“La mujer que hizo de Ástor un Piazzolla”. “Si no hubiera sido por Nonino, hoy estaría tocando el arpa en lugar del bandoneón”

Chavela Vargas: http://interactivos.informador.com.mx/internet/interactivos/entretenimiento/chavela/imgs/chave_1.jpg

Por: Camilo Peláez 

Pasaba por un lugar, no muy lejano al centro de mi ciudad, cuando escuché un comentario: “Ese tal Piazzolla no es tango”; y al primer comentario, dio paso una respuesta rápida: “Sí lo es. Sólo que usted es muy cerrado y no lo admite”. El primer comentario pertenece a un señor, que en su afán de defender el tango de los años de oro, niega la posibilidad a la nueva generación de conocer un músico de la corriente tanguera. El segundo comentario pertenece a un joven, que en su afán de defender el que para él es un gran músico, suprime toda una tradición tanguera. No había dado más de diez pasos y un pensamiento me detuvo; ni el señor, ni el joven, ni el “lugar” habían pasado, todo era producto de mi imaginación; y todo giraba en torno a la discusión que ha existido por más de treinta años de si Piazzolla es o no tango. Y esa discusión no es la que nos interesa, pero ese pensamiento fue el que me trajo a mi mente, el nombre de una mujer: Nadia Boulanger.

Imagen tomada de: Nadia Boulanger  y Ástor Piazzolla. Tomada de: http://leovigodaklezmer.blogspot.com/2010/10/la-gloria-de-astor-2.html

Nadia Boulanger y Ástor Piazzolla. Tomada de: http://leovigodaklezmer.blogspot.com

Ástor es uno de los músicos que más se nombran con lo que a tango se refiere. Y no es porque sea el más importante. De hecho, ese puesto de importancia lo comparte con otros grandes como Horacio Salgán, Aníbal Troilo, Osvaldo Pugliese, etc. Si Piazzolla suena tanto, actualmente, en el ámbito tanguero, es por la influencia que genera en los jóvenes. Él llega a ellos. ¿Por qué? Por su capacidad de innovar. A los jóvenes les aburre el tango ortodoxo, el que nuestros abuelos conocen y gustan, porque es un tango que para ellos no innova. No obstante, ¡cuidado!, no todos los jóvenes son conscientes del porqué no les gusta el tango ortodoxo. Es más, prefieren ignorarlo, y así, cuando les preguntan de tango, solo hablan de Ástor. ¿Pero qué hablan de Ástor? Hablan de Adiós Nonino o Balada para un loco. Hablan de lo que Piazzolla fue en vida, ¿Pero quién era Ástor antes de ser Piazzolla?

Desde muy niño, el tango se hizo presente en Ástor. A sus 12 años filmó una película con Carlos Gardel. El último le ofreció una gira para que participara como primer bandoneón, pero el padre de Ástor, (“Nonino”, como se le recordaría luego), dijo que no. Esta anécdota la recordaría años después con un tono irónico: ” Charlie, ¡me salvé! En vez de tocar el bandoneón estaría tocando el arpa”.

Ástor (y sigo llamándolo por su nombre porque así se le conocía en su primera etapa al mando del bandoneón), luego de la experiencia con Gardel, regresa a Argentina para trabajar en las orquestas típicas de tango. Y no le fue mal. Su participación en la orquesta típica de Aníbal Troilo le haría conservar un gran amigo, el cual era Aníbal; pero sería la actividad de la orquesta, la que en pocos años le haría aburrirse del tango. Decía él que le aburría el tocar siempre las mismas piezas sin la posibilidad de hacer los arreglos que él creía pertinentes. De ese tedio con el tango y con el bandoneón, Ástor decide dedicarse de lleno al piano y a la música culta. En las madrugadas tocaba en cabarets, y en el día iba a ver los conciertos de música clásica al Teatro Colón. Quería conocer toda la tradición de la música culta.

El tiempo de Ástor en la música culta no sería muy extenso, pero sí con muchos frutos. luego que compone su primera obertura, tiene el descaro de llevarle dicha obertura a Rubenstein, que estaba presentándose en el Teatro Colón. Luego, con el pasar de unos años, se presenta, en 1953, al certamen Febian Sevitzky. Sorpresivamente ganó con su Sinfonía de Buenos Aires. ¿Y qué ganó? Ganó un beca para estudiar armonía y composición nada más y nada menos que con Nadia Boulanger. ¿Y quién era Nadia Boulanger? Pues bien, de Nadia no es fácil hablar. Me limitaré a decir qe fue una de las compositoras y pianistas femeninas más importantes del siglo xx.

El niño del periódico es Ástor. el segundo hombre  a su izquierda es Gardel. Imagen tomada de: https://vesreypalabrascorregidas.lamula.pe/2014/04/13/la-mujer-detras-de-astor-piazzolla/camilopelaez96/

El niño del periódico es Ástor. el segundo hombre a su izquierda es Gardel. Imagen tomada de: https://vesreypalabrascorregidas.lamula.pe

Ahora Ástor estaba en París, estudiando con Nadia. Para su sorpresa, Nadia ya lo había estudiado a él. Sabía a lo que se dedicaba actualmente, pero sabía que había tocado la música extraña del tango. En un su primer encuentro Nadia lo hace tocar su Sinfonía de Buenos Aires. A Nadia no le desagradó la sinfonía de Ástor, sin embargo, no tanto por curiosidad, sino con una intención premeditada, le pidió el favor que tocara una pieza de tango. Ástor, sin el mayor de los gustos lo hace. Sorpresa suya cuando Nadia le dijo: “Si sigues con la música clásica, serás alguien bueno, hasta importante en la historia de la música clásica. Por el contrario, si te dedicas al tango, no serás alguien bueno, serás único; porque cuando tocas tango, sabes a Piazzolla”.

Ástor, haciéndole caso a la palabra sagrada de Nadia, se vuelve Piazzolla. Ese que conocemos. Ése que murió en Buenos Aires como lo dijo en su Balada para mi muerte. Ese que renovó el tango y nunca dejó su rigurosidad frente a la música. El niño que nació como Ástor para morir como Piazzolla. ¡Grande!