La Amazonía tiene una extensión aproximada de seis millones de kilómetros cuadrados siendo así el bosque húmedo tropical más grande del planeta. Esto equivale a un área continua de vegetación cinco veces más grande que el área de Colombia, 10 veces más grande que el área de Francia, y por poco igual al tamaño de toda Europa. Su territorio está dividido por grandes ríos como el Amazonas, el Rio Negro y el Solimões, que durante la temporada de lluvias crecen hasta 10 metros por encima de su nivel normal inundando las llanuras del bosque y permitiendo la navegación en barcazas entre las copas de los árboles.

Por Juan Pablo Nárvaez *

Amazonas / Mapa tomado de la WWF

Amazonas / Mapa tomado de la WWF

A la fecha no existe un censo completo del número de especies que abarque toda el área del bosque amazónico. Sin embargo, a partir de inventarios de especies en varias estaciones biológicas y en regiones cercanas a los márgenes de sus ríos y centros poblados se estima que a este bosque lo habitan por lo menos 427 especies de mamíferos, 1300 aves, 378 reptiles, alrededor de 3000 especies de peces de agua dulce, y 40000 especies de plantas sin mencionar que el número de insectos puede ascender a cientos de miles[1]. Los beneficios que estas especies prestan a los seres humanos son numerosos. Desde contribuir con nuestro bienestar a través de la producción de alimentos y químicos con potencial farmacéutico, pasando por la regulación del clima a través del control de los regímenes continentales de lluvias y el almacenamiento de gases invernadero como el dióxido de carbono, hasta la protección de aspectos culturales de pueblos indígenas y el goce estético que brinda la sola contemplación de la naturaleza.

Es una pena que la deforestación sin control causada por la ganadería extensiva, la sobreexplotación de productos maderables y la construcción de vías esté amenazando la continuidad de los beneficios que estas especies nos ofrecen. En el 2004 se registró que la velocidad con la que se estaba deforestando este bosque solo en el territorio brasilero era de 27.772 kilómetros cuadrados por año y aunque para el 2012 se había reducido a 4.571 kilómetros cuadrados, en el 2015 aumentó de nuevo a 5.831 kilómetros cuadrados por año[2]. En Colombia solo en el bienio 2012-2013, fueron talados 2958 kilómetros cuadrados siendo la región más deforestada del país[3]. El área total perdida de este bioma hasta el 2013 asciende a 594.000 kilómetros cuadrados, lo que equivale a talar un área de mayor tamaño que el territorio de Francia.

Para saber en qué medida la deforestación está afectando a las especies de plantas arborescentes en el bosque amazónico, un grupo de biólogos realizó un estudio[4] para estimar en cuánto disminuía el número de individuos de cada especie en relación al área de bosque talada y si esto representaba un riesgo alto de extinción. La importancia de estimar el tamaño poblacional para conocer el riesgo a la extinción que exhibe una especie se deriva de que entre menor es el número de individuos en una población menores son las oportunidades para reproducirse y menor la variación genética disponible para enfrentar los cambios ambientales, lo que implica un riesgo alto de extinción (Este y otros criterios de riesgo de extinción pueden ser consultados en la página de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza IUCN[5]).

Para hacer estos cálculos los autores de este estudio dividieron el territorio amazónico con ayuda de una cuadrícula en celdas de 0,1° grados (11,1319 km) de lado. Usaron datos de ocurrencia de 15.000 especies de árboles distribuidas en más de 1000 parcelas en todo el territorio amazónico y buscaron correlaciones entre (i) la presencia de las especies y la latitud para estimar su distribución, y (ii) el número de individuos con respecto al área ocupada para estimar el tamaño de las poblaciones de árboles en todo el territorio amazónico. Para conocer el efecto de la deforestación histórica y futura se usaron dos escenarios de la tasa de deforestación y se simuló la pérdida del bosque hasta el año 2050. El primer escenario consideró que la tasa de deforestación continúa al mismo ritmo que la tasa actual y que el 40% del bosque sería perdido hasta el 2050. El segundo escenario consideró que la implementación de políticas ambientales disminuye la tasa de deforestación y que solo el 21% del bosque se perdería para el 2050.

Los resultados de este trabajo son alarmantes. Se estimó que el 57% de las especies de árboles examinadas del bosque amazónico califican como globalmente amenazadas y que la lista de especies de plantas amenazadas en todo el planeta aumentó su número de especies en un 22%.  En general se encontró que existe una relación positiva uno a uno entre el porcentaje de bosque perdido históricamente con el porcentaje medio de pérdida de individuos. Esto quiere decir que la pérdida de poblaciones de individuos tanto en especies comunes como raras son mayores en regiones donde la tasa de deforestación es mayor, como en el Arco de Deforestación en los márgenes de la Amazonía en el sur y en el oriente donde hace contacto con el Cerrado brasilero.

