¨Mirando  la historia de la desmovilización y de la lucha,  nosotros no fuimos vencidos¨, alias “Botalón”
 
Por:Luisa Fernanda Duarte Arcos  

luisitad28@hotmail.com

Para Jaime Arias, comandante del grupo Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA) en Puerto Boyacá,  participó de este proceso reinsertando a más de 700 hombres pertenecientes al Bloque Puerto Boyacá de las Autodefensas Unidas de Colombia, en la vereda El Marfil, jurisdicción del área rural del municipio de Puerto Boyacá. Con la desmovilización de 742 hombres y la entrega de más de 360 armas, se escaló el primer peldaño para el desmonte total de las Autodefensas del Magdalena Medio. El consolidado oficial que entregó en su momento el alto comisionado para la paz Luis Carlos Restrepo Ramírez, fue de 742 desmovilizados entre hombres y mujeres, 360 armas, entre ellas 317 pistolas, 52 mil municiones de diversos calibres, 221 granadas y 150 radios portátiles.

En este municipio de Boyacá se gestó un modelo de paramilitarismo que dejó, en más de tres décadas de violencia, alrededor de cinco mil víctimas, entre líderes campesinos, militantes de la Unión Patriótica, maestros, sindicalistas, mujeres y niños.

El grupo paramilitar de 742 hombres que se desmovilizó junto a Arnubio Triana, alias “Botalón”, el 29 de Enero de 2006, fue la herencia de los grupos paramilitares  nacidos en los ochenta en el Magdalena Medio. Los  primeros “paras” de esa región fueron comandados por Gonzalo y Henry de Jesús Pérez y luego por el oficial del Ejército Luis Antonio Meneses, alias “Ariel Otero” , que posteriormente recurrieron a la  desmovilización en diciembre de 1991. También ya es público que estos paramilitares tuvieron a varios miembros  de las fuerzas militares como cómplices y que se sabe que fueron entrenados por mercenarios israelíes como Yaír Klein.

Desde la cárcel de Itaguí, “Botalón”, nacido en Yacopí, Cundinamarca en 1967, fue jefe desde 1994 de las Autodefensas de Puerto Boyacá, dirigió un grupo de diez frentes que delinquieron en la región y en municipios de Santander con la pretensión de estar combatiendo a la guerrilla.

“Botalón” fue conocido como el hombre más sanguinario y despiadado de las autodefensas, reconocido por sus innumerables masacres en el país. Este frente se especializaba en el robo de combustible, en la  conocida vacuna adoptada como ingreso para la subsistencia de los frentes armados

La captura de tres miembros desmovilizados de las Autodefensas de Puerto Boyacá en el corregimiento de Puerto Romero, con 154 kilos de base de coca, es una nueva señal de la reorganización criminal de los paramilitares, quienes delinquen recurriendo a la práctica de secuestros, hurtos y asesinatos en esa región, responsabilidad que las autoridades atribuyen a desmovilizados. Según el Mayor Hernán Alfonso Contreras Ruiz de la XIV Brigada del Ejército, el pasado 13 de febrero tropas de la  Brigada, en conjunto con agentes del CTI, encontraron y desmantelaron un laboratorio para el procesamiento de cocaína en el corregimiento de Puerto Romero, en el área rural de Puerto Boyacá.

Pero lo que llama la atención es que dentro del grupo de capturados figuran tres desmovilizados: José Isabel Ramírez Mosquera, Ramón Antonio Pamplona Tinoco y Álvaro de Jesús Osorio Quiceno.  Los tres hicieron parte de los 742 ex miembros de las Autodefensas de Puerto Boyacá que se desmovilizaron el 29 de enero de 2006, en la vereda El Marfil.

Los paramilitares que se acogen a los procesos de paz o reinserción, lo hacen por ingresar a la vida civil avalados por el gobierno mas no porque sea una necesidad que tengan las AUC. Porque del mismo modo, existe un Decreto de Ley que fue expedido por el ex presidente Ernesto Samper en 1994 conocida como el Decreto de Ley 356 donde habla sobre la vigilancia y seguridad privada, es decir, estas organizaciones tienen derecho a portar armas y a ser usadas cuando se perturbe la tranquilidad y la seguridad ciudadana.

Decreto que le daba la libertad a las AUC de brindarle los servicios de seguridad y vigilancia privada a quienes puedan ser víctimas de cualquier tipo de alteración alentada por un ente criminal que atente en contra de las personas, la tranquilidad, los bienes propios o terceros y la fabricación, instalación, comercialización y utilización de equipos para vigilancia y seguridad privada, por ende estas organizaciones tienen derecho a portar armas y a ser usadas cuando se perturbe la tranquilidad y la seguridad ciudadana.

Los ciudadanos colombianos no tienen conocimiento de este Decreto de Ley 356 que le brinda impunidad a estos grupos alzados en armas y donde evidencia el apoyo que le posibilita el Gobierno  a estas tropas, como es el caso de Arnubio Triana, alias ¨Botalón¨, quien se entrego voluntariamente a las autoridades y que pese a su centenar de crímenes y actos deshonrosos desatados por ambicionar el poder  y prefiriendo la violencia, no tenía ninguna orden de captura.

Según el DAS elaboraron un documento basado en las confesiones del ex concejal de Puerto Boyacá entre 1988, el cual había estado vinculado a las Autodefensas desde 1983. Viáfara, unn reinsertado, relata con detalles la participación del Batallón Bárbula en el proyecto paramilitar y su articulación con el político liberal Pablo Guarín, respaldado a su vez por el Ministro de Gobierno de entonces, Jaime Castro, así como su largo trabajo en los proyectos de salud de Asociación de Ganaderos del Magdalena Medio (ACDEGAM). Revela la participación en las actividades de Acdegam y de las Autodefensas de reconocidos líderes del paramilitarismo y del narcotráfico de otras regiones, como Gonzalo Rodríguez Gacha, Fabio Ochoa, Fidel Castaño, Víctor Carranza y Pablo Escobar, inició alianza entre las Autodefensas y el narcotráfico en 1985, y la contratación de mercenarios israelíes e ingleses para entrenar a los paramilitares.