Tanja, finalmente, nos recuerda que hay mucho por hacer, no solo en lo referente a las cuestiones de género. Hay que darle educación a la gente, ahí está la clave y nosotros aquí en la zona estamos en proceso educativos interesantes, de alfabetización, de comprensión lectora, pero también de validación del bachillerato.

Una sanción consiste en un trabajo material y en un trabajo psicológico y de autocrítica. Continúa explicando. Por ejemplo, la sanción puede consistir en cavar 10 metros de trinchera

Por Gloria Inés Escobar Toro

En la guerrilla las mujeres están mejor que en la sociedad civil, afirma Tanja, la guerrillera de origen holandés quien se encuentra en la zona veredal La Elvira, norte del Cauca, pues hay igualdad en el sentido que hombres y mujeres tienen que cargar el mismo peso, ambos cocinan por igual, van al combate por igual, cada uno lava su ropa, todo eso independientemente de lo que cada uno tenga en su cabeza. Sin embargo, no deja de reconocer que el machismo está presente en la organización, porque la gente que recién ingresa copia de la familia y de la sociedad de donde viene, ese modelo. Por ejemplo, se da el caso de la guerrillera que ingresa y todas las mañanas le lleva tintico al marido o que le quiere lavar la ropa porque en la civil eso es normal, incluso la gente copia ciertas tendencias a ser violento con la pareja, pero como afirma después, menos mal nosotros tenemos un reglamento que prohíbe todas esas cosas y hay sanciones.

Una sanción consiste en un trabajo material y en un trabajo psicológico y de autocrítica. Continúa explicando. Por ejemplo, la sanción puede consistir en cavar 10 metros de trinchera, además escribir cinco páginas sobre la falta cometida y salir al frente de todo el personal y autocriticarse. Esto último es la parte más importante y más dura para la gente, pero de esa forma se va educando y con los años se ve esa diferencia, ese machismo que se trae en la cabeza se va quitando lentamente por no decir que se erradica.

Sin embargo, Alexandra afirma que falta mucho trabajo al interior de la guerrilla para lograr una verdadera igualdad, pero están trabajando en ello. Cuenta que hace algunos días se realizó en esta zona un encuentro nacional de género, al cual asistieron representantes, hombres y mujeres, de todas las zonas veredales. En el encuentro, cuya duración fue de aproximadamente un mes, se analizaron todas esas cosas y llegamos a la conclusión de que, aunque las guerrilleras estamos mejor que en la sociedad civil todavía tenemos mucho que superar y eso se refleja también a las estructuras de poder dentro de la guerrilla, lo cual está cambiando, pero hay que cambiar todavía mucho más. También quedó muy claro, continúa diciendo Tanja, que no vamos a entregar los derechos que hemos conquistado para volver a una sociedad que nos quiere meter otra vez en esos roles tradicionales.

 

Al preguntar sobre el tema del aborto, un tema tan sensible dentro de sociedad y sobre el cual se han afirmado tantas cosas, como que en la guerrilla obligan a abortar a las combatientes, la holandesa nos dice que el aborto lo ven como un derecho, un derecho a decidir sobre su propia barriga.

El maltrato a la mujer

Según Tanja, en las Farc no hay maltrato contra la mujer, los casos que se presentan se dan dentro de la gente que acaba de ingresar, pero entonces eso es sancionado, castigado y así se va educando la gente. Hay que entender que la guerrilla no es una organización totalmente aislada de la sociedad, está en constante interacción con ella y como tal, las personas que entran a formar parte del grupo traen todos los vicios de esa sociedad, pero desde arriba se trata de corregirlos.

Al preguntar sobre el tema del aborto, un tema tan sensible dentro de sociedad y sobre el cual se han afirmado tantas cosas, como que en la guerrilla obligan a abortar a las combatientes, la holandesa nos dice que el aborto lo ven como un derecho, un derecho a decidir sobre su propia barriga. Quiero tener un hijo o no quiero tenerlo. Eso es decisión de la mujer. Con contundencia Tanja remarca que a las guerrilleras no nos gustaría que nos quitaran ese derecho. Cuando una mujer ingresa a la guerrilla le dicen ‘aquí es obligatoria la planificación, aquí estamos en guerra’. La guerra es una situación que para muchos es difícil de imaginar, qué es y cómo se vive una guerra, muchos no lo saben. En una guerra sencillamente no hay espacio para bebés, eso es algo muy tangible que se da. Cuando se da el caso de que una guerrillera quede embarazada y ella quiere tener su hijo, se mira si hay la posibilidad de que ella pueda salir de la zona de conflicto y tenerlo, pero si la situación no lo permite porque se pone en riesgo toda una unidad, se habla con ella y se le explica.

 

Hay que darle educación a la gente, ahí está la clave y nosotros aquí en la zona estamos en proceso educativos interesante

Las farianas y el poder

En cuanto al real acceso de las mujeres a los cargos de mando dentro de las Farc, Tanja dice que en teoría una mujer tiene la misma posibilidad de ascender que un hombre y eso se ve porque ahorita hay 11 mujeres en el estado mayor central. Hay mujeres que han dirigido combates, mujeres comandantes. Sin embargo, la participación activa de la mujer en la guerrilla se dio mucho más tarde que la de los hombres y esto obedece a un proceso histórico. Las mujeres empezamos a participar activamente yo creo que desde los 80 que hubo un ingreso masivo de mujeres, de ahí también la lentitud para acceder a espacios de poder.

Tanja, finalmente, nos recuerda que hay mucho por hacer, no solo en lo referente a las cuestiones de género. Hay que darle educación a la gente, ahí está la clave y nosotros aquí en la zona estamos en proceso educativos interesantes, de alfabetización, de comprensión lectora pero también de validación del bachillerato. Hay que empezar por ahí, hay que empezar por algo.

El camino que sigue es largo y espinoso.