Este ensayo tendrá como objetivo principal, tratar de dar una definición de la palabra ciencia y como ésta se articula con el medio ambiente. Para comenzar, quisiera dar una definición simple de lo que se entiende como ciencia: desde mi concepción, el concepto ciencia, hace referencia a un conjunto de conocimientos empíricos y teóricos que parten de una hipótesis, la cual tendrá que ser comprobada para ser verídica o tener importancia ante una comunidad científica. No obstante, es importante dar una mirada atrás para ver cómo nace el término ciencia.

ciencia

Juan Daniel Serna Morales*                                                        

Carrillo (2002), en su artículo Ciencias y Etnociencias, plantea que la ciencia tiene como punto de partida la secularización; que significa la ruptura entre la sociedad y la naturaleza en la Edad Media Occidental. La desarticulación de la sociedad y la naturaleza, es uno de los principales aspectos a la hora de definir que el ser humano es capaz de tener un poder sobre la naturaleza, en cierta medida; puesto que se permite darse a sí mismo el lujo de un aprovechamiento de los recursos ecosistémicos para suplir una demanda de necesidades en el hombre; esto permite al ser humano librarse de las ataduras dogmáticas de la religión.

De este modo, las personas comienzan a preguntarse el ¿por qué? de los sucesos, cómo funcionan las cosas y sobre todo a desarrollar su capacidad racional. A  modo personal de ver, podría decir que al mismo tiempo es una de las primeras formas de romper un paradigma, más específicamente el religioso creacionista, que consistía en decir que hay un ser creador de todas las cosas conocidas.  Ahora bien, con la pérdida o abandono de esta teoría de adoctrinación, comienzan a nacer “teorías conspirativas”  por ejemplo, la teoría evolucionista de Charles Darwin a mediados del siglo XIX, que iban en contra de lo que se creía correcto. La razón abre una brecha en las formas tradicionales de lo que se creía que era el conocimiento, ésta brecha, brinda la oportunidad al nacimiento de una nueva concepción del mismo. Existen dos formas de conocimiento, el concepto antiguo y el moderno; el primero  nos dice que la verdad venía del interior y se suele ignorar lo que viene de afuera, y el conocimiento moderno,  marcó una separación entre elementos humanos y elementos físicos en el pensamiento de la raíz occidental, esto quiere decir, que se  antepone la razón sobre las creencias, implicando una de las revoluciones científicas del siglo XVI-XVII (Rodríguez Herrera, 2016).

Carrillo (2002) dice que “El saber occidental es ciencia, mientras que el de las demás culturas del mundo, en el mejor de los casos, es etnociencia y no superstición” (p.112). Sin embargo, no comparto lo que dice, puesto que prácticamente considera que la ciencia está ligada a un proceso de desarrollo en países de “primer mundo” más no obedece a un proceso de tradicionalidad; esto es a lo que respecta en mi manera de ver.

Para un país como Colombia, es muy importante no desmeritar las etnociencias, precisamente por sus conocimientos tradicionales. Además  no hay que ignorar que nuestra nación es muy rica en diversidad cultural étnica y estas culturas pueden brindar a la ciencia con su saber tradicional algo que quizá con una fórmula matemática o con la aplicación de los métodos científicos no se pueda comprender. Ahora bien, hay que hacer notar que las culturas nativas tienen ciertos conocimientos y concepciones sobre el término naturaleza, dicho de otra manera, estas sociedades étnicas pueden saber del verdadero significado de las ciencias ambientales, mientras que nosotros manejamos un concepto egoísta en nuestra manera de ver la naturaleza. Por otro lado, es necesario hacer una pregunta dirigida al resto de la comunidad colombiana, y es ¿qué tanto saben los colombianos sobre las ciencias ambientales? seguramente responderán a un orden de ideas básicas que tienen sobre la concepción del término.

Para estudiar y comprender por qué la sociedad colombiana tiene tan limitada información sobre cuál es el significado de las Ciencias Ambientales, hay que resaltar que en Colombia se le da el mérito a un descubrimiento científico a cualquier otro tipo de ciencia o rama, como lo puede ser las Ciencias Sociales, las Ciencias Humanas, Ciencias Políticas etcétera; pero ninguna está adscrita a las ciencias ambientales, es por esta misma razón que se da una deficiencia en la comprensión de lo que son las ciencias ambientales; porque no las consideran un área específica del conocimiento, aún más, porque requiere de una justificación epistemológica o ciertos tecnicismos que  le den validez. Por esta misma razón, la RCFA (Red Colombiana de Formación Ambiental) se viene cuestionando y formando un debate sobre el significado y las concepciones sobre el medio ambiente en Colombia. Este debate es mencionado en (LAS CIENCIAS AMBIENTALES: UNA NUEVA ÁREA DE CONOCIMIENTO, Red Colombiana de formación ambiental, RFCA. 2007). Por lo tanto, posiblemente este sea uno de los desafíos del conocimiento científico en Colombia, articular la ciencia con los problemas ambientales.

Quizá sea necesario romper un paradigma en la sociedad Colombiana. Sin embargo antes de hablar sobre la ruptura de paradigmas, se hace necesario ofrecer una definición sobre lo que es uno: Un paradigma desde mi punto de vista, se refiere a un modelo que obedece ciertas leyes que lo rigen, estas leyes son universales (son vistas como una verdad absoluta que no puede ser cambiada) , una definición mucho más acertada es la que hace Kuhn (1962), él nos dice que un paradigma es un modelo, patrón o ejemplo compartido por un grupo sujeto a las mismas normas y reglas para las prácticas científicas, que por cierto tiempo proporciona modelos de problemas, soluciones y técnicas que dirigen las investigaciones de un área- . Sin embargo un paradigma puede cambiar por medio de las revoluciones científicas, las cuales toman como bases el arquetipo anterior para así dar la sentencia de uno nuevo. A sí mismo, en el libro “Metodología de la Investigación Holística”_, Hurtado (2000), propone que. “los paradigmas se acoplan a las necesidades de las épocas”, algo en lo que yo podría estar de acuerdo, ya que existen  contextos diferentes en estos periodos de tiempo.

Definido entonces lo que es un paradigma y que éste puede ser cambiante, dependiendo de la época, estaría bien decir que para poder comprender la importancia de las Ciencias Ambientales y sus modelos en una sociedad como la Colombiana, hay que ver los paradigmas cómo un sintagma, articulación de varios paradigmas; y así entender la importancia de las Ciencias Ambientales en Colombia y como repercuten estas para ayudar a solucionar los conflictos socio-ambientales inmersos en nuestra cultura y están presentes en el país.

Para resolver los problemas impuestos en una sociedad por los paradigmas, Kuhn (1962), nos hace referencia a la ciencia normal “La ciencia normal es la actividad de resolver problemas, gobernada por las reglas de un paradigma” (Kuhn.-1962, p.133). De manera que a modo de conclusión, se puede decir que la ciencia puede brindar un gran aporte a la sociedad colombiana en cuanto a afrontar y lidiar con conflictos que traten con el medio ambiente. Dicho de otra manera, las Ciencias Ambientales deberían ser tomadas como una de las principales ramas de estudio científico a nivel país. Porque no hay que olvidar que todas las decisiones que se toman, involucran no solo a la sociedad, sino también a la naturaleza, en la cual se incluye toda la riqueza en flora y fauna que existe; y que al mismo tiempo se puede ver afectada por actividades antropogénicas.

Estudiante de Administración Ambiental, Universidad Tecnológica de Pereira.  

 juandaniel.serna@utp.edu.co