Cultura cannábica se manifiesta

Este movimiento tenía como principal referente en nuestro país a la ciudad de Medellín, pioneros en la manifestación por este derecho, pero en los últimos años se han conformado grupos y colectivos en diferentes ciudades. Es el caso del Colectivo Cultiva Tu Mente (CCTM) en Pereira, nos hemos venido consolidando como un colectivo interesado en la educación tanto de los usuarios, como de los ciudadanos no usuarios…

CULTURA CANNABICA

Por: CCTM

Desde 1999 en Colombia se comenzó a celebrar el día internacional de la marihuana, y como ya la mayoría podrá saber, se celebra internacionalmente el 4 de abril, denominado 4/20, pero con el tiempo esta celebración ha ido tomando fuerza, no solo en Colombia; pues hemos presenciado una apertura a la legalización de la marihuana en varios países, por la ineficiencia que ha mostrado la política y la guerra antidrogas, promocionada principalmente por los Estados Unidos.

A diferencia de éste, otros países como Uruguay han visto en la legalización y regulación de la sustancia y su consumo como una salida plausible al problema del narcotráfico que tanto daño ha generado en el mundo y en nuestro país particularmente; es por esto que en los últimos años crece el movimiento cannábico, ciudadanos que buscamos visibilizarnos  como consumidores, que no somos “ni enfermos, ni delincuentes” y que por el contrario nos reivindicamos como sujetos de derechos, tales como el consignado en nuestra constitución que habla del desarrollo de la libre personalidad, y es en este camino en particular, de la libre personalidad, en que hayamos una apertura de la conciencia.

Este movimiento tenía como principal referente en nuestro país a la ciudad de Medellín, pioneros en la manifestación por este derecho, pero en los últimos años se han conformado grupos y colectivos en diferentes ciudades. Es el caso del Colectivo Cultiva Tu Mente (CCTM) en Pereira, nos hemos venido consolidando como un colectivo interesado en la educación tanto de los usuarios, como de los ciudadanos no usuarios, para reducir la brecha discriminatoria que existe actualmente en la ciudad; el colectivo se ha interesado en extender redes de comunicación con instituciones, como es el caso de la Universidad Tecnológica de Pereira y de la Secretaria de Salud principalmente, aunque también se han buscado alianzas con otros colectivos de jóvenes que trabajan alrededor de la cultura y el deporte principalmente.

El colectivo se ha preocupado por realizar diferentes actividades donde se encuentren los usuarios de la marihuana; en estos espacios se han discutido los derechos de los usuarios, los  diferentes usos de la planta (medicinal, cultural, industrial) y los efectos que esta produce sobre el sistema nervioso central, todo esto con la intención de romper el tabú que se genera alrededor del tema.

En el año 2013 se realizó por segunda vez el carnaval cannábico en la ciudad, teniendo como lugar de encuentro el CAM de Dosquebradas, siguiendo por la Av. Simón Bolívar hasta el viaducto, continuaría por la carrera 7 hasta la calle 20 para llegar finalmente al parque Olaya, pero esta ruta solo se pudo realizar hasta la entrada del viaducto en Dosquebradas porque allí nos estaba esperando el Esmad con la tanqueta.

Se intentó negociar con la fuerza pública, sin embargo lanzaron gases lacrimógenos, granadas aturdidoras, dispararon balas de goma y sin dudarlo un segundo atacaron con la tanqueta; logrando que la marcha se dispersara, dejando como saldo algunos heridos. Esto generó en el Colectivo gran preocupación para realizar el carnaval en el presente año, más nunca contemplamos la no realización del mismo, por lo que enviamos, al igual que en el 2013, las cartas necesarias para la realización de carnaval, de acuerdo al conducto regular establecido por las entidades gubernamentales.

La respuesta de las mismas nos tenían en total incertidumbre,  pues de este factor dependería la seguridad de nosotros los manifestantes, como lo esperábamos las respuestas emitidas no eran las más alentadoras; no obstante, persistimos en la intención de realizar la manifestación tomando algunas precauciones, como por ejemplo entregar flores a las personas externas a la marcha con mensajes cortos alusivos a los derechos que tenemos como ciudadanos y para las personas que eran parte de la marcha se dieron algunas recomendaciones, como no llevar más de la dosis permitida (20 gramos), si se era menor de edad ir acompañado de un adulto responsable y no obstruir el carril del Megabús.

La hora acordada por el colectivo fue las 12 del medio día en el CAM. A esta hora ya se encontraban aproximadamente unos 50 policías, en su mayoría bachilleres, esto nos preocupó un poco aunque nos alegraba que no fuera el Esmad. Hacia la 1 pm, cuando apenas nos encontrábamos unas 20 personas, el ambiente era tenso y es en dicho momento en que se nos acerca un policía para preguntar acerca del organizador del evento y sobre sus datos personales (el número  telefónico, entre otras cosas) con el pretexto de que el teniente de la policía se comunicaría con nosotros.

Le dimos uno de los números y a los pocos segundos entró la llamada, era el teniente de la policía de Dosquebradas y parecía tener un tono conciliador, cosa que nos alegró y tranquilizó en cierta manera, pasados unos 10 minutos el teniente apareció ante nosotros y nos preguntó sobre la ruta, nosotros le respondimos y además le mostramos los diferentes volantes, para mostrarle que no teníamos intención de bloquear la vía del Megabús.

Nos dijo que estaba bien y que ellos nos acompañarían en toda la marcha. Esto nos alegró muchísimo, esta era la garantía de que el carnaval se realizaría “Sin violencia”, consigna que escogimos por los hechos ocurridos en el 2013. Hacia las 2pm, que era la hora de salida la plaza del CAM se sentía más calmo el ambiente, nos acompañaban algunos skaters, jóvenes de diferentes tendencias musicales, personas con sus mascotas, otros en bicicleta, no faltaron los malabaristas para darle el respectivo tinte de carnaval.

Finalmente, salimos del CAM a las 2:45pm, habíamos unas 200 personas, no era la cantidad que esperábamos, pero no fue motivo de desaliento; por el contrario, en la medida que fuimos haciendo el recorrido personas que estaban ubicadas a los lados de la carretera se fueron uniendo, algunos transeúntes se molestaban por “el olor”, otros de los curiosos parecían simpatizar con la causa, la marcha se llevó a cabo sin ningún percance, logrando llegar al Olaya, demostrando que los “marihuaneros” no somos antisociales y que por el contrario sabemos manifestar nuestra intención de aportar a un país que necesita que sus ciudadanos se pronuncien sobre los diversos temas que se mueven en la agenda pública, se demostró también que alrededor de la planta se mueven diferentes manifestaciones artísticas y culturales tan válidas como las que promulga el establecimiento bajo el nombre de “cultura de la legalidad”; agradecemos a todos los asistentes y a las personas que se solidarizan con nuestra causa de una u otra forma, también saludamos la actitud de diálogo por parte de la policía y sus funcionarios. Estas diversas actitudes positivas nos animan a seguir trabajando alrededor de los derechos y la participación.