¿CÓMO SABER SI MI MENTE ESTÁ SANA? (II)

Todas las personas somos susceptibles de enfrentar experiencias que nos sobrepasan y nos ponen en un estado de crisis o conflicto.

 

Por / Sebastián Pineda Giraldo – Ilustración / Stella Maris

Continuamos con esta discusión partiendo de lo aprendido en la primera parte (ver). Hablamos de cómo se ha visto a los malestares psicológicos a lo largo de la historia hasta la actualidad.

Todas las personas somos susceptibles de enfrentar experiencias que nos sobrepasan y nos ponen en un estado de crisis o conflicto. La psicología tiene algunos aportes que se expondrán para motivarte a pensar sobre si eres una persona sana mentalmente o si hay algunos aspectos que podrías tratar o fortalecer.

Abordaré cuatro componentes que servirán de punto de partida para reconocer nuestra condición en cuanto salud mental. Recuerda que no se trata de una evaluación o test, es con fines psicoeducativos, si requieres atención apóyate en profesionales. Procura detenerte a pensar en cada uno de estos puntos y contrastarlos con tu situación personal.

 

Infrecuencia estadística

Una señal de que una persona tiene algún tipo de dificultad es si sus acciones difieren significativamente (de manera constante por temporadas prolongadas) de las del promedio de las personas. Seamos claros, cada quien tiene sus particularidades, unos más que otros, pero aquí hablamos de comportamientos que se desvían tanto que puede representar un riesgo para sí misma o su entorno. Además de las diferencias propias de cada cultura.

 

Violación de normas

Un rasgo de las conductas anormales es que violentan las normas sociales mínimas para convivir, lo cual afecta negativamente el desarrollo personal de quien presenta estas acciones y sus relaciones interpersonales. Una muestra de esto son la trasgresión de los derechos básicos de otros, como en los casos de violencia intrafamiliar o el abuso de poder de altos mandos en alguna de las diversas organizaciones e instituciones humanas.

 

Aflicción personal

A este punto en particular es importante prestarle atención. Se refiere al malestar emocional como puede ser una tristeza profunda o una ansiedad difícil de manejar.

Como actividad saludable deberíamos detenernos cada tanto a reflexionar y analizar cómo nos sentimos últimamente respecto a nuestra vida. ¿Estoy satisfecho con mi empleo? ¿Estoy complacido con mis logros académicos? ¿Me siento a gusto con mi pareja? ¿Me siento en capacidad de afrontar las experiencias que estoy viviendo o debería buscar algún tipo de apoyo? Y muy importante, preguntarnos por las actividades y el tiempo que nos dedicamos, ¿qué estamos haciendo para cuidarnos y complacer nuestros gustos?

La pertinencia de detenernos en este componente está en la creciente frecuencia con que se conocen casos de personas que se les dificulta estar satisfechas consigo mismas y realizar su plan de vida.

 

Incapacidad o disfunción

Hay situaciones en las que se presentan limitaciones que dificultan el logro de metas de carácter personal, social, familiar, laboral, etc., debido a su estado mental, afectivo y/o de comportamiento.

Si estás en una situación de este tipo o alguien cercano a ti, y esto dificulta el desarrollo de sus vidas, la opción es generar estrategias para mejorar la calidad de vida. La orientación de profesionales puede ser determinante para tomar esta vía.

Aquí presentamos algunos de los componentes que se deben tener en cuenta para establecer si se tiene o no una buena salud mental o si debemos tomar acción y nuevas medidas frente a algunos ámbitos de nuestra vida.

Siempre habrá alteraciones en la salud tanto física como mental durante el transcurrir de nuestra historia. Pero no olvidemos que podemos tomar medidas preventivas y que siempre para un problema hay no solo una sino varias formas de solucionarlos. El punto es reconocerlas reglas del juego, aceptar nuestra posición actual y comprometernos a cumplir nuestras metas.

Parece que ahora lo “normal” es abandonarnos a la indisposición, mientras que enfrentarnos a ella es un acto de locura.

IG: @pi.medios