A pesar de que Pacific Rubiales es una de las multinacionales más importantes del país, no se ven las bondades de su presencia en el Meta y esto causa indignación en los habitantes de Puerto Gaitán. Petróleo, inversión y pobreza.

Por: Andrés Ospina Echeverri     

En Puerto Gaitán sus habitantes no quieren ser fotografiados ni mucho menos entrevistados. Afirman que “no es bueno para uno dejarse tomar fotos, porque lo primero que hacen es echarlo (de Pacific Rubiales)”. Algunos trabajadores de la región dicen que no cuentan con la libertad para hablar, ni mucho menos para defenderse. “Cuando llega el Esmad a atacar, uno se defiende y ataca, y entonces nos ven en las cámaras y ahí mismo quedamos por fuera del contrato”. Estos casos han sido frecuentes, cuentan de manera confidencial los obreros y, agregan, que ya van más de 40 personas que se han quedado por fuera de la empresa debido a que protestan.

Trabajadores dicen que el sindicato Uten (Sindicato de Pacific Rubiales), es un sindicato de "bolsillo" y además que no protege sus intereses.

Los directivos de la empresa manifiestan que lo sucedido en Campo Rubiales, son actos de violencia generados por personal externo a la compañía, y “lo que pretenden es dañar la paz y el equilibrio que estaba reinando en el campo”, dice en rueda de prensa Federico Restrepo,  Vicepresidente de asuntos corporativos de Pacific Rubiales.

 Un poco de contexto

Pacific Rubiales es una multinacional petrolera, de origen canadiense y propietarios venezolanos, que cuenta con 7.900 empleados en Campo Rubiales durante 2011, de los cuales 600 son directos, que serían los involucrados con la operación y producción del campo. Los otros son de empresas contratistas encargadas de desarrollar diferentes proyectos como la construcción de facilidades, montaje de líneas de trasmisión, de oleoductos. Su producción diaria es 230.000 a 240.000 barriles. Su meta en este  año es llegar a los 260.000 barriles por día con el fin de generar más empleo en la región, según se lee en su página oficial.

Uno de los principales problemas es el salario, ya que el trabajo que realizan los empleados cada vez requiere más tiempo y esfuerzo, y es menos remunerado. Fabio Rodríguez, trabajador desde hace varios años en Campo Rubiales, dice que “la empresa bajó sueldos, porque antiguamente eran buenos (y ahora) quedaron a precio de huevo”. La empresa manifiesta que a un trabajador se le paga lo justo y lo asignado por la ley, pero en ningún momento hacen referencia a los horarios de trabajo, o los días que permanece el trabajador en el campo, ni mucho menos el tipo de labor que realizan a diario. “Lo que se pide por parte de los trabajadores es un sueldo convencional, no se pide ni más ni menos de lo que es”, dice Fabio.

Otro aspecto que preocupa a los trabajadores de Puerto Gaitán es el bajo índice de generación de empleo en la petrolera para los nacidos en la región, según dicen ellos. La empresa afirma que se generan más de 7.000 empleos directos e indirectos, en especial se tiene primero en cuenta a personal de Puerto Gaitán. Gonzalo Martínez, oficial de construcción, asegura que es falso lo que dicen: “Yo soy testigo de que cuando me presente en la empresa, fuimos 10 oficiales, y finalmente llamaron solo a dos”. Pacific sostiene que primordialmente siempre se tiene en cuenta para contratar el personal del pueblo y no de otras regiones, mientras que Gonzalo afirma “el decir de ellos es que no necesitaban más personal, y cuando fuimos a subir al bus había más de 30 personas, hablé con ellos y me contaron que venían directamente desde Granada y que los habían contratado por teléfono con 200.000 mil pesos, dizque les pagaban a la persona que los contrataba directamente”.

