Empezamos una serie compuesta por varias entregas alrededor de la megaminería, su impacto en la región del eje cafetero de Colombia, las resistencias a la misma y la acción de las multinacionales amparadas por la normatividad estatal que les facilita la entrada al país, incluso a territorios de frágil ecosistema ambiental. Hoy, el testimonio de una activista ambiental que trabajó en el pasado reciente como profesional de una importante empresa minera.

para extraer moñoPor Unidad Investigativa

Las implicaciones ambientales que trae consigo la minería en todas sus formas de extracción ha puesto de manifiesto un sinnúmero de contradicciones por parte de la multinacional Anglo Gold Ashanti (AGA), la minería “legal” e “ilegal” y la cuasi propiedad de los títulos para la intervención minera en el departamento del Quindío, uno de los principales atractivos turísticos colombianos, en particular por su enorme riqueza en fauna y flora.

Durante el tercer encuentro internacional de Responsabilidad social por el territorio, después de observar el atractivo paisaje que exponen las palmas de cera en el valle del Cocora y luego del cruce de palabras con animalistas y ambientalistas, conversamos con Ángela Rivera, sentada en una esquina del comedor, pues era la hora del almuerzo. Tenía una especie de pañoleta en su cabeza y gafas oscuras, algo se notaba en sus gestos que la hacían ver cansada. Se mostró abierta para hablar de su trabajo como química profesional en el distrito minero de Segovia, Antioquia, específicamente en la mina El Silencio; un ejemplo más para considerar la explotación minera en el departamento del Quindío. Segovia es recordado por la masacre en la que murieron 43 militantes de la UP (Unión Patriótica -partido izquierdista surgido luego de un primer proceso de paz con la guerrilla de las Farc-) a manos de paramilitares (apoyado por la extrema derecha), en 1988.

Para Ángela, el desarrollo de un país no puede ir en contravía de la pérdida de los seres humanos  ni poner en riesgo la vida de las personas que habitan determinado territorio. En este caso, la mina en la que trabajaba era una mina legal y, aunque lo tratara, se le tornaba inevitable no contaminar. A la suma, el daño ambiental que genera la exploración y explotación del  mineral, se encuentran los conflictos de orden social y cultural que hacen que los territorios pierdan su tradición, su cultura y su identidad.

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Por la cual se modifica y adiciona la Ley 397 de 1997 –Ley General de Cultura– (Ley 1185)

Desde los proyectos ejecutados a partir de la educación ambiental concertados por el municipio de Calarcá (Quindío), en los cuales Ángela trabajó y todavía lo hace, su apreciación como profesional es que los efectos contaminantes “no se pueden evitar”. El uso de la técnica no se puede evitar, no se puede cambiar; se utilizan grandes cantidades de agua y la cantidad de mercurio que se lanza a los ríos no se alcanza a cuantificar. Es un daño, no solamente trabajando en la minería “legal” sino también en la minería ilegal, que caracteriza un sin número de tradiciones técnicas convenidas, que parecieran estar naturalizadas, quizá, por la fiebre del oro.19052016-IMG_3078

“Nosotros no somos mineros, no tenemos experiencia en minería, la minería que se hace aquí en la región, por desgracia sigue siendo contaminante. Lo que yo he tratado de decirle a la gente no es que se deba voltear la mirada o echarle la culpa a alguien justificando que la minería legal es lo que se debe hacer porque estatalmente es aprobada,  sino que tanto en el campo de lo ‘legal’ y como mineros ‘ilegales’ también hacemos daño”, dice Ángela, mientras asiente con la cabeza.

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De las once especies de palma de cera que crece en los Andes, de ambiente tropical, siete pertenecen a nuestro país y dos son endémicas. La Ceroxylon Quindiuense es una de ellas.

En el proceso no se explota la mina para tratarla químicamente en otros lugares, todo eso se hace en el río. Con esto se empieza a desarrollar una conciencia alrededor de los usos de mercurio, pues en cualquiera de las dos explotaciones es utilizado; el cianuro también se utiliza y estas industrias lo saben. En el 2012 el Parlamento Europeo pidió a la Comisión Europea la prohibición total del uso del cianuro en todos los países que hacen parte de la UE, ya que es considerado como altamente perjudicial para la salud y en su defecto, letal, como el caso de la Mina de oro Northparkes (Nueva Gales del Sur, Australia), explotada por China Molybdenum Company y Sumitomo Group.

Ahora bien, mientras come un trozo de carne de pescado, Ángela explica que cada uno de los productos de los que regularmente nos hablan -el mercurio, el cianuro y el plomo- todos ellos tienen una ficha técnica que demuestra no solo el impacto en la salud sino los riesgos por contactos volátiles. “Pediría a la gente que haga el mismo ejercicio que hice yo, que las busquen y que lean que generan esos productos para la salud de las personas, sobre el territorio. Hay infinidad de enfermedades que estos “elementos químicos” pueden generar”.

