Por: Sandra Cristina Giraldo Santiago

Por 108 mil 800 pesos le llegó la factura de energía a Blanca Eliza García. La pregunta que la embarga ahora es ¿por qué razón deberá pagar antes del 15 de marzo del 2011, si desde hace mucho tiempo tiene suspendido dicho servicio y en el domicilio nadie habita? Además, el no pago de los servicios públicos durante seis meses fue una de las principales medidas que tomó el gobierno para proteger a los damnificados frente a la emergencia económica social que se presentó por la ola invernal.
Pero no solo Blanca Eliza sufre por los estragos que ha causado el invierno en el Norte del Valle más exactamente a las orillas del rio Cauca entre los Municipios de Roldanillo, Toro y la Unión, Como ella muchos, hacen parte de los damnificados de finales del año 2010 e inicios del 2011.
Arbey Millán, un agricultor, comenta “perdimos cultivos de cimarrón, guayaba, maíz, y estamos pagando los servicios aunque hay decretos que dicen que no los tenemos que pagar”. Cuando tratan de averiguar los envían de oficina en oficina y no les dan una respuesta.
Sobre los préstamos que está otorgando el gobierno con bajos intereses para ayudar a los agricultores no pueden acceder a ellos primero porque no tienen donde sembrar, aun siguen inundados y segundo como son una invasión y viven a orillas del río Cauca, en zona de alto riesgo, no poseen títulos de las tierras.
Como únicas ayuda han recibido mercados por trescientos cincuenta mil pesos, los cuales según Santiago Ramírez no se encuentran completos ya que en unos las arrobas de arroz tienen faltantes de tres y cuatro libras, así con los otros alimentos. Ramírez dice mencionarlo no por quejarse, pero sí con el fin de hacer claridad en las irregularidades que se presentan y si eso pasa con los alimentos, “puedo deducir que está pasando con las demás ayudas”, añade Ramírez.
Debido a la ruptura del dique, las familias que viven cerca, que son alrededor de seis, quedaron sin servicio de agua y para solucionarles este problema pusieron una llave comunitaria que surtiría de forma provisional. Según Eliza ya llevan así cuatro meses y aun no han obtenido una solución real.
Viviendas ilegales
Para las estadísticas y estrategias del gobierno, a pesar de haber perdido casas y cultivos, no son tenidos en cuenta por no ser propietarios de los lugares que habitan, que por cierto son los más cercanos al Cauca, uno de los principales ríos desbordados del país.
Las soluciones que ha dado el gobierno para los damnificados de la orilla del río cauca, los cuales no tienen escrituras de estos terrenos porque son invasores, es una reubicación, pues no solo se están viendo afectados ellos, sino que también el distrito de riego, ya que por su presencia no sean podido realizar procesos de mantenimiento del canal de riego. Esta circunstancia, según el Gerente de ASORUT (Asociación de riego de Roldanillo, la Unión y Toro), Ingeniero Carlos José Gordillo provocó la ruptura del Dique.
Ante esto los habitantes de la zona afirman que, en primer lugar, la solución a las inundaciones provocadas por el río cauca no es un mantenimiento, ni subir los muros de contención, lo que en realidad se necesita es dragar el río ya que éste ha perdido profundidad y se encuentra al mismo nivel de las tierras.
Pedro José Cruz comenta: “hace 12 años empezaron una labor de mantenimiento, la cual dejaron pausada y miren las consecuencias, ahora vienen a decir que nosotros les interferimos en sus labores de mantenimiento, acaso tenemos las casa a mitad del canal”.
Asorut propone que para hacer un jarillón bien alto, hay que reubicar a la gente que vive en la ladera del río Cauca, pero habitantes como José Antonio Calsa creen que la solución es dragar el río ya el sedimento está más grande y como nativo dice conocer el Cauca, tanto que afirma que hace unos meses atrás, cuando hubo un verano tan fuerte, se podías atravesar al Cauca caminando, ahora expone no caberle nada de agua, es por eso que la otra solución según él, no podría durar por mucho tiempo.
Con respecto a la reubicación dicen no oponerse a pesar de no ser fácil para ellos dejar sus viviendas, saben que se encuentran en una zona de alto riego y qué es lo que deben hacer. Ramírez, uno de los posibles reubicados, mencionan que en el valle, hay una cantidad de tierras donde pueden ser trasladados las cuales están en extinción de dominio enmontadas o en otros casos a cargo de grandes capitalistas que las están trabajando con caña.
Tierra, más tierra
Por otra parte, el 70 por ciento de la economía de esta región del norte del Valle depende del distrito de riego Asorut, el cual genera de alrededor de 1.000 empleos directos y 40.000 indirectos, además cuenta con 1.200 usuarios. El 15 por ciento de la agricultura de Colombia depende del norte del Valle añade la alcaldesa de La Unión Valle, Alexandra Arias Porras. Como medidas para recuperar la economía de esta región se propone estimular la siembra de cultivos de corto plazo como el algodón, millo, soya, sorgo entre otros.
Para acceder a los créditos propuestos por el gobierno, los agricultores que ayudarán al restablecimiento de la economía tienen que presentar un certificado en el que conste que es damnificado por la ola invernal, certificado que lo obtienen a través del CLOPAD (Comité local para la prevención y atención de desastres), dependencia que cuenta con unos listados de las personas que están censadas y merecen estos créditos porque fueron afectados por la ola invernal, además deben contar con un proyecto que sea viable. Estos créditos se deciden luego de 10 o 15 días de estudio.
Como afirma el Ministro de Agricultura Juan Camilo Restrepo, cualquier agricultor, ganadero, sólo o asociado con otros damnificados puede, de la mano del Banco Agrario o Banco intermediario, presentarse ante FINAGRO (entidad encargada de financiar proyectos para agricultores), para acceder a las garantías y beneficios que se están prestando a los agricultores afectados por la ola invernar.
Estos créditos se definen así: a pequeños agricultores con el 1 por ciento mensual, es decir, por cada millón de pesos tendrán que pagar aproximadamente $-7.800 de interés. Y en el caso de medianos y grandes productores estaría también por debajo del 1por ciento mensual, lo cual sería un pago $-9.516 por cada millón de pesos.
Por otro lado, durante el primer año, en el caso de los pequeños agricultores, el gobierno pagará el 100 por ciento de los intereses y en el segundo año será del 60 por ciento. Con los medianos pasa algo muy similar, en el primer año el gobierno asumirá el pago de los intereses de la deuda con el banco por un 100 por ciento y el según año del 40 por ciento. Explico ministro de agricultura Juan Camilo Restrepo.
Según algunos, lo único concreto es la creación de una oficina del banco Agrario en Cartago, la cual se encargará de asesorar y dar un acompañamiento a los agricultores en sus procesos de siembra y producción.
Si estas personas más cercanas a las orillas del río Cauca no son considerados damnificados para poder acceder a los créditos y ayudas del gobierno, hasta la fecha tampoco son reubicados porque ni ellos mismos tienen claro para dónde se trasladarían ni hasta cuándo tendrán que esperar y con la nueva etapa invernal en el país, tampoco saben qué pasará con ellos. Todas son preguntas que se van volando entre las hojas de la caña de azúcar.



