LAS PROPUESTAS VERDES DE LAS CANDIDATURAS A LA GOBERNACIÓN EN CALDAS, QUINDÍO Y RISARALDA

Escribe / Equipo LCDR – Diseño / Sandra Bejarano 

Los programas de gobierno que las diferentes candidaturas entregan al inscribirse ante la Registraduría Nacional del Estado Civil se convierten en una guía para descubrir sus intereses y prioridades como posibles futuros gobernantes. O quizá no. Todo esto debido a la precariedad con la cual se construyen algunas propuestas, a la falta de voluntad política real para cumplirlas o a otros tropiezos que hallen entre las intenciones depositadas en un papel y la realidad que se enfrenta al administrar lo público, por mencionar solo algunas razones.

Por eso, el equipo de LCDR decidió rastrear los elementos de carácter ambiental contenidos en sus propuestas para ser analizados por gente experta en este campo. Por razones metodológicas y operativas se optó por hacer seguimiento a los resultados de las encuestas de las firmas registradas ante el Consejo Nacional Electoral para escoger solo a las dos primeras candidaturas, tanto a las gobernaciones de Caldas, Quindío y Risaralda, como a las alcaldías de Manizales, Armenia y Pereira.

De manera global, las propuestas son más de lo mismo: generalidades, ideas vagas o emocionales (la reiteración con las mascotas lo comprueba). No pareciera existir un interés real por lo ambiental como tema central de una propuesta política, se deja mejor como algo auxiliar. Temas como efectos de la minería, impacto ambiental de la producción hidroeléctrica, fomento del reciclaje, recuperación de corrientes hídricas o prevención de riesgos, por ejemplo, son más bien saludos a la bandera que propuestas reales por parte de los futuros gobernantes. 

Además, como bien lo afirma Gustavo Wilches Chaux, autoridad en temas ambientales, las propuestas de los candidatos tienden a ser urbanocéntricas, poco interesadas en el sector rural y muy enfocadas en los núcleos urbanos. Esto lo escribe al analizar las propuestas de las candidaturas a la alcaldía de Bogotá, pero se puede llevar a otras ciudades, con iguales resultados. El Eje Cafetero es en su mayoría rural, en cuanto a extensión, así no lo sea en concentración de habitantes.

Para esta primera entrega se publican los resultados de los análisis que las personas expertas hicieron al componente ambiental de los programas de las candidaturas favoritas a las gobernaciones de cada departamento, que son las siguientes:

Gobernación de Caldas

Luis Roberto Rivas

(Aval del Partido Conservador y coavales de: En Marcha, ASI, Nuevo Liberalismo, Creemos, Centro Democrático y Partido Liberal)

Felipe Chica Jiménez, consultor ambiental. 

Este programa tiene un enfoque de trabajo basado en el aprovechamiento de los recursos naturales desde su potencial de innovación y turismo. Aborda temas como la economía circular, que sabemos bien qué es pero no cómo se hace y el documento no aporta luces en ese sentido. Contempla la gestión del riesgo como un aspecto de interés ambiental lo cual es positivo en términos de su enfoque y propone una línea de trabajo en habitabilidad, muy valioso desde el punto de vista de mejorar condiciones urbanas de vivienda. 

Sin embargo, el documento descuida todo lo relacionado a la estructura ecológica principal como agenda de gestión y servicios ecosistémicos. La estructura ecológica principal representa un sistema de áreas naturales interconectadas que permiten el flujo de especies, nutrientes y energía a través del paisaje. Estas conexiones son vitales para la conservación de la biodiversidad, ya que permiten que las especies se desplacen, se reproduzcan y se adapten a los cambios en el entorno.

Por otro lado, los ecosistemas que forman parte de la estructura ecológica principal proporcionan una amplia gama de servicios ecosistémicos críticos, como la purificación del agua, la polinización de cultivos, la regulación del clima, la protección contra inundaciones y la recreación. Estos servicios son fundamentales para el bienestar humano y la economía, y su deterioro puede tener graves consecuencias.

Linna Paola Duque Fonseca,  activista ambiental y gestora cultural, integrante del Movimiento Socioambiental Kumanday.

