Recordando este último diciembre, además de cumplirse cada una de las costumbres que suelen tener los colombianos para sus celebraciones navideñas, no faltó una tradición que me liga a mi familia en estas fiestas. Cada año un tío, una tía, un primo o un invitado que no tenía familia donde acomodarse, me pregunta: ”¿qué hace un matemático?” “¿para qué sirve un matemático, para profesor?”, entre otros cuestionamientos de este tipo.
Por: Yotas*
Me parece complicado responderles sin sentir previamente un pequeño dolor de estómago. Suelo saber con qué está relacionada esa pregunta: con las aperturas laborales en empresas, el buen sueldo y un buen reconocimiento. Estas tres condiciones están impregnados en la imaginación del colombiano como signos de que esa labor vale la pena. Pero las tres tienen una carencia: jamás hablan de cómo se vive con esa profesión ni qué se hace en esa profesión. Esas condiciones le dan flote a carreras más por su estatus social que por razones o personales o verdadera utilidad. En este país son populares –o de buen estatus- las carreras de ingeniería, derecho, medicina, administración de empresas o carreras a medias como las tecnologías y las técnicas. Pero siendo éstas de gran utilidad no cubren todo lo que se debe tener para el desarrollo de un país. Estas populares carreras suelen estar diseñadas para producir técnicas a partir de las teorías o diseñadas por profesionales más académicos o por profesionales con actividades afines a las suyas. También significa que si carecemos de profesionales de carácter académico muchas técnicas resultarán obsoletas o defectuosas al pasar tiempo. Aunque en Colombia hemos sufrido por esas carencias, aún no lo sabemos, o por lo menos no se toman decisiones en miras a cambiar esa situación.
La labor de un matemático, y en general para todas las carreras profesionales, no existe. Existen matemáticos con distintas labores. Los campos de trabajo de un matemático no sólo son teoría de números, álgebra, geometría, cálculo, física matemática…, que son más académicas; sino que se incluyen trabajos como economía, optimización, matemática aplicada, programación…, que son trabajos financiados por empresas con un interés particular o realizadas por un matemático con un interés particular. Hay dos ejemplos que tal vez puedan reconocer; el primero es Roger Penrose. Es matemático y sus posgrados son también en matemáticas, pero sus trabajos son principalmente en física teórica, este por el lado académico. En cambio el matemático John Nash, ganador del premio Nobel de economía, trabajó en teoría de juegos por lo cual ganó el premio mencionado, este por el lado aplicado.
Aunque no se pueda responder cuál es la labor de un matemático, se puede responder con mayor generalidad la labor usual de un matemático con lo cual también respondemos la labor usual de un profesional en ciencias exactas: investigar y enseñar. En este país se publicita poco el asunto, porque lo ven inútil. Sin embargo, un profesional en ciencias suele partirse en dos actividades, la investigación y las cátedras universitarias. Con la primera procura buscar, con la segunda enseñar e inculcar. Estas carreras aunque más subrepticias que las otras carreras, son pilares para desarrollar un país.
*Estudiante de matemáticas, curioso y pereirano.



