Bandada en Jacutinga, Estado de Minas Gerais, Brasil. Tomada de Wikipedia.

Una garza transatlántica

Con un gran porcentaje de nuestros antiguos bosques y demás ecosistemas convertidos en potreros, la garcita bueyera (Bubulcus ibis), oriunda de África y la península ibérica, se ha multiplicado en Colombia y ahora es muy fácil observarla incluso en las ciudades más pobladas del país.

Por Edwin Hurtado *

En el 2008, cuando aún vivía en Pereira, hubo un escándalo por culpa de ellas: por las obras del Megabús, cientos de garzas debieron ser trasladadas al Zoológico Matecaña y posteriormente liberadas en otra zona de la ciudad, ya que los árboles donde anidaban y descansaban fueron cortados. Algunas personas, ante las críticas de animalistas y ambientalistas, justificaron el hecho aduciendo que las garzas eran especies exóticas e invasoras. De hecho, algunas personas  llegaron a  decirme que habían llegado en barcos.

Bandada en Jacutinga, Estado de Minas Gerais, Brasil. Tomada de Wikipedia.

Esa justificación nunca me sonó, pero tampoco traté de rectificarlos. Años después, cuando ya estudiaba biología, recordé el incidente cuando pasando por La Pintada rumbo a Medellín, volví a ver la inmensa blancura con que las garcitas cubrían los árboles al borde del río Cauca. Busqué, y confirmé que por acción u omisión me habían mentido, esta especie de aves sí era oriunda de África, pero no había llegado en barcos, sino que, asombrosamente, había cruzado el Atlántico solita, y las primeras observaciones en América se habían registrado a finales del siglo XIX. Por tanto, no es una especie exótica, aunque lo fue, ahora es nativa porque ocupa naturalmente el área de nuestro país; y mucho menos es invasora, ya que no fue introducida por acción antrópica, aunque su propagación sí es en parte debida al mal manejo que damos a nuestros ecosistemas.

 

Esta especie fue por primera vez reportada en Colombia en 1917, aunque los registros

Expansión en América. Tomado de Wikipedia.
Expansión en América. Tomado de Wikipedia.

se volvieron muchísimo más comunes alrededor de 1950, tanto en nuestro país como a lo largo de América. En las décadas siguientes, debido a la deforestación, y a sus características de rápido crecimiento poblacional como su periodo de reproducción extendido y su habilidad para explotar hábitats perturbados, hicieron que sus poblaciones en América crecieran exponencialmente hasta tener residentes en muchos países del continente. Este crecimiento a su vez generó el inicio de las quejas de algunos humanos al respecto, ya que su presencia en algunos lugares producía una gran cantidad de heces, lo que podría conducir un problema de salud pública.

Ahora, siguen creciendo sus poblaciones gracias a que los problemas ambientales de la región continúan vigentes, pero no por eso podemos llamarlas especies invasoras o exóticas. Llevadas por sus propios impulsos, llegaron a nuestras tierras, y ahora debemos considerarlas un habitante más, habitante que solo genera problemas porque nosotros creamos las condiciones que les permiten prosperar exageradamente. Con un mejor manejo de nuestro ambiente, estos problemas serán mitigados. Trabajemos para que así sea en el futuro.

Un video relacionado que puede servir como inicio del debate: https://www.youtube.com/watch?v=KtAJYaQZNT0