Soy música para tus oídos

Soy tu acompañante en la mañana, en la tarde, y en la noche…

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Por: Javier Montes

Soy ‘Linkin Park’ que grita en tu oído. Soy “Mucha policía poca diversión, un error, un error” que proclamaba ‘Eskorbuto’ allá en los 70. Soy esa batería, esa guitarra, ese bajo, que hacen eco en tu cabeza.

Puedo ser la calma de tus males, una distracción o la causa, porque puedo en unos segundos hacerte recordar, hacerte odiar, hacerte dispersar, hacerte amar.

En cierta época de tu vida despertabas con “Te quiero puta”, una canción de ‘Rammstein’, tu banda favorita, y en ese mismo orden tu tono de celular era “Pacifista” de ‘La Pestilencia’.

Pero ahora toda la música que tienes son unos 8 bits de tu celular marca 1100 que te despierta con un ‘Cuckoo Cuckoo’, esa alarma que nada te motiva, y tu tono de celular… ¡Adivina! Es el mismo ‘Cuckoo Cuckoo’.

Pero no todas son malas noticias. ¡Feliz Cumpleaños! Te regalaron un útil mp3, no está mal, será tu fiel sirviente.

Resuelto el dilema del silencio puedes enloquecerte un poco más con esa pluralidad de sonidos, emociones, opiniones, etc.

¿Era un problema el silencio? ¿Cierto que no te gustaba ese silencio?

No era eso, es porque si me quedo mucho tiempo en silencio empiezo a hablar solo o pensar mucho, quiero callar a veces esas voces en mi cabeza.

¿No era porque no soportábamos escuchar la música del bus? Se defendió la vocecilla en su cabeza.

Sí, sí era eso, pero como cosa rara le echaba la culpa a alguien más. Así fuera a otra parte de mí.

La peor parte era que me quería hacer el interesante, pero es más común de lo que se puede llegar a pensar el hablar consigo mismo, aunque a veces dan ganas de callar esa voz con ruido.

Sí el ‘Punk’ puede ser ruido, igual que el ‘Ska’, el ‘Rock’ o hasta el ‘Metal’, pero es mejor oír a Juan Camilo ‘La Rotta’, vocalista de la banda de punk ‘Chite’, que al tipo que echa el mismo cuento en la buseta para vender dulces o sólo pedir monedas, parece que todos tuvieran el mismo guion, el mismo acento y la exageración.

O peor, hasta la misma costumbre de provocar lástima para que le den más monedas, llorar o decir “Dios los bendiga” para que las abuelitas creyentes digan:

“¡Ay!, pero es un buen muchacho”

Y así sacarle ganancia al remordimiento de muchos, y esa vacía promesa de ayudar a alguien, con moneditas, que así harán algo. La fe y esa antilógica que es pensar que porque alguien es creyente es buena persona.

Entonces opté por encender mi mp3 y en vez de escuchar el típico:

Sí buenas. Que pena si los incomodo… Con el respeto del señor conductor y de ustedes amables caballeros… vengo a ofrecerles este rico producto… Le agradezco a la dama o al caballero que me quiera colaborar… Dios los bendiga, y que tengan un buen viaje… ¡Fuiciosos! Con la ayuda de Dios, hoy prendo la pieza ome”

Ese guion está más aprendido que los guiones de StarWars.

“ON”

Suena una vez más “Círculo vicioso” de ‘Skampida’:

Van a trabajar para ganar, 
el dinero con qué comprar
la comida para poder tener
la energía para ir a trabajar”

 

La otra buena noticia es que llegué a la Universidad, mi lista de reproducción me acompañará hasta la clase, ya me he retrasado mucho porque escucho una tras otra canción para iniciar el día, continuarlo y para terminarlo. Ese es mi secreto, es mi gasolina.

Pero la uso para acompañar el silencio incómodo o el ruido que me perturba, y en mis clases ni lo uno ni lo otro, no necesito perderme… Necesito encontrar el conocimiento y eso empieza desde que le doy al reproductor “OFF”.