Los titíes y los tamarinos son un grupo de monos del nuevo mundo cuyos miembros se consideran entre los más pequeños de todos los primates. Contrario a la mayoría de los otros monos americanos los titíes no tienen cola prensil y tienen garras, lo que les permite sujetarse firmemente de las ramas. Son 42 familias agrupadas en 7 géneros, los cuales se distribuyen en América central y en el norte y centro de Sudamérica, hasta Brasil y Paraguay.

Por Edwin Hurtado *

Son diurnos y territoriales, viviendo usualmente en grupos de más de 5 individuos, que defienden su área con chillidos y persecuciones. Toda la familia ayuda en el cuidado de las crías, e incluso se dice que los machos tienen un papel preponderante en el cuidado parental, cosa que no es muy usual en primates, al igual que el hecho de que la mayoría de los partos son de gemelos. Su dieta es omnívora, ya que se alimentan de hojas, néctar, flores, savia, insectos y algunos también de pequeños vertebrados y huevos.

Subfamilia Calitrichinae: Titíes y tamarinos

Subfamilia Calitrichinae: Titíes y tamarinos

En Colombia, tenemos algunas especies endémicas, es decir, que solo viven en nuestro país. Entre esos está el tití algodonoso o pielroja, que viva en la costa norte, y que está en peligro crítico de extinción debido al tráfico ilegal de especies silvestres y a la destrucción acelerada de su hábitat: el bosque seco tropical, que se ha visto dramáticamente reducido en nuestro país. Por esta razón, desde 1987 existe el Proyecto Tití, que a través de la sinergia entre diversas instituciones, busca salvar a este especie de la desaparición.

En este mismo sentido, el tití gris, también conocido como tamarino de pies blancos, está también amenazado, pero en la categoría en peligro, que es menor al peligro crítico del tití algodonoso. Por su alimentación, los titíes son muy importantes en los ecosistemas y por eso su conservación es menester para el bienestar de los mismos, ya que son nodos importantes de las redes tróficas. Esta especie también es endémica y habita en cuatro departamentos: Bolívar, Antioquia, Caldas y Tolima, donde es muy perseguida para ser usada ilegalmente como mascota debido a su carisma y belleza. Esta especie fue descrita en Medellín, en 1877, y aún hoy se conservan algunas poblaciones reducidas en la ciudad: en el sector de Robledo y en la Universidad de Antioquia.

Esta especie también está siendo protegida de diversas maneras, por ejemplo, siendo incluida en el apéndice I del CITES (Convención internacional sobre el comercio de especies amenazadas) y siendo protegida por el sistema nacional de parques naturales. Y desde hace unos años el zoológico Santafe, en compañia de CorAntioquia y otras instituciones también están trabajando en pro de su conservación en  Medellín, Antioquia y los demás departamentos donde habita. De hecho, hace un par de semanas, se reunieron en sus instalaciones representantes de todas estas entidades para llevar a cabo un foro donde se mostraran diversos avances y perspectivas tanto en las investigaciones como en los proyectos educativos.

La academia, estuvo representada por el profesor Ivan Darío Soto, que desde su laboratorio de genética animal de la Universidad de Antioquia ha dirigido varios proyectos de genética de la conservación que pueden aportar a los proyectos de diferentes especies como este tití, el mono aullador rojo y la guacamaya verde limón. También hubo un representante de Parques Nacionales que nos mostró avances en investigacioes sobre su distribución y la relación con la pérdida de hábitat en toda la distribución.

Sandra Correa- Directora Zoológico Santafé. Foro Tití gris. Foto: Archivo zoológico

Sandra Correa- Directora Zoológico Santafé. Foro Tití gris. Foto: Archivo zoológico

Desde el zoológico se ha trabajado en conjunto con estas instituciones y se han llevado a cabo programas de educación ambiental en pueblos donde el tití habita, como La dorada y Norcasia, en el departamento de Caldas. Una vez más evidenciamos las ventajas del trabajo conjunto, y como este puede ayudarnos a proteger los hábitats donde vive nuestra biodiversidad, y además enseñarle a la población general la importancia tanto ambiental como cultural de la fauna silvestre, para que así las comunidades puedan involucrarse activamente en los procesos de conservación de diferentes especies.

*Estudiante de biología Universidad de Antioquia