Otro de los cuestionamientos por parte de los habitantes es que si esta es una zona petrolera, donde se extraen grandes riquezas y se tiene como resultados importantes beneficios económicos y grandes regalías, ¿cómo es posible que se vea tanta pobreza reflejada en el pueblo? Y no solo eso sino que una multinacional tan grande, que cuenta con tantos trabajadores, que vienen desde muchas partes del país, tenga una vía de acceso en tan malas condiciones. Según un trabajador que prefirió no identificarse “algunas empresas contratistas hacen ir la gente de aquí para allá como puedan, es decir, tienen que presentarse allá y no mandan transporte ni nada y sabiendo la lejanía donde queda y el mal estado en el que está la carretera”.

Sede de Pacific Rubiales en Bogotá. La empresa fue creada por los empresarios venezolanos Ronald Pantín, Miguel de la Campa, José Francisco Arata y Serafino Iacono.

Sindicato creado por la empresa

Según los empleados entrevistados, las anomalías por parte de la empresa no solo son el salario que reciben los trabajadores, sino el abuso por parte de los jefes. En el programa de televisión del Senado de la República, Sebastián Bedoya, oficial de construcción, afirmó que “los patrones obligan a veces al trabajador a realizar jornadas que no están dentro de lo estipulado”. Lo que más indignación genera es que no se reporta como horas extra, ni mucho menos cuando se trata de un festivo: “a veces ponen a hacer movimiento de cargas pesadas, que se deben mover con maquinaria y a uno le toca realizar estas actividades”. Por su parte Federico Restrepo dice que en la empresa tiene claro que “por encima de cualquier cosa, siempre está defender la integridad de nuestros empleados; nosotros tenemos una obligación y es protegerlos a ellos”.

Pacific Rubiales y los trabajadores llegaron a un acuerdo, y se presentó un acta de compromiso para los temas de trabajo, vivienda, transporte, entre otros, y no solo esto, sino que el 100 por ciento de la mano de obra no calificada será contratada con gente de la región.  Martínez afirma que no es verdad: “Eso es una gran mentira lo que ellos están diciendo a la opinión pública, en ningún momento se ha llegado a un acuerdo”.

Pacific Rubiales Energy es la segunda productora de crudo más importante en Colombia, y reportó ganancias por US$554 millones. Su crecimiento fue del 109% en el 2011.

Edwin Sánchez, trabajador del campo petrolero y actualmente activista sindical, afirma que “todos esos acuerdos que le dicen al país, que ya se normalizó la situación en el campo petrolero, no son ciertos”. La multinacional constantemente hace referencia a que gracias al diálogo y el nuevo sindicato Uten (Sindicato de Pacific Rubiales), los trabajadores se han mostrado conformes con las soluciones brindadas a sus peticiones. Pero Sánchez dice “No son ciertas de ninguna manera, esas es una de las estrategias que Pacific Rubiales viene utilizando con su sindicato”.

El sindicato, formado por la misma empresa, con el fin de llegar a un acuerdo en cuanto a las peticiones y quejas por parte de los trabajadores que están inconformes, para muchos no resulta ser más que una estrategia oscura por parte de la compañía. “Para mí es un sindicato de bolsillo porque sale precisamente de la misma multinacional”, comenta Sánchez.

La revista Semana, relata que en “Pacific Rubiales está proporcionando e incluso forzando a los trabajadores para que se afilien a otro sindicato patronal llamado Uten”. Este nuevo sindicato deja mucho qué pensar entre la población de Puerto Gaitán, y en especial a Edwin Sánchez: “para mi es indignante, si bien nosotros estamos exigiendo unos derechos y va a llegar un sindicato que es constituido por ellos mismos”. Para los trabajadores la compañía está pasando por encima de los mismos derechos, al escoger sus propios representantes, ya que según ellos buscan solo beneficios para la compañía y no para los trabajadores que son los precisamente afectados.

Sánchez afirma que eso no es lo más grave sino la forma como se está llevando a cabo el ingreso al Campo Rubiales “Muchas personas me han llamado inconformes, y cuentan que hay que poner firma, huella, con fotos y todo, y ya hasta también entregan una afiliación al nuevo sindicato”. Este nuevo sindicato se dice que ya tiene una negociación, pero para los trabajadores no tiene valor: “está desvirtuando nuestro proceso que ya estaba establecido entre la USO (Unión Sindical Obrera), el gobierno y nosotros los trabajadores”.

