Ha pasado más de un mes desde que se evidenció públicamente el riesgo de deslizamiento que hay en el sector Las Peñas en el corregimiento de La Florida. Las autoridades han pronunciado públicamente acciones que la comunidad no ha visto, como el anuncio de la calamidad pública en el municipio que no ha sido firmada a la fecha. Mientras eso sucede, la comunidad, apoyada en un grupo de especialistas, analiza mediante un laboratorio de imágenes, los cambios que ha tenido la grieta para prevenir desastres.
Escribe / Equipo LCDR – Fotografías / Equipo LCDR
El 11 de abril fue publicada una fotografía del sector Las Peñas, La Florida, donde se evidencia una grieta en la parte alta de la montaña con riesgo de deslizamiento sobre la vía que comunica el corregimiento con la ciudad de Pereira, afectando a los habitantes del sector, del corregimiento y a los usuarios de la vía.
Luego de varias reuniones con las instituciones encargadas (Diger, Carder y Alcaldía de Pereira) se acordaron acciones de tipo ambiental, social y económicas. Además, públicamente el 25 de abril en diferentes medios de comunicación, Alexander Galindo, director de la Diger informó que sería decretada calamidad pública para atender la emergencia en dos zonas del municipio, Cañaveral en Altagracia y Las Peñas en La Florida.
A la fecha, 18 de mayo de 2023, el decreto no ha sido enviado de manera oficial, debido a que no ha sido firmado y aprobado, por lo que se desconocen los montos que serán utilizados en el sector para evitar cualquier desastre. El silencio de las autoridades en más de 20 días genera incertidumbre en los habitantes de La Florida ya que los derechos de petición enviados por la comunidad pidiendo explicaciones sobre las acciones que han realizado en ese lapso, las responden de la siguiente manera: “se está realizando un monitoreo constante a cargo de los profesionales del subproceso de conocimiento del riesgo”.
Ver respuesta a derecho de petición aquí.
Así que no es posible saber cuál es el análisis y las conclusiones del monitoreo constante de la zona por parte de las autoridades. Debido a lo anterior, el 15 de mayo se tomaron otras fotografías de la zona, para evidenciar si hubo cambios en la grieta, debido a las precipitaciones que cayeron en el área empezando mayo, y se sometieron a un laboratorio de imágenes, donde fueron comparadas con las de abril. El análisis estuvo a cargo de Tulia Elena Hernández Burbano, Ingeniera, Especialista en Prevención, atención y reducción del riesgo de desastre, donde concluye lo siguiente.

Se puede percibir que el bloque al parecer ha desarrollado cohesión, pero ha disminuido la masa de suelo, lo que hace notar en el panorama del punto crítico una imagen de descenso de la masa. Sin embargo, al tomar la distancia entre la cobertura vegetal de referencia en la parte inferior del proceso, en este caso los yarumos, se observa que mantienen su distancia respecto de la cresta o corona del deslizamiento inferior, donde al parecer se soporta la masa desprendida.
En la parte superior se aprecia un incremento del área en la cara de superficie fallada, que respondería a la acción de las escorrentías y las lluvias que se acumulan entre la corona superior y el bloque descolgado. Pero también se aprecia retroceso de cobertura vegetal y la ampliación de la zanja al costado derecho donde se localiza el guadual, lo que daría noticia de un acomodamiento del bloque y una posible lateralizacion. Esto significa que las condiciones del problema asociados con la dinámica de suelos siguen activas en esta grieta, movidas por el mismo factor detonante: las escorrentías y las precipitaciones.
En conclusión, aunque el bloque de terreno en apariencia muestre una baja tasa de desplazamiento, en realidad ahora se debe prevenir el cambio de curso del proceso de desprendimiento que puede variar el comportamiento del problema.
Ver informe completo en el siguiente enlace.
El informe de la especialista contrasta con el silencio de las autoridades y con las visitas que ha hecho La Carder (única institución que ha evidenciado recorridos en los predios a través de varias actas). Sin embargo, en ellas aún no se reflejan acciones concretas. Hacen recomendaciones sobre el cuidado de las fuentes hídricas que lindan con los predios visitados y con su delimitación. Iniciando con las labores de monitoreo y control con las que se comprometieron. A pesar de lo anterior, las acciones que necesita la zona son más contundentes, ya que se deben priorizar acciones que permitan recuperar la cobertura vegetal y sancionar los usos indebidos del suelo.
La comunidad se sigue preguntando en qué momento la administración municipal empezará con las acciones prometidas para mitigar el riesgo en la zona y proteger la vida de habitantes y visitantes de La Florida.