El plan de gobierno no abarca un breve diagnóstico de la situación ambiental que pretende solucionar o mejorar en el departamento. Este plan de gobierno se queda con la información un poco parcializada de instituciones como Corpocaldas y con conceptos prestados, no propios o desarrollados por asesores en estos temas. Además, las referencias están mal citadas y el plan no cuenta con una bibliografía. Es muy selectivo con lo que toma del Plan Nacional de Desarrollo actual Colombia, potencia mundial de la vida y define el eje “Caldas Sustentable” con 8 premisas:

a) Economía circular y consumo responsable. b) Caldas destino de turismo sostenible e inteligente. c) Carbono Neutro. d) Eficiencia Energética. e) Movilidad sostenible. f) Gestión del Riesgo g) Bienestar Animal h) Habitabilidad y Vivienda Sustentable.

Maneja un lenguaje neoliberal en continuar denominando todo como “recursos”, un enfoque desarrollista que implica reducir todo al lenguaje de la productividad y no pasar o hacer la transición a una política real del cuidado, protección y defensa de los ecosistemas ambientales de Caldas para encarar debates vitales y políticos sobre el agua, la vida y el territorio. 

Deja por fuera temas graves como la defensa del agua en el nororiente de Caldas, con los proyectos de hidroeléctricas y las luchas campesinas en defensa del agua; no habla de proyectos extractivistas en el departamento de Caldas ni toma postura al respecto, ni está planteado un cambio de este modelo; tampoco menciona nada sobre los proyectos de geotermia ni sobre los monocultivos (que tanto daños han y están generando), ni mucho menos presenta soluciones o propuestas sobre los cambios del uso del suelo en los municipios, como es el caso de todos los municipios de Caldas: por ejemplo, la regulación de venta de tierras y predios rurales a terratenientes extranjeros.

Tampoco habla claramente sobre la defensa y aumento de las áreas protegidas, de las reservas ambientales y la reforestación con plantas nativas; problemas de ganadería e invasión de tierras, entre otros. 

Se nota un gran desconocimiento de las problemáticas del departamento en los temas ambientales urgentes y su propuesta es muy simple, básica y superficial respecto a los temas coyunturales ambientales. Sus intereses y posturas en este plan no están ligados ni responden con las demandas necesidades y solicitudes de los campesinos de Caldas, líderes y lideresas ambientales, activistas, veedurías, movimientos socioambientales y organizaciones de base del territorio.

Omar Vargas López, educador ambiental y miembro de la convergencia Todos Somos Río Blanco

En su programa dice que propulsa un desarrollo sostenible protegiendo el medio ambiente y promoviendo prácticas que contribuyan a la mitigación del cambio climático. Es un discurso que tiene todo mundo, eso está a la mano, no dice cómo lo hará, solo lo menciona. 

En los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible), en el punto 15 que habla sobre la protección de la fauna, ecosistemas y territorios a través de un ordenamiento alrededor del agua, no hay más. No se protege a nivel de los municipios, allí no se plantea cómo respaldar a la comunidad. Entonces, las hidroeléctricas se siguen haciendo, los cauces de los ríos se siguen secando. Simplemente, al ciudadano común y corriente le toca tomar medidas a través de acciones populares, las protestas, cierres (de vías) y demás.

También sobre acciones encaminadas a la protección ambiental, gestión del cambio y variabilidad climática, economía circular y gestión del recurso hídrico, Caldas carbono neutro -una cuestión que está de moda-. También habla sobre restauración forestal, protección de las fuentes hídricas y de la biodiversidad, pero todo es un brochazo, no lleva a fondo nada, porque no hay un estudio serio, no hay una propuesta seria.

 

Henry Gutiérrez

(Aval del Partido de La U y apoyo de Coalición MAIS, Gente en Movimiento, MIRA, Partido Verde, Colombia Renaciente y algunos representantes del Partido Liberal)

Felipe Chica Jiménez, consultor ambiental

En el programa de Gutiérrez hay falta de propuestas concretas: aunque el texto menciona varios indicadores de sostenibilidad ambiental, no proporciona propuestas concretas para abordar los desafíos ambientales. No se mencionan medidas específicas que el gobierno departamental planea tomar para mejorar la sostenibilidad ambiental en Caldas. Un enfoque más efectivo sería incluir recomendaciones y acciones específicas que aborden los problemas identificados.

