De la historia, ¡al papel de la investigación en la educación!

Se reflexiona alrededor de los aportes que los educadores realizan desde lo cotidiano; iniciando en el aula y expandiéndose hacia los diferentes sectores sociales, logrando la edificación de una escuela formadora de seres pensantes, transformadores y generadores de conocimiento.

 

Por / Hernán Augusto Tena Cortés

“El conocimiento es un diamante que puede ser

pulido a la sombra de la investigación”

Promesa

 

Algo de Historia

A través de la historia y la evolución el ser humano se ha visto enfrentado a retos y experiencias que han generado un afán por entender los fenómenos y hechos de su entorno, situación que ha acabado por convertirlo en “ser de conocimiento”. Durante el proceso se ha valido de la investigación científica con el fin de dar explicación y teorizar todos los fenómenos de la naturaleza. Sin embargo, ¿en qué medida los fenómenos sociales también podrían ser explicados desde lo teórico y metodológico? Popper plantea:

(…) La cuestión de si el verdadero motivo de la investigación científica es el deseo de conocer, es decir, una curiosidad puramente teórica o ‘gratuita’, o si, por el contrario, deberíamos entender la ciencia como un instrumento para resolver los problemas prácticos que nacen en la lucha por la vida, es una cuestión que no es necesario decidir aquí (…)

Con base en lo anterior, se puede decir que en un momento de la historia los científicos notaron que el conocimiento encontrado a través de la investigación generaba transformaciones en la vida social. Se intentó dar una explicación racional, lógica y con sentido para que surgiera una concepción entre el “saber y la necesidad”.

Se hizo una traducción de las necesidades sociales a los saberes académicos, técnicos y metodológicos por medio de la construcción de vías que hicieran más explícita la función social de la ciencia y más visible la posibilidad de satisfacer las necesidades de otros. También fue pertinente la relación entre ciencia y sociedad, y nació con Augusto Comte la sociología como la encargada de comprender los hechos que en aquel entonces afectaban la sociedad. En su momento lo planteó Light:

La gente tuvo que admitir que las ideas de sentido común acerca del mundo social resultaban inadecuadas, lo que se necesitaba a cambio, era un gran cuerpo de información sobre los hechos, puesto en perspectivas mediante teorías sistemáticamente verificadas.

En consecuencia, la satisfacción de las necesidades cambió su dirección. El conocimiento científico se enfocó en la innovación tecnológica como medida de desarrollo para los países y continuó con su enfoque explicativo, haciendo aportes para las necesidades y para lo social. Es en ese momento es cuando surge la obligación de comprender los diferentes fenómenos sociales y cuando éstos se vuelven objeto de investigación.

También se identificó que el rigor científico de las ciencias naturales no aplicaba directamente en lo social, ya que requería aislar el objeto de estudio, así que las ciencias sociales plantearon un proceso menos elaborado de investigación que se caracterizó por:

  • Responder a razones sociales que se traducen en preguntas.
  • Mostrar pertinencia y legitimidad de conceptos.
  • Generar una dialéctica entre tradición e innovación.
  • Construir conocimiento de forma autónoma.
  • Comprender el fenómeno sin necesidad de justificarlo.

Así, se evidencia un sentido interpretativo que permite la inclusión de acciones intencionales y se apoya en un marco teórico que conduce al descubrimiento de algo nuevo. Por medio de esta investigación se pueden conocer otros puntos de vista sobre la naturaleza y los enfoques aplicados a la educación. En este ámbito, los docentes se acercan a la existencia desde diferentes perspectivas y modelos de investigación, buscan recoger información a través de técnicas para interpretar la realidad social que puede responder desde lo ontológico, epistemológico y compresivo.

Desde lo ontológico, permite ver la naturaleza de los fenómenos sociales y su estructuración, haciendo frente entre la realidad social y el punto de vista de las personas, en este caso la comunidad educativa. En contraste, lo epistemológico plantea la diversidad de formas para adquirir el conocimiento desde la posición de observador.

En la actualidad, las tendencias pedagógicas enfatizan en alimentar la capacidad de investigación en educación, como uno de los elementos imprescindibles para mejorar los estándares de calidad de la enseñanza actual, para cumplir con las necesidades reales que tiene la generación que debemos educar. Sin embargo, es preciso responder a ciertos criterios que permitan legitimizar la autenticidad del proceso, teniendo en cuenta que por su carácter social, el rigor científico no puede ser aplicado en su totalidad.

Es decir, la investigación en educación es una actividad que en sí misma cumple el papel de generar habilidades cognitivas, argumentativas, didácticas e intelectuales con el fin de aprender a analizar, conocer y transformar realidades para construir conocimiento.

Actualmente, los educadores cuentan con diversas herramientas para estimular el deseo y la búsqueda del conocimiento en los estudiantes. Por ejemplo, las nuevas tecnologías permiten construir herramientas didácticas que ayuden a interiorizar la necesidad de analizar, comprender y contextualizar información para alcanzar un aprendizaje significativo, estimulando el deseo de edificar y generar gran impacto.

En conclusión, se reflexiona alrededor de los aportes que los educadores realizan desde lo cotidiano; iniciando en el aula y expandiéndose hacia los diferentes sectores sociales, logrando la edificación de una escuela formadora de seres pensantes, transformadores y generadores de conocimiento. Se insta entonces a perseverar en esa lucha desde la capacidad para que el conocimiento no sea algo encontrado, sino construido y transformado desde la experiencia y la acción de investigar.

Twitter: @Hernan_Tena

Correo: heteco2010@gmail.com

 

Referencias

Popper, Kart R. La miseria del historicismo. Ed Alianza, 1992

Light, D. Keller, S. Sociología. Ed. Macgraw-Hill, 1991.

Enciclopedia de pedagogía. Editorial Espasa, 2001

Hernández, Carlos Arturo. Disciplinas. Ed Arfos, 2002.

Carr, Winfred y Kemmis, Stephen. Teoría crítica de la enseñanza. Barcelona, 1988