Deforestación en la Amazonía/ Imagen CC

Deforestación en la Amazonía/ Imagen CC

Para las 342 de las especies más comunes la deforestación histórica hasta el 2013 causó una pérdida del 30% de sus poblaciones originales mientras que para las 967 especies más raras causó una pérdida significativa de individuos aumentando su nivel de amenaza. Con respecto a la deforestación proyectada al 2050 se estimó para ambos escenarios que solo entre el 31% y 42% de las celdas del territorio amazónico conservarán más del 95% de la cobertura vegetal y tanto el sur como el oriente amazónico presentarán la mayor pérdida futura de cobertura vegetal estando respectivamente entre 34-66% y 42-76%.  En general el escenario con 40% de pérdida del bosque a 2050 presentó porcentajes mayores de pérdida de individuos que el escenario con 21% de pérdida de bosque al 2050. En el primer escenario la disminución del tamaño poblacional medio de las especies comunes es de 35% con más de la mitad de estas especies amenazadas de extinción mientras que para el 43% de las especies raras se estimó una disminución del tamaño poblacional mayor al 30% por lo que estarían amenazadas. En el segundo escenario, la disminución del tamaño poblacional medio de las especies comunes es de 20% y solo el 16% de estas especies clasifica como gravemente amenazadas. Igualmente, para el 25% de las especies raras se estimó una disminución del tamaño poblacional mayor al 30% quedando también en un nivel alto de amenaza. Ambos análisis, con especies comunes y raras, sugieren que entre 3364 y 7033 especies de árboles amazónicos clasifican como globalmente amenazadas como resultado de la combinación de la deforestación histórica y futura. Adicionalmente entre 1657 y 2151 clasifican como amenazadas por presentar tamaños poblacionales pequeños. Es así como del total de especies analizadas se llega a la conclusión de que entre el 36% y 57% de especies de árboles amazónicos clasifican como amenazados con un riesgo alto de extinción.

Los autores de este estudio también analizaron el impacto de las áreas protegidas y territorios indígenas en la conservación de estas especies. Actualmente la red de áreas protegidas de la Amazonía comprende el 52,2% del área de la cuenca, 9% en áreas de conservación estricta y el 44.2 % en reservas de uso sostenible y territorios indígenas. Se estimó que al menos 4953 especies comunes del conjunto de datos están protegidas en cierto grado y que su número de individuos puede ascender a 55.000 al interior de estas áreas, 2% de ellos en áreas de conservación estricta y 70% en territorios indígenas y áreas de uso sostenible. Los escenarios utilizados consideraron también que existía deforestación al interior de las áreas protegidas por lo que los autores creen que la prevención de la tala al interior de ellas puede reducir significativamente el número de especies amenazadas.

Según este estudio una de cada cuatro especies de plantas en el bosque amazónico deben ser incluidas en la lista roja de especies amenazadas globalmente. Esto incrementaría el número total de plantas amenazadas en un 22% y el número de especies de árboles amenazadas globalmente en un 36% convirtiendo así a los árboles en uno de los grupos de especies más amenazados del planeta.  Sin embargo, ninguna de las especies estudiadas será incluida en las listas rojas dado el carácter preliminar de este estudio y la necesidad de realizar otros estudios caso por caso para establecer con mayor certidumbre el estado de amenaza. Lo que este estudio deja claro es la magnitud del riesgo de extinción que presentan las especies de árboles en relación al área de bosque talada y el efecto que puede tener un mayor control sobre la deforestación en el bosque amazónico. Los efectos de no establecer límites sobre la deforestación se traducen en última instancia en amenazas a la provisión continua de los beneficios que este bosque y sus especies nos ofrecen.

 

*Biólogo Universidad de Antioquia

Estudiante de doctorado de la Universidade de Sao Paulo

Miembro de la Red Colombiana de Biología Evolutiva Colevol

 

 

[1] https://portals.iucn.org/library/efiles/documents/RL-2001-001-2nd-Es.pdf

[1] Datos de la WWF, http://wwf.panda.org/what_we_do/where_we_work/amazon/about_the_amazon/wildlife_amazon/

[2] Valores INPE-PRODES Brasil, http://www.obt.inpe.br/prodes/prodes_1988_2015n.htm

[3] Galindo G., Espejo O. J., Ramírez J.P., Forero C., Valbuena C.A., Rubiano J. C., Lozano R.H., Vargas K.M.,

Palacios A., Palacios S., Franco C.A., Granados E.I., Vergara L. K. y Cabrera E., 2014. Memoria técnica de

la Cuantificación de la superficie de bosque natural y deforestación a nivel nacional. Actualización

Periodo 2012 – 2013. Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales – IDEAM. Bogotá

D.C., Colombia. 56 pp

[4] Steege, H., Pitman, N. C. A., Killeen, T. J., Laurance, W. F., Peres, C. A., Guevara, J. E., … Gamarra, L. V. (2015). Estimating the global conservation status of more than 15,000 Amazonian tree species. Science, 1500936 (November), 9–11. http://doi.org/10.1126/sciadv.1500936

[5] https://portals.iucn.org/library/efiles/documents/RL-2001-001-2nd-Es.pdf