También hay ausencia de participación ciudadana: el texto no enfatiza la importancia de la participación ciudadana en la formulación de políticas y programas ambientales. La sostenibilidad ambiental requiere la colaboración de la comunidad local, pero el texto no menciona cómo se involucrará a la población de Caldas en la toma de decisiones y la implementación de medidas ambientales. Esto representa una debilidad significativa, ya que la participación ciudadana es esencial para el éxito de cualquier agenda ambiental.

Además, falta el enfoque en educación ambiental: la educación ambiental es un componente fundamental para promover la sostenibilidad. El texto no menciona iniciativas específicas para concienciar a la población sobre los problemas ambientales, fomentar prácticas sostenibles y promover la conservación de los recursos naturales. La falta de énfasis en la educación ambiental limita la capacidad de generar un cambio sostenible en la mentalidad y el comportamiento de la comunidad. En resumen, el texto necesita incorporar propuestas concretas para abordar los problemas ambientales, destacar la importancia de la participación ciudadana y poner un mayor énfasis en la educación ambiental para desarrollar una agenda ambiental regional efectiva en el departamento de Caldas.

Linna Paola Duque Fonseca, gestora cultural y activista ambiental, integrante del Movimiento Socioambiental Kumanday.

El plan de gobierno de este candidato vincula en la dimensión social de la población rural la participación comunitaria en la toma de decisiones y eso es un gesto importante para nuestros campesinos y la población rural del departamento de Caldas. Agrega en su plan, como eje crítico, a la sostenibilidad ambiental, aunque con un diagnóstico muy reducido y limitado, porque el tema es mucho más profundo. En el componente ambiental menciona un muy breve diagnóstico sobre las áreas protegidas, las áreas deforestadas, el SIAR, el CO2, recursos hídricos, negocios verdes, pero no se puede leer una propuesta concreta, bien planteada y real sobre el tema ambiental para el departamento de Caldas generada por este candidato. Se queda muy corto sobre las problemáticas reales y graves en el tema ambiental en el Departamento de Caldas. No da debates sobre temas urgentes, al igual que Luis Roberto Rivas.

Si ganan estos candidatos los temas ambientales tensos y difíciles se van agudizar en el departamento de Caldas, porque se nota que ninguno goza de un compromiso serio con los movimientos, organizaciones sociales, líderes y lideresas ambientales del departamento, no los ponen en valor y ni siquiera reconocen lo que vienen denunciando durante estos años. En temas ambientales se rajan ambos candidatos.

Omar Vargas López, educador ambiental y miembro de la convergencia Todos Somos Río Blanco

Revisando los 90 acuerdos que propone en la sostenibilidad ambiental no hay mayor cosa. Al mencionar los páramos, en el punto 2.3 de su programa, tampoco dice mayor cosa. Propone varias cosas, pero no menciona qué mecanismos legales recurrir para regular la siembra de aguacate (tipo Hass), porque eso atenta contra los recursos hídricos de otros cultivos. No habla absolutamente nada sobre la represa de La Miel, tampoco cómo se protegerán las zonas desde donde se toman los recursos hídricos para las ciudades. En ese sentido, las zonas de expansión urbana tampoco son tenidas en cuenta, porque los urbanizadores se toman cuanto pedacito verde se encuentran.

En cuanto a la red de ecoparques, se limita a repasar lo que se ha hecho, pero no hay una iniciativa o propuesta concreta. Entonces, en realidad no hay acciones contundentes ni propuestas. Su propuesta de políticas públicas que nunca se cumplen, son postulados que los funcionarios delegan en las corporaciones autónomas regionales, que tampoco las vigilan ni les hacen rendición de cuentas. No hay ninguna propuesta seria.

 

Gobernación del Quindío

Atilano Giraldo

(Partido Liberal, Verde Oxígeno y Mais)

Jorge Hernán Palacio, abogado, asesor en la Fundación Bahareque. 

El programa del candidato es supremamente corto y, al igual que el de Jorge Parra, no menciona al campesino. Para mí es muy doloroso que estas dos personas que provienen de campesinos no toquen el tema, tocan de pronto lo agroindustrial, pero no tocan el campesinado, porque el campesino hace parte del ambiente. Entonces si no hablan de campesinos, ¿quién va a mejorar la parte ambiental? Son ellos los que van a cuidar los árboles o a cuidar el agua. 

Propone garantizar el agua y la protección y la mitigación frente al cambio climático, mencionando para ello la actualización de los POT, que eso es fundamental, pero la resuelve en parte incluyendo el término turismo, o sea, que el turismo tiene que ayudar para resolver los problemas. Dice que el turismo debe ser planificado y regulado. Sin entrar en detalles sobre el cómo.