Condiciones laborales

Los trabajadores que laboran en Campo Rubiales, deben someterse a unas condiciones mínimas de habitabilidad, brindadas por parte de la empresa, ubicada a 180 kilómetros de Puerto Gaitán. Estos lugares que habitan los trabajadores, algunos hasta por 40 días, no cumplen con las condiciones mínimas. “La dormida en esas carpas es tenaz, el calor, la incomodidad, la inseguridad no es la requerida, se convierte es un hacinamiento de más de 150 personas en una misma carpa”. Las manifestaciones tuvieron como resultado el cambio de algunas carpas, por contenedores que resultan ser más confortable para los trabajadores, comenta Gonzalo Martínez. Por su parte Federico Restrepo afirma que la empresa “Cuenta con uno de los mejores campos, con una de las mejores condiciones”, que garantizan la integridad y los derechos de los trabajadores.

El Vicepresidente Angelino Granzón cuestiona la situación anormal que afrontan trabajadores de Puerto Gaitán  y se refirió uno a uno los principales cuestionamientos de los trabajadores de la población. Asegura que “cuando el río suena piedras lleva”. También hizo énfasis en que la petrolera debe tener en cuenta condiciones en seguridad industrial, salud ocupacional y que los derechos están para cumplirse.

Los trabajadores dicen que el "acuerdo" al que llegaron con la empresa nunca existió, y que más bien es una estrategia de esta para ganarse el beneplácito del gobierno.

Como consecuencia de todas estas anormalidades en el campo petrolero se han venido presentando una serie de manifestaciones y protestas por parte de los trabajadores del Meta, quienes reclaman por su dignidad como seres humanos, por sus derechos y por el respeto que merecen. Los comunicados que brinda la empresa con respecto a estos hechos, es que se trata de personal externo a la compañía, actos de vandalismo y sospechas de que son grupos terroristas con procedencias oscuras. Según Luisa García*, Ingeniera Civil de Pacific Rubiales, “se pretende es dañar el buen nombre de la compañía y crear un ambiente de inestabilidad laboral, estoy segura de que estos hechos violentos y estas protestas se están llevando a cabo por personas con malas intenciones”.

Para Martínez es otra mentira más de la empresa. “Eso es una gran mentira porque todos los que hacemos ese paro y todos los que hemos estado en esa huelga hemos sido personas y trabajadores de la compañía”. Según los trabajadores lo que está pasando es que la empresa quiere dar a conocer una versión falsa de lo que sucede, a la opinión pública, con el fin de que el Gobierno no tome importancia a esos paros y utilice la fuerza pública como defensa de la multinacional.

El Senador Jorge Enrique Robledo en una rueda de prensa, hace un llamado al gobierno para que tome cartas en el asunto sobre lo que está pasando con Pacific Rubiales. En su comunicado enseña una serie de fotografías y testimonios por parte de trabajadores, donde contradice completamente a la multinacional que se refiera a “terroristas encapuchados”. Explica que estos terroristas tan peligrosos, son trabajadores que tienen un trapo envuelto en la cara y que se disfrazan hasta donde pueden para protegerse del sol y del polvero que se levanta en las calles.

Los diferentes comunicados y manifestaciones de los obreros buscan que los organismos de control y del Estado, la Procuraduría, la Fiscalía, el Ministerio de Protección Social, actúen en defensa de los trabajadores y no en defensa de las multinacionales, que son las encargadas de garantizar unas condiciones de trabajo dignas para estos seres humanos que están allí en el Campo Rubiales.

*Se cambió el nombre a solicitud de la fuente.

** Para la realización de este reportaje, los directivos de la empresa no quisieron dar declaraciones o entrevistas de manera individual. Solo en ruedas de prensa

Para conocer más sobre el tema: ‘Los dilemas de Pacific Rubiales’, investigación de Norbey Quevedo en El Espectador.