Clementina Murillo, víctima de la toma de la extinta guerrilla de las FARC al municipio de Pijao, durante la entrega del Informe. / Santiago Ramírez M

CONFLICTO ARMADO EN EL EJE CAFETERO: UN MOSAICO DE AUSENCIAS

El pasado martes 28 de junio se realizó en el centro cultural Lucy Tejada la entrega del Informe Final de la Comisión de la Verdad, creada gracias a los Acuerdos de Paz de 2016. Asistieron sociedad civil, víctimas del conflicto, artistas y caminantes desprevenidos.

Batucada Las Comadres durante el inicio de la entrega del Informe Final. / Santiago Ramírez M.

Escribe / Daniela Mejía Castaño – Fotografías / Santiago Ramírez M.

Si dicen que aquí no hubo violencia que lo sepan entonces porque sí la hubo, y muy grave

Testimonio recopilado en el Eje Cafetero.

La presentación del informe comenzó con las palabras de Michelle Mojica Noreña, socióloga e investigadora de la Comisión de la Verdad de la territorial Eje Cafetero: “este informe y todo el trabajo que ha implicado es por y para ustedes, hubo momentos donde quisimos renunciar a todo, y no simplemente abandonar el barco sino arrojarnos precipitadamente al agua a pesar de la amenaza del ahogo, y fueron cada uno de ustedes los que nos hicieron seguir con la convicción de que este camino se tenía que transitar hasta el final, y aquí estamos, realizando este cierre de manera colectiva. No tenemos sino agradecimiento por todo lo que nos permitieron conocer, por creer en nosotros y dejarnos ser con ustedes”.

Después de estas palabras los once tambores de la batucada Las Comadres, una colectiva pluriétnica del barrio El Remanso, de Pereira, inundaron todos los rincones del teatro hasta llegar a la tarima. En medio de la cadencia de los tambores y las coreografías, el auditorio se llenó de banderitas blancas que decían Hay futuro si hay verdad. Algunas de ellas se movían al mismo ritmo de los tambores. El equipo de la Comisión también entregó adhesivos y estampó camisetas con otros mensajes:

La verdad abraza lo que el fuego arrasa.

La verdad es el alma del pueblo.

 

Después subió al escenario José David Ortiz Tabares, el representante de las niñas, niños y adolescentes víctimas del conflicto armado del departamento del Quindío. Nos sacudió a todos con un buenos días resonante, con su destreza para leer en voz alta y su cuerpo tan pequeño, vacío de pena, parado frente a tantas personas con un micrófono en la mano que le quedaba grande. “Hoy doy gracias a ustedes, Comisión de la Verdad, porque han logrado alivianar todo el dolor de los padres, madres, hijos y hermanos que han perdido a sus seres queridos. Les doy muchas gracias por tenerme en cuenta en los espacios que me han invitado. Gracias por permitirme ser uno más de ustedes, porque aunque no pedí ser víctima de la violencia he aprendido a tener un liderazgo como niño”, dijo.

Francisco de Roux durante la transmisión virtual desde el centro cultural Lucy Tejada, en Pereira. / Santiago Ramírez M.

Las luces se apagaron y nos conectamos a la transmisión nacional, en Bogotá. Se escucharon aplausos como si no estuviéramos en Pereira sino allá, al lado del padre Francisco de Roux, que con sus frases nos hizo emocionar unas veces y sentir pesados otras. Aquí, algunas de ellas:

Llamamos a sanar el cuerpo físico y simbólico, pluricultural y pluriétnico que formamos como ciudadanos y ciudadanas de esta nación. Cuerpo que no puede sobrevivir con el corazón infartado en Chocó, los brazos gangrenados en Arauca, las piernas destruidas en Mapiripán, la cabeza cortada en El Salado, la vagina vulnerada en Tierralta, las cuencas de los ojos vacías en el Cauca, el estómago reventado en Tumaco, las vértebras trituradas en Guaviare, los hombros desplazados en el Urabá, el cuello degollado en el Catatumbo, el rostro quemado en Machuca, los pulmones perforados en las montañas de Antioquia y el alma indígena arrasada en el Vaupés.

Llamamos a liberar nuestro mundo simbólico y cultural de las trampas del terror, las iras, las estigmatizaciones y las desconfianzas. A sacar las armas del espacio venerable de lo público. A tomar distancia de los que meten fusiles en la política.

Convocamos a proteger los derechos humanos y poner las instituciones al servicio de la dignidad de cada persona, las comunidades y los pueblos étnicos.

Un mensaje de la verdad para detener la tragedia intolerable de un conflicto en el que el ochenta por ciento de las víctimas han sido civiles no combatientes y en el que menos del dos por ciento de las muertes ha sido en combates.

¿En dónde está tu hermano? Y desde el reclamo perenne del misterio de justicia en la historia: La sangre de tu hermano clama sin descanso desde la tierra.

Luego de la entrega virtual del Informe Final hubo un receso, en el que se vieron personas sonreír y caminar por ahí con los rostros de sus seres queridos estampados en camisetas y banderas. Después, las luces volvieron a apagarse por El ausente, de Cicuta teatro, una obra donde tres hermanas esperan la entrega de los restos de su padre desaparecido, Héctor Muñóz Valencia, en medio de peleas, discusiones, empujones y los chistes que solo una familia que ha esperado la resolución de una muerte que ha estado en pausa por años puede hacer.