Además, menciona que el campo debe ser articulado de la mano con el cambio climático. No entiendo muy bien a que se refiere, puedo suponer cosas pero no lo explica. Habla de la función ecológica también de la parte ambiental, eso sí está en la Constitución Política que dice que la propiedad debe cumplir una función ecológica; dice que garantizará la protección de los páramos, mencionando dos: el de Romerales y Chili, apoyado en las figuras departamentales, solamente citados el Pomca y el DRMI, y revuelve con lo anterior el tema de los alcantarillado, no logro comprender por qué mete los alcantarillados en la parte de los páramos. 

Reconoce el calentamiento global y propone estudios que garanticen el suministro del agua, pero no específica qué hará, si va a evitar taponamientos. Además, menciona sin especificarlo, proporcionar los estudios para disponer el agua en las partes altas. 

Lo que sí menciona es la caracterización de los mineros artesanales y acompañamiento a los mineros formalizados. Eso es interesante porque vincula a una población específica con la dimensión ambiental pero no profundiza en ese vínculo.

Felipe Robledo, abogado, defensor de causas ambientales en el Quindío.

El programa de Atilano Giraldo tiene similitudes con el de Parra. Son muy cercanos en sus propuestas, pero en este documento no está tan desarrollado el componente ambiental. Sin embargo, tiene en cuenta la protección de los páramos, el de Romerales y el de Chilli; el distrito de Barbas Bremen, la cuenca alta del río Quindío y otras áreas de importancia ecosistémica y acuífera del departamento. Es decir, delimita unas zonas de mayor relevancia para la protección del agua. ¿Cómo lo hará? No lo dice. Habla de una política de reforestación y de mantenimiento de la capa vegetal, dejando a la interpretación cuáles van a ser esas zonas. 

Algo muy interesante en la propuesta de Giraldo es el reconocimiento del impacto que puede tener el cambio climático en algunos municipios del Quindío, haciendo una serie de propuestas para evitar los efectos negativos de la sequía. 

Sus propuestas se enmarcan en la protección del agua, la soberanía del territorio y la mitigación frente al cambio climático. No es muy preciso en cómo lo va a desarrollar, debido a que en la construcción del documento, al igual que el de Parra, no menciona a la población. Así que se hace muy difícil medir las posibles acciones que va a desarrollar si es elegido. 

 

Oswaldo Toro Valencia, profesional en Turismo Sostenible, con experiencia en procesos de ambientalismo popular y defensa del territorio en el Eje Cafetero.

El programa de Atilano me pareció muy corto, me pareció que todo lo está enfocando desde un desarrollo muy desde lo económico, que hay muchas cosas que no están claras desde el tema del desarrollo de la infraestructura rural, deja muchas puertas que no se sabe cómo lo va a lograr mientras que desde un enfoque ambiental dice lo que la gente quiere escuchar. Lo mismo desde un enfoque de conservación o salvaguarda, hay muchos vacíos.

Siento que hay un tema de desconocimiento de muchas de las dinámicas de su propio departamento, más allá de la mención de la ley, de los mineros y de escribir un par de párrafos sobre el cuidado del agua en algunos municipios. Quindío tiene un reto muy fuerte desde la protección de las fuentes hídricas que ambos lo tocaron, pero que no están midiendo lo que implica eso en términos de corto plazo. O sea, estamos hablando de que el Quindío tiene un riesgo latente de pérdida del recurso hídrico, o más que pérdida, contaminación del recurso hídrico, que los puede dejar en un déficit para  salvaguardar la vida, incluso de todos los quindianos. Y eso no está en ninguno de los programas de gobierno, no está cómo se va a trabajar esa mitigación. 

Giraldo sí habla del tratamiento de aguas que para el Quindío es fundamental, sobre todo pensándose que Armenia va a tener en muy pocos años una crisis de agua muy fuerte. El río Quindío tiene un tema de contaminación bastante fuerte, porque tiene monocultivos casi que desde la zona alta; si uno mira el valle del Cocora, en su parte alta,  está permeado por aguacateras por todo lado y ganadería y esa es el agua que se están tomando en Armenia. 

