrahita

Colombia tuvo una emocionante jornada de manifestaciones por la paz.

El país ha vivido días de muchas emociones, que han llevado a la gente a comparar a Colombia con Macondo, el pequeño pueblo de historias increíbles que García Márquez retrató en Cien años de soledad.

Ayer se vivió una segunda gran movilización. Después de que parecía que los acuerdos de paz habían muerto con la derrota en la consulta popular, más de 40.000 personas salieron marchando desde la Universidad Nacional hasta la plaza de Bolívar de Bogotá. La marcha tenía una importancia especial, pues acompañaba a más de 8.000 indígenas y víctimas del conflicto que llegaron desde las regiones a la capital del país, para exigir al gobierno que la paz que se ha vivido en sus territorios, desde que empezó el cese al fuego, sea de una vez por todas definitiva.

La marcha es otro apoyo que se le suma al presidente Juan Manuel Santos, que luego de recibir el Premio Nobel de paz, parece haber recuperado la fuerza política que perdió en las elecciones pasadas. Las víctimas llegaron de las regiones donde ganó el SÍ en la consulta popular, mientras eran recibidas en las calles con flores blancas que fueron lanzadas desde lado y lado de la calle por los bogotanos que les hicieron la bienvenida. Bailando y cantando, los marchantes volvieron a llenar la mítica plaza de Bolívar de Bogotá, al punto que no cupo ni una persona más en este importante escenario de los colombianos.

No obstante, la incertidumbre perdura, el grupo de oposición liderado por el expresidente Álvaro Uribe tiene el 50% del caudal electoral del país y sostiene sus diferencias irreconciliables con el actual acuerdo. Todo esto se enmarca en una polémica generada, luego de que el gerente de la campaña por el NO, Juan Carlos Vélez, aceptó en una entrevista que la estrategia para la victoria fue mentir a los opositores, aprovechándose de su indignación contra el grupo guerrillero. Al pulso político se suma también el anuncio del inicio de una mesa de negociación entre el gobierno de Santos y otra de las guerrillas colombianas el ELN.

Las marchas son un aliento que mantienen en vigencia el debate por los acuerdos ya firmados, pero que no han sido validados. En otras ciudades como Medellín, Cali, Cartagena, Pereira y Manizales, también se vivieron concentraciones de menor tamaño que reivindican un pliego de peticiones de 9 puntos.

1. Defender la totalidad de los acuerdos
2. Exigir su entrada en vigencia bajo la consigna #AcuerdoYa
3. Dejar claro que la verdad no se negocia
4. Ni un peso más para la guerra
5. Que el final de la guerra no sea un pacto entre las élites
6. Acoger a los rebeldes en su tránsito a la vida civil
7. Acompañar a las víctimas como centro del acuerdo de paz
8. Apoyar la mesa de negociaciones con el ELN
9. Ni una vida más para la guerra.