Ficha 1: Mercurio/Click sobre la imagen

 Ficha técnica del Mercurio

 

Ficha 2: Plomo/ Click sobre la imagen

Ficha Técnica Plomo

Ficha 3: Cianuro/ Click sobre la imagen

Ficha Técnica Cianuro

Afirma que mientras trabajaba en Segovia, “nos tuvieron que construir una planta para potabilizar el agua que bebíamos las personas de la administración, ya que allá no hay cómo conseguir agua limpia, siendo, bajo el supuesto, una planta y un proyecto legal”. Allí, en su trabajo como química, los hornos bajo la responsabilidad de Ángela no tenían filtros, como los tienen todos los  laboratorios, hay laboratorios en donde se hace el proceso de fundición y otros que no, por el costo tan elevado de los mismos.

“Llegué a amontonar casi 700 litros de un producto que se utiliza en la minería para mejorar la calidad del oro, una mezcla de agua ácida con nitrato de plata y ácido nítrico. No lo podía manipular porque me costaba mucho, lo máximo que hice fue neutralizar y eliminarlo, de la peor manera… al agua”, dice con un profundo sentimiento de culpa.

Después del quinto mes de estar trabajando en El Silencio, Ángela debía consumir Tramal (analgésico similar a la morfina) dos veces al día, porque el nivel plomo en su sangre era muy alto y además, estaba acumulado en las articulaciones, lo que no le permitía mover los brazos con fluidez y tranquilidad.

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Ángela Rivera, química y en la actualidad activista ambiental.

“Entonces se pone uno a pensar -yo puedo tener los bolsillos llenos de dinero- y bueno, aquí hay un llamado que le hago a los gobernantes locales, puede que haya mucha plata, pero cuando dentro de algunos años estemos viendo a nuestros hijos, nuestros nietos, todas esas personas cercanas al corazón, sufriendo de enfermedades congénitas… ¿será que ahí sí la plata nos alcanzará para aliviar ése dolor? Les cuento yo a ustedes, a mí la plata en ese momento -y me ganaba una buena cantidad- me sabía a mierda”.

El Quindío tiene 1.845 kilómetros cuadrados de extensión, no es siquiera el 0.2 o 0.3% de la extensión total del territorio nacional. Antioquia, puede darse el lujo de hacer ese tipo de proyectos, Chocó, Caldas. Porque son grandes, ellos pueden arruinar un tercio de su territorio y seguramente les quedará los otros tres cuartos como suplemento. Nosotros, aquí, no, dice mientras reposa el tenedor sobre el plato.

Regularmente estos proyectos se implementan por un tiempo no menor a treinta años, estamos entonces empeñando la vocación agrícola del territorio por este periodo y después se demoran diez años en recuperar la tierra, porque se puede; se conoce de proyectos que han logrado ese tipo de situaciones, pero después de esos diez años… ¿De qué vivirán las personas de este territorio? ¿De qué vivirán los que no tienen ingresos aparte de la minería? Ésa es la razón por la que Ángela se dedicó a trabajar en los proyectos ambientales. En ese sentido, empezó a preparar su formación profesional que es enfocado a plantear un modelo de desarrollo soñado desde la auto- sostenibilidad, como ella dice, es “re-aprovechar lo que ya tenemos en uso, re-utilizando o montando huertos verticales, aprovecho residuos de PET, hago cortinas con tapas. Son muchas cosas las que se pueden hacer”

De esta manera, queda más fácil atribuirles la responsabilidad a los demás que construir por autonomía, si  en este momento se le preguntara a las personas de este espacio ¿cuántos reciclan? o reúsan algo de lo que utilizaron, seguramente sería afirmativa la respuesta de pocos. Lo mismo se podría pensar con la minería y el desarrollo. El oro que se necesita para seguir manteniendo estos lujos, o utilizar una cámara fotográfica, en fin, tecnología de punta, se puede recuperar reciclando. Según Ángela, en Colombia se desconoce el concepto de minería urbana, referido a la recuperación de los electrodomésticos o aparatos “tecnológicos” que traen metales y aquí, obvio, aplica el oro, con el fin de convertirlo en un artilugio útil, ya sea parte de una decoración, una pieza de engranaje en una repisa, por ejemplo.

Para complementar la transformación de todos sus procesos, Ángela trabajó ejecutando el contrato de educación ambiental del municipio de Calarcá, siempre había trabajado en investigación, docencia, en industria, pero nunca había tenido la posibilidad de ingresar a la parte de administración municipal.

Después de la experiencia, la situación es preocupante cuando se avizora que, por parte de la administración o los entes territoriales, no están preparados para abordar ese tipo de problemas y, para ella, no hay por qué culparlos. “Por lo que me pude dar cuenta, lo que hacen es ajustar sus planes a políticas nacionales… ¿cierto? Entonces, si a ti el patrón te está diciendo –ajusta tu plan de desarrollo a las lógicas mineras- pues entonces será lo que debes hacer, desafortunadamente esos ajustes y esas cosas no son acordes a las necesidades del territorio”.