 

Jorge Ricardo Parra

(Coalición Alianza por el progreso / Cambio Radical, Partido de ‘La U’, Fuerza de la Paz, entre otros)

Jorge Hernán Palacio, abogado, asesor en la Fundación Bahareque. 

En el programa de gobierno el candidato habla de incorporar a los sectores productivos en la variable ambiental, eso es fundamental. Recordemos que el café, el beneficio del café, ha ido disminuyendo sensiblemente el uso del agua, al punto que ya en algunos casos no se utiliza. Eso ayuda bastante a que las aguas se recuperen o no se contaminen. Dice uso sostenible de la biodiversidad y servicios ecosistémicos. Él lo está mirando dentro de la gestión de riesgo, pero también lo tiene en cuenta en la parte turística, porque él sabe que el turismo también es muy contaminante. 

Además, menciona la restauración de ecosistemas responsables de la regulación hídrica. Él no habla de los bosques, de los nacimientos, pero menciona la restauración de ecosistemas responsables de la regulación hídrica. Entonces seguramente se está refiriendo a la protección de los bosques en las cabeceras. Habla de invertir en bioeconomía y su promoción y acudir a los entes internacionales para que ayudaran en este tipo de temas; habla mucho del aire. Hace un énfasis importante en la calidad del aire. Él se ha dado cuenta que que las condiciones de la calidad del aire en Armenia han disminuido ostensiblemente, hemos tenido momentos un poco riesgosos, sin ser muy contaminada nuestra ciudad, pero ya se empiezan a ver situaciones que ponen en riesgo la calidad del mismo y hay que tomar medidas. 

En general son afirmaciones muy cortas, sin profundidad. Habla de la economía circular y del cambio climático y de cómo retoma el Plan Nacional de Desarrollo. Hace referencia a los Pots dice que a los pots debe prestarse especial atención en la parte ambiental y en lo que tiene que ver con los páramos, haciendo especial énfasis en los páramos, para esto cita la ley 1930 del 2018 y el número 15 de los ODS, objetivos para el desarrollo sostenible. No menciona a la población. 

Felipe Robledo, abogado defensor de causas ambientales en el territorio del Quindío.

El programa de Jorge Ricardo Parra en los temas ambientales está bien construído desde lo técnico. Menciona elementos claves que son coyunturales para el desarrollo del departamento como el turismo; la importancia que tienen los POT para el desarrollo del medio ambiente, haciendo énfasis en los municipios declarados parte del Paisaje Cultural Cafetero. En estos municipios se detiene y propone la promoción del turismo responsable, pero no profundiza demasiado. Tiene en cuenta varios conceptos interesantes como la sensibilización para turistas y operadores turísticos sobre la identidad, pero no menciona si hará capacitaciones. De hecho, no puntualiza en el cómo. También vincula la gestión de riesgo a la parte ambiental. Eso es muy interesante. Sin embargo, no hay un contexto sobre la aplicación de los procesos de prevención o mitigación. 

En el programa de gobierno hay una fuerte inclinación en construir frases que responden al qué haría, pero no al cómo lo haría. Esa es una falencia porque da a entender que es un programa construido sin tener en cuenta a la población. Por eso cuando menciona al campesino, lo hace desde la perspectiva de apoyo industrial, es decir, mejorará las condiciones para su productividad a partir de herramientas tecnológicas, pero no hace un diagnóstico de cuáles son las necesidades puntuales del campesinado. 

Oswaldo Toro Valencia, profesional en Turismo Sostenible, con experiencia en procesos de ambientalismo popular y defensa del territorio en el eje cafetero.

El programa de Parra estructuralmente está muy bueno, me parece muy acertado que direcciona la legislación con el enfoque ambiental; está muy pegado a la ley, porque en Colombia tenemos que estar sí o sí pegados a la ley, más en procesos de conservación. Pero es muy similar con Atilano en cuanto al reconocimiento de ciertas problemáticas, debido a la falta de claridad en las soluciones. Para mí es muy fácil decir, voy a conservar el páramo de Chili y Barragán basándome en la legislación del Plan Nacional de Desarrollo por la protección de los páramos –la ley de páramos que la mencionó, pues es importante al menos que se reconozcan esos esas leyes–, pero se queda ahí, ¿cómo bajo esa ley actuará en el contexto territorial del departamento? 

