…Claro que me parece injusto y es injusto que solo pueda levantar mis libros, contarles cuentos, hacerles del camino pedregoso una escena, compartir un alimento, mascullar el dolor compartido y apoyarlos en su periplo…

Club de lectura

Club de lectura

Por: Jorge Mario López Moreno

Yo esa plata no la recibí pero aparezco como si hubiese firmado, y la verdad firmar no sé, ahora tocará meterme debajo de un puente ¿no le parece injusto profe…?

Villa Pava es uno de los muchos albergues que inundan a Colombia, está ubicado en el municipio de La Virginia Risaralda. Se originó por la ola invernal que azotó al país entre los años 2009 y 2010, cuando el río Cauca cobró su cuota al país por una vida de contaminación, explotación maderera y minera. Hace más de un año están allí, y entre propietarios, arrendatarios y mejoras comparten cocinas, unidades sanitarias, peleas, investigaciones, trabajos de universitarios, promesas y políticos.

Manuel, uno de los niños más particulares que encontré en el camino, lo llama El Albergue entre la Vida y la Muerte, pues está entre el hospital y el cementerio. Mientras sus pies descalzos me acompañan a recorrer el lugar, disfruto de las cosas simples y al mismo tiempo me desmorono por dentro. Es mi trabajo intervenir la comunidad a través de la mediación lectora, la conformación de un club de lectura y la puesta en escena de un ejercicio teatral que cuente su memoria, ¿y qué memoria puedo contar?, ¿la del río y su avalancha de muertes?, ¿la del incendio?, ¿la de su felicidad pese a las adversidades? O esa memoria inmediata que narra cómo los políticos de turno los expulsan del albergue, amenazando con llamar al escuadrón antidisturbios si no desocupan en la fecha propuesta, un escuadrón para ancianos, niños y discapacitados, ¿qué fuerza tiene el gobierno cuando el pueblo le ha dado el poder?

Muestra de Lavanderas y Memorias (Grupo de teatro de adultos) en el Albergue

Muestra de Lavanderas y Memorias (Grupo de teatro de adultos) en el Albergue

Me resisto, lo que antes era trabajo ahora se convierte en pasión, y por qué no enamorarme de la población intervenida si son humanos, humanos con los que cuento y disfruto en cada jornada, humanos que sienten, lloran y se persignan antes de ir a la cama.

-Y de nada sirve echarse la bendición profe ¿y sabe por qué? Porque el gobierno no nos construirá la casita hasta que lleguen las nuevas elecciones, ¿ya se imagina las campañas? La plata ya está pero ellos se hacen los de la oreja mocha para asegurar votos. ¿No le parece injusto profe?

Injusto que jueguen con la gente, que la mano tendida sea falsa y se resbale del guante, que los expulsen de un lugar que ellos saben que no es suyo pero que por lo menos los cubre del agua y del sol inclemente que convierte en saunas sus alojamientos, injusto que la memoria colectiva que se construye esté llena de paraísos invisibles. Claro que me parece injusto y es injusto que solo pueda levantar mis libros, contarles cuentos, hacerles del camino pedregoso una escena, compartir un alimento, mascullar el dolor compartido y apoyarlos en su periplo.

En las noches los pienso, los sueño y al soñarlos me comunico con ellos y decidimos conspirar contra lo establecido, y trazamos acciones desde el arte y la cultura para creamos y re-creamos, para asir una memoria sin maniobras y engaños, una memoria que resiste a través de la acción. Al despertar me cuento y nos ponemos en marcha, y resistimos como lo soñamos, creamos un lenguaje que se escribe en la piel para no abandonarnos y olvidar el camino, y así me resisto y me opongo al trato indigno de una comunidad como esta y otras que andan errantes por todo el país.

Taller de creación de títeres y ensayo 'sinfónico-melódico en DO de grito' de la canción 'los niños no quieren casas de cartón' creada por ellos mismos.

Taller de creación de títeres y ensayo ‘sinfónico-melódico en DO de grito’ de la canción ‘Los niños no quieren casas de cartón’, creada por ellos mismos.

Sé que memoria contar, contaré su memoria, la del río, la del incendio, la de sus orígenes, la del cuidado de la madre tierra, la de justos y pecadores, esa memoria que hace fuerte a los pueblos, esa memoria que rechaza a los políticos que han decidido hacer de los estados de calamidad por desahogo de la madre tierra un negocio, un mecanismo para hacer campañas del asalto e inequidad… Aquí estará nuestra memoria.

Acompañemos y resistamos al lado de una comunidad que cree en el arte, en los libros y que se teje y desteje en este mar de incertidumbre para gritar con fuerza: ¡esta es nuestra historia¡

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Estaremos el miércoles, jueves y viernes 20, 21 y 22 de marzo, en la Casa de la Cultura de la Virginia (7pm), el Teatro de Comfamiliar de Pereira (7pm), y Casa de la Cultura de Santa Rosa de Cabal (5pm), respectivamente, realizando la socialización del ejercicio del grupo de teatro de jóvenes basado en textos y relatos orales de los mismos integrantes y el ejercicio ‘Lavanderas y Memorias’ del grupo de teatro de adultos del Albergue Villa Pava. Entrada libre. Los esperamos.

*Mediador de Lectura ‘Cultura en los Albergues: Mi tiempo es tu tiempo’-Ministerio de Cultura. Narrador oral.