“Por qué decidimos presentarles esta obra —nos increpó la investigadora Michelle Mojica al final de la intervención, que continuó con la lectura del siguiente relato — :

Cuando subía un carro de noche lo dejaba que subiera, y cuando bajaba le salía “que este tomate, de dónde viene, no que de tal fincay ellos ya tenían el número. Don fulano, que el tomate, ah no, yo no lo he despachado, ah bueno. Aseguraban esos dos y los mataban más abajo, inclusive con el carro. El comandante de la policía de Belén de Umbría me decía “desaparézcanlos, mátenlos, haga lo que sea pero no los deje en la zona mía.

Testimonio de desmovilizado del Frente de los Mártires de Guática del Bloque Central Bolívar.

El Centro Nacional de Memoria Histórica tiene un reporte de 2861 personas desaparecidas en toda la región entre el año 58 y 2021. La década del 2000 concentra la mayor victimización con 1487 personas desaparecidas, con responsabilidades de todos los grupos armados ilegales: guerrillas, paramilitares, responsabilidad de la Fuerza Pública y responsabilidades compartidas entre Fuerza Pública y paramilitares”, aseguró la investigadora.

Después del teatro sonó Nunca más desaparecidos, una canción de la artista quindiana Martha Elena Hoyos inspirada en el poema de Marta Molina. Los arreglos musicales e instrumentación estuvieron a cargo de Juan David Bedoya y Héctor Vargas. También se hizo un conversatorio moderado por Katherine García, otra integrante de la Comisión de la Verdad, en el que Alexandra Monsalve, integrante de la fundación Arcobaleno; Martín Cruz, firmante del Acuerdo de Paz; y Germán Osorio, exalcalde del municipio de Pueblo Rico, participaron.

De derecha a izquierda: Katherine García, Germán Osorio, Alexandra Monsalve y Martín Cruz. / Santiago Ramírez M.

“Esta es una oportunidad para hacer visible a la población LGBTI, sobre todo a las mujeres y hombres trans que, durante este conflicto, desde los años ochenta para acá, hemos sido víctimas. Hay una pequeña luz al final del túnel. Antes no teníamos la oportunidad de estar aquí y hablar sin temor, ahora sí. La idea es continuar este espacio para seguir hablando de las víctimas trans que aún no sabemos dónde están enterradas ni qué hicieron con ellas. fueron muchos pares que vi caer por los llamados grupos de limpieza que se han recrudecido nuevamente en los últimos tres años en toda Colombia. Habiendo verdad de pronto hay futuro”, dijo Alexandra.

“Somos hijos de la guerra y estamos en un punto crucial ante una realidad posible que no tiene vuelta atrás. La gente optó por la paz, optamos por la paz, y eso, digo yo, es un imposible realizado. Nací en Marquetalia en el 59, mi padre es fundador marquetaliano, campesino que estuvo en la resistencia. Duré 40 años en filas y escribo hace 30 años. Nosotros como firmantes estamos colmados de mucho amor y ganas de que podamos recibir de las víctimas reconciliación, convivencia y en lo posible un perdón”, aseguró Martín Cruz.

“Rompo un poco el protocolo: mire cómo es posible cambiar la historia y reconciliarnos. Cuando me posesioné como alcalde de Pueblo Rico estaban las FARC, el ELN, el ERG y las Autodefensas en mi territorio. Empecé un gobierno en una situación muy complicada, desde orillas distintas, mire: Martín Cruz el 1 de septiembre de 2000 comandó ese acto de la toma a la base militar y de comunicaciones de Montezuma. Valoro mucho el esfuerzo que ha hecho el partido Comunes en Santa Cecilia (Pueblo Rico), ya no está en armas sino en proyectos productivos”, dijo el exalcalde Germán Osorio de pie junto a Cruz, lejos de la silla que se le había sido asignada durante el conversatorio.

Al final de la charla Oscar Fernando Martínez, coordinador de la territorial Eje Cafetero, nos regaló esta metáfora del conflicto: “Esta región era un espejo roto, eran muchos fragmentos atomizados de una guerra que no se podía condensar, pero más que un espejo roto el informe es el Baúl de la Esperanza, los diálogos que sostuvimos. El informe fue escuchar mucha gente, el informe es estar acá y que ustedes nos acompañen. La idea del espejo roto comienza a cambiar y se convierte para mí en un mosaico, que son fragmentos que empiezan a dibujar algo. Lo bello del mosaico es que después de un tiempo los fragmentos tienen sentido porque no necesariamente se unen, esas vetas y fracturas le dan sentido al mosaico. Somos una región de vetas y de fracturas, de ausencia de identidades y de ausencia estatal”.

Dos de los tres integrantes del grupo musical Canto Andino. / Santiago Ramírez M.

Después hubo más música por cuenta del grupo Canto Andino y nuevamente de Las Comadres. Entonces el día se acabó, y los niños pintados por Lucy Tejada, que asoman sus cabezas a la entrada estrecha de ese gran edificio cultural, vieron cómo una a una las personas que asistieron a la entrega del informe se fueron perdiendo por entre las calles de la ciudad con una gran sonrisa. “Esto no termina aquí, esto apenas es el comienzo, ahora nos toca a nosotros”, se escuchó decir por ahí.

Nota: A la fecha del cierre de este artículo el equipo de la Comisión de la Verdad estaba integrado por Michelle Mojica, Katherine García, Laura Daniela Parra y Óscar Martínez. También hicieron parte de esta Comisión Miguel Ángel Gómez, Jhon William Hurtado, María Camila Mejía y Luisa Fernanda Marulanda.

A ellas y ellos, gracias.