Con respecto al turismo, que el candidato le dedica una parte considerable a este tema, no es claro sobre el modelo que va a usar para fortalecer este sector. Porque no hay un enfoque dirigido a la parte social y cultural: si tengo personal capacitado, si tengo la capacidad instalada necesaria para eso, si ya hice un estudio de capacidad de carga, por ejemplo, del ecosistema, del entorno, para saber cuántas personas puedo recibir y cuántos no. Y no se está haciendo nada para mantener el recurso hídrico, primero que es fundamental, y segundo un tema de salvaguarda del patrimonio cultural, o sea, el tema de los arrieros, de la misma actividad campesina, que ya muchas personas decidieron salirse del campo, para venir a trabajar en turismo desde las ciudades o los asentamientos urbanos, que no está mal, pero igual modifica la tradición. 

Quindío tiene un reto muy fuerte desde la protección de las fuentes hídricas que ambos lo tocaron, pero que no están midiendo lo que implica eso en términos de corto plazo. O sea, estamos hablando de que el Quindío tiene un riesgo latente de pérdida del recurso hídrico, o más que pérdida, contaminación del recurso hídrico, que los puede dejar en un déficit para  salvaguardar la vida, incluso de todos los quindianos. Y eso no está en ninguno de los dos programas de gobierno, no está cómo se va a trabajar esa mitigación. 

 

Gobernación de Risaralda

Juan Diego Patiño

(Partido Liberal)

Gregorio Andrés Jaramillo Ríos, administrador ambiental, consejero de la cuenca del río Risaralda y educador ambiental en redes sociales 

En el programa de gobierno el candidato inicia con una visión industrial del desarrollo territorial, en donde la armonía ambiental no hace parte completa de la propuesta, es más bien el plan de desarrollo industrial, empresarial y agropecuario del departamento. De lo cual acertadamente, de manera pequeña, pero muy específica, se habla sobre el fomento de proyectos agropecuarios para la sostenibilidad y la adaptación al cambio climático, mediante ideas de negocios de productores rurales. El cómo, sería un excelente apéndice para comprender el impacto de la propuesta.

Desarrollar programas de gestión ambiental para la producción limpia y sostenible es otro de los aciertos en el temario de desarrollo agroindustrial del departamento en el que se basa la propuesta. Fomentar la cobertura de la producción agrícola y ganadera baja en carbono es una utopía que tambalea en una propuesta de ampliación en la cobertura territorial productiva y en la industrialización de los procesos.

Resiliente a la variabilidad y el cambio climático es el llamado que hace esta propuesta al territorio, para lograr mitigar, compensar o corregir los impactos ambientales, generados por la posible industrialización de la producción en Risaralda. Minería por Risaralda equitativa e incluyente es el título que le pone los pelos de punta a los conservacionistas en el departamento, abrazando los pilares de la Política Nacional Minera.

Aumentar la productividad es una necesidad del territorio, necesidad que se enfrenta a una alta potencialidad de recursos naturales, es una línea de desarrollo que debe funcionar como un reloj, una productividad armónica con el ambiente lograría el desarrollo esperado; es aquí donde resalta la estrategia boom a nivel mundial, los bonos de carbono, siendo así que lograr gestionar la realización de estudios técnicos para la identificación del potencial de fijación de carbono de los ecosistemas. Es una propuesta comercial que aventajaría el departamento. 

Gestionar la adquisición de predios de importancia hídrica, acorde con el régimen ambiental, es una perspectiva de privatización del recurso hídrico, son estrategias de supervivencia hídrica que se toman a nivel territorial, que sean beneficiosas dependerá del gobernante de turno. La adquisición de predios de importancia estratégica para la protección del recurso hídrico, al igual que el desarrollo de políticas dirigidas a la protección de la biodiversidad y a la gestión del cambio climático, es de lo poco que se toca en el contexto ambiental.

Samuel Guzmán López. Profesor universitario, pertenece al grupo de investigación Gestión Ambiental Territorial (GAT). 

El programa de gobierno del candidato Juan Diego Patiño, en materia ambiental, parte de su visión economicista de un departamento dispuesto para el crecimiento económico, antes que para su desarrollo territorial.  

Su punto de partida es el desarrollo sostenible del departamento a partir de la protección ambiental, cuidado de la biodiversidad, adaptabilidad al cambio climático y potenciación de sus servicios ecosistémicos. Lugares comunes todos ellos, que parecen más un discurso que un programa de gobierno.