Los procesos generados por el proceso de educación ambiental son más bien pocos. Para el infortunio de todos, esos procesos se enlazan a través de las juntas de acción comunal, lo que hace que tales situaciones dependan de un buen ejercicio de las mismas, ya que si las juntas de acción comunal no se muestran activas, deberían hacer acompañamiento a las personas, de lo contrario, difícilmente se interviene al resto de la comunidad.

Añadiendo que la educación ambiental no debería estar bajo el imaginario de solo implementarse en los colegios, que es lo que sucede en la actualidad. No porque sean chicos deban ser quiéenes necesiten la educación ambiental. “Todos necesitamos educación ambiental. En los colegios hay cosas que se deberían hacer sine qua non, por ejemplo. Los chicos deberían salir sabiendo cómo producir su propio alimento, lo que los hace apropiarse de sus necesidades básicas, reconociéndose como individuos que necesitan comer y no pensarse superficialmente en que esa necesidad fundamental  se solventa yendo por comida al supermercado o recibiéndola de sus padres sin dimensionar, hasta cuando llegan a adultos, que el desarrollo de un país está basado en lo que usted produzca en sus montañas, ya que uno en la ciudad no produce sino problemas”.

Panfleto con el cual supuestos integrantes de un grupo llamado Águila Negras amenaza a los activistas contra la minería en el Tolima, departamento vecino a Quindío. Autoridades investigan veracidad del comunicado.

Panfleto con el cual supuestos integrantes de un grupo llamado Águilas Negras amenaza a los activistas contra la minería en el Tolima, departamento vecino a Quindío. Autoridades investigan veracidad del comunicado.

Prácticamente el desarrollo de un país se plantea con la producción del campo, del campesinado, sabiendo donde está la yuca, el plátano, las hortalizas, en fin, todas esas cosas. Dicho de esta manera, fortaleciéndose e implementando proyectos, donde jueguen papel fundamental  todos los contratistas cuando hacen parte de una  iniciativa de inversión estatal, que puede ser de dos maneras, siendo funcionario  (trabajando directamente con la administración municipal) o ejecutando uno de los tantos proyectos que tiene el documento que se hace o se inscribe para fortalecer el desarrollo del territorio.

La minería es una tradición en algunos sectores del pueblo quindiano, por mencionar algunos como Génova o Barragán, aclarando que en su mayoría es de material de arrastre. Tomando como referencia la concesión Burila en el siglo 19, incluso la labores ancestrales de pueblos indígenas como los Pijaos, la multinacional Anglo Gold Ashanti tendría una excusa para la extracción del mineral en el territorio.

Las empresas legales no cumplen con la normativa ambiental. Los resultados del contenido de mercurio, plomo y cianuro en el agua de algún sector cercano a una mina son altos- Cada año, según el Ideam, se vierten cerca de 205 toneladas de solo mercurio en los ríos del Chocó, Nariño y bajo Cauca, no solo atribuibles a la minería artesanal. Se está con el supuesto de que la comunidad anda centrada en la extracción minera “enmarcada” en el plan de desarrollo. Con esto, bueno, “entonces sí, hay que darse la pela pero que no se olvide el interés público por las necesidades, las reales”, dice.

Lo que habrá de preguntarse es: ¿cuándo nos daremos cuenta de la situación real, si  no conocemos cuáles son los indicadores iniciales? “Estuve en la CRQ (ente ambiental encargado de vigilar este campo en el Quindío) preguntando y aportando, ya que ellos son quienes supuestamente deben proveer información y entonces dije, si esos resultados logran levantarse como esperanzadores, yo les doy mi correo para que me los cuenten, porque además quiero saber cómo están los índices de mercurio, de plomo, de cianuro, de plata y de nitratos al agua que le llega a todo el Quindío”.

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Gobernador del Quindío, Carlos Eduardo Toro B, durante el encuentro con diferentes organizaciones que se oponen a la megaminería.

Si los planes de desarrollo del departamento del Quindío están enfocados en la extracción, pues es obvio que hay que establecer parámetros de medición. La entidad estatal debe ser divulgadora de la actividad contaminante, en consideración de que es elemental, para comunicar a la población, si se puede o no consumir el agua. Lo más curioso es que se puede beber agua con mercurio por un largo periodo, lo que pasa es que la repercusiones vienen con el tiempo, no solo en quien la bebe inicialmente, también en sus  hijos y sus nietos. Con esto cabría preguntarse cómo han ido evolucionando las enfermedades congénitas en el territorio, teniendo en cuenta que desde el 2006 se viene haciendo concesiones y bueno, apenas si acaso hay un interés por estudiar dichos niveles.

Las preguntas cesan, porque luego del almuerzo los alcaldes, gobernadores y directores de Corporaciones daban paso a la constitución de una red cordillerana y/o regional de mandatarios en contra de proyectos extractivos y firma del pacto por el agua.

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