Plantea una dimensión “Territorio y Ambiente”, que presenta un panorama del departamento, evidenciando algunos de los problemas y conflictos ambientales prioritarios y desarrollando tal dimensión en seis programas: Infraestructura vial y transporte, Vivienda, Servicios Públicos, Gestión del Riesgo, Gestión del Cambio Climático y Ordenamiento Territorial y Protección del Ambiente. Todos ellos son comunes a toda propuesta sobre desarrollo, que se queda en buenas intenciones y no parte de causas estructurales que conlleven decisiones disruptivas, porque lo ambiental, en su propuesta, debe atenderse desde la demanda y no desde la oferta ambiental, base de un desarrollo sostenible.

El desarrollo sostenible es un paradigma agotado en el presente, que si bien tuvo un momento de auge y aplicación a finales del siglo pasado y comienzos de este, terminó desgastado y su punta de lanza en el presente, los ODS, ya están siendo reformulados por Naciones Unidas, frente al bajo logro de los mismo en países como Colombia.

Aquí reside, en su estructura, la del desarrollo sostenible, la más débil apuesta para la dimensión ambiental del programa del candidato Patiño, pues formula “más” de lo “mismo” y no avizora escenarios de cambio, conforme a políticas públicas que hoy confluyen hacia otras tendencias, otras miradas, otras economías, otro mundo posible.

 

Jorge Luis Tabarquino Alzate. Especialista en gestión ambiental. Coordinador de proyecto de biodiversidad en Riosucio, Caldas. 

Con gran preocupación y muchos vacíos quedo al analizar las propuestas de los dos candidatos y con esto no quiero decir que todo lo que está ahí sea malo, pero sí mal estructurado. Este tipo de propuestas no me da pie para realizar un análisis profundo de la viabilidad de los mismos, ya que ofrecen muy poca información; hablan desde un plano muy general y están tan abiertas sus propuestas que al final se convierten en discurso en papel de cada cuatro años. 

También vi una propuesta que habla del problema de los residuos sólidos y la voy a citar textualmente:

  • Diseñar e implementar la estrategia de gestión integral de residuos sólidos del nivel departamental con el apoyo de entidades del sector público y privado, con énfasis en economía circular para el aprovechamiento productivo.

Entiendo de este texto que me plantea una necesidad de dar solución a una problemática, pero no me dice cuál va a ser esa estrategia específicamente; en resumen, no dijo nada.

  • Gestionar recursos para el proyecto de la construcción de las Plantas de tratamiento de Aguas Residuales

Aquí pasa exactamente lo mismo. Todas las zonas urbanas necesitan dar manejo a sus aguas residuales, pero no he visto propuestas serias para alcanzar esos objetivos y vuelvo al mismo punto, es un tema de costos, entonces, ¿cuáles son esas alternativas? Al final, esto termina por convertirse en la repetidera de la repetidera

Lo anterior es un buen ejemplo de cómo está construido el plan de gobierno: verbos en infinitivo, frases generales y ambiguas que pueden ser interpretadas según quien las lea. Tampoco ofrece mediciones o al menos una posible ruta para comprender qué se va a desarrollar. 

 

Juliana Enciso

(Aval del Partido Conservador, coaval de varios movimientos)

Gregorio Andrés Jaramillo Ríos, administrador ambiental, consejero de la cuenca del río Risaralda y educador ambiental en redes sociales 

El programa de Juliana Enciso inicia con una conceptualización estratégica frente al ordenamiento territorial, impulsando procesos de catastro multipropósito, una necesidad enmarcada en todo el territorio del departamento de Risaralda. Habla sobre la gestión del cambio climático y lo usa como eje estructural del direccionamiento ambiental y la toma de decisiones alcanzando propósitos globales, nacionales y regionales. Traspasar las barreras geográficas es uno de los primeros pasos a dar, frente a las acciones de mitigación para el cambio climático.

Cita la propuesta de agenda pública armonizada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Realizar acciones y enmarcarlas en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible brinda soluciones puntuales a los impactos ambientales globales actuales.

Demuestra un conocimiento de la importancia de las interacciones ambientales delimitadas por las divisorias de agua. Solo así se llega a una planificación territorial óptima. Los acueductos rurales son unidades administrativas hídricas que no cuentan con herramientas técnicas ni financieras para brindar agua segura para las comunidades; servir asistencia técnica y financiera a estas unidades administrativas es otro de los grandes aciertos para mejorar las condiciones de salud hídrica de los Risaraldenses.

La gestión del riesgo es otro de los temas que se trata dentro de la propuesta y este es muy importante, debido a que tenemos una herencia de procesos erosivos en alta montaña por la presencia de monocultivos, deforestación, agricultura y ganadería, por consecuencia movimientos en masa, deslizamientos, se presentan en la mayoría de los municipios del departamento.

Se ve la generalidad de la propuesta cuando se toca el tema de la gestión de la biodiversidad, la gobernanza forestal y la promoción de sistemas productivos sostenibles. Estos son bloques gruesos, pilares importantes en el desarrollo territorial, de los cuales se esperaba que el tema estuviera más desmenuzado y así comprender cada una de las visiones en estos campos específicos. Por el contrario, se trataron de manera simple, sin dársele la relevancia y la importancia que tienen

Samuel Guzmán López. Profesor universitario, pertenece al grupo de investigación Gestión Ambiental Territorial GAT. 

El programa de gobierno propuesto por la candidata a la Gobernación del departamento de Risaralda, Juliana Enciso, es un compendio general de buenas intenciones (freno a la deforestación y la degradación ambiental, proteger áreas naturales, promoción de negocios verdes, prácticas agrícolas y sostenibles, preparación y enfrentar los desafíos de la adaptabilidad a la variabilidad y cambio climático, proteger ecosistemas, la economía y el bienestar de la población, entre otros.).

Las suyas son ideas generales y comunes sobre el estado del ambiente en el territorio del departamento, que reiteran el “qué” sin un “cómo”.

Es una propuesta generalista, recreada con ideas comunes y aspectos de la dimensión ambiental por todos conocidos, además de fragmentaria y sin un tejido o hilo conductor que permita entender la totalidad y su propósito frente al mismo.

Pueden abonarse sus buenas intenciones, pero refleja más una preocupación que una ocupación sobre el asunto.

Recurre a datos y cifras oficiales de la estadística nacional con indicadores de carácter demográfico, económico, sociales, ambientales, etc., con un claro énfasis en Gestión del Riesgo, donde se concentran el 50% de dichas cifras y denotando, con ello, la falta de una aproximación más integral al territorio.

Sobre “sostenibilidad ambiental” y su visión del sector queda el sinsabor de que con “movilidad sostenible”, “soberanía alimentaria” y “gobernanza ambiental”, se pueden solucionar la mayoría de los conflictos y problemas ambientales del departamento y de que el ambiente es un sector, una parte más y no la totalidad.

Finalmente, la candidata Enciso plantea la necesidad de enfrentar retos sobre la falta de prácticas sostenibles, la desigualdad socioeconómica, los procesos de ordenamiento territorial y el catastro multipropósito, desde una deseabilidad loable, pero sin estrategias o programas claros y contundentes, dejando un ideario sin piso. 

Jorge Luis Tabarquino Alzate. Especialista en gestión ambiental. Coordinador de proyecto de biodiversidad en Riosucio, Caldas. 

Es preocupante el panorama desde la dimensión ambiental después de leer las propuestas de los candidatos a la gobernación en Risaralda. La formulación de los objetivos está conformada por enunciados, casi calcados a los de un discurso de campaña, y no llega a convertirse en una propuesta viable para su ejecución en el territorio. La candidata Enciso no avanza en las formas en las que desarrollará su gobernanza ambiental con las comunidades. No menciona la agroecología. 

Sí hay un esfuerzo en mencionar, desde lo técnico, los paradigmas ambientales que son necesarios para cualquier proyecto de gobierno, como el cambio climático, la gestión del riesgo y el cuidado de las fuentes hídricas, pero no los cohesiona de una manera que, al leerlos, puedan servir de guía de las acciones que va a implementar. 

Ahora, alternativas sí existen, pero requieren de grandes inversiones, por eso creo que siempre dejan esas propuestas tan sueltas y solo se dedican a mitigar con pañitos de agua fría. El problema no es que no tengan con qué hacer realidad esas propuestas en el momento, el tema aquí es que dejan sus propuestas tan abiertas que dan pie para que las personas se ilusionen al leerlas, con el fin de impactar en una mayor votación y al final todo esto se convierte en solo eso, promesas en el papel.

 

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