“La poesía no puede ser una asignatura”: Linero

Fernando Linero es un hombre de contrastes. Músico (U. Nacional), filósofo (U. de La Salle) y, en últimas, poeta (en la cotidianidad); desde muy joven vive en Bogotá, a pesar de su origen Caribe, debido a su nacimiento en Santa Marta en 1947. Ha publicado los libros de poesía: Sonata del Sonámbulo, La risa del Saxo, Guijarros, Aparte de Amor, y Palabras para el hombre. Coordinó los proyectos literarios «Un país que sueña» y «Poesía al parque». Esta entrevista la concedió a través del correo electrónico.

 

El bolero es más que sus letras. Es un universo a través del cual el hombre latinoamericano logró darle solución a la problemática planteada por la metafísica del amor. Foto Cortesía

Redacción TLCDLR

Su vida parece tejida entre la falsa disyuntiva música y poesía, ¿qué le ha aportado cada una al hombre que es hoy?

Tienes razón es una falsa disyuntiva porque creo que es un mismo asunto. No se es poeta si no se tiene alma de músico. No se es músico si no se tiene alma de poeta. El hombre que soy hoy no se concibe sin esas presencias. Gracias a ellas mi vida ha logrado construir un imaginario que es su soporte.

El bolero es una de sus debilidades musicales. ¿Cuáles son las cualidades esenciales de la letra de un buen bolero?

Ciertamente soy un enamorado del bolero y no precisamente por sus letras. Si somos honestos tenemos que reconocer que no son las más logradas. Creo que en ese aspecto el tango le lleva su ventaja. El bolero es más que sus letras. Es un universo a través del cual el hombre latinoamericano logró darle solución a la problemática planteada por la metafísica del amor. Creo que allí radica su interés.

Creo que todas las experiencias en la vida ayudan a consolidar la visión y la obra de un poeta. Foto Cortesía

¿Su paso por agrupaciones como la de Lucho Bermúdez le aportó algo a su proceso como escritor?

Creo que todas las experiencias en la vida ayudan a consolidar la visión y la obra de un poeta. Por supuesto que mi paso por la orquesta de Lucho Bermúdez fue muy importante para mi profesión de músico.

¿La amistad con Gómez Jattin influenció de alguna manera su quehacer literario?

La amistad con Raúl fue muy significativa. Con él se podían tratar todos los temas. Era un gran conversador. No puedo hablar de una influencia literaria porque pertenecemos a espacios distintos, lo que no se opone a la estima que le tengo a su poesía.

A propósito, coméntenos sobre sus influencias literarias y musicales.

Mis influencias literarias creo que se pueden hallar en la gran poesía del siglo XX: Montale, Seferis, Quasimodo, Perse….

En cuanto a la música he sido un cultor de la música popular con la obligada presencia del jazz.

A pesar de su formación académica en música y filosofía, expresa cierta distancia de la pose seria y erudita de los académicos. ¿Cómo lo explica?

Eso tiene una explicación fácil. No creo que la academia nos enseñe a ser poetas o músicos. Ya Valery nos decía que la poesía se puede aprender pero no enseñar. La poesía no puede ser una asignatura. Creo que eso aplica para el arte en general. Sus hechos ocurren por fuera de la academia.

Cuando usted afirma “Sólo quiero ser un poeta legítimo”, ¿a qué cualidades de legitimidad se refiere

Honestidad para asumir con responsabilidad el compromiso que adquirimos cuando hacemos conciencia de nuestra condición de poetas. Foto cortesía

La legitimidad que da la honestidad con nosotros mismos y con los demás a la hora de confrontar el papel que nos tocó en la vida.

Desde muy joven se trasladó a vivir a Bogotá. ¿Su origen caribe y las vivencias en una ciudad andina cómo han marcado su proceso creativo?

Estos cuarenta años en Bogotá me han ayudado a decantar un poco la perspectiva que tengo del hombre caribe y a tener una mejor aproximación a la noción de país.

Su poesía es una exaltación de la cotidianidad, casi que de la rutina. ¿Cuáles son los grandes temas de su creación como poeta?

Vivimos inmersos en la trama de la cotidianidad. ¿Cómo no detenerse en sus asuntos?

Mis temas como los de la mayoría de los poetas son los mismos de un hombre corriente: el amor, la muerte, la soledad, la injusticia…

Cuando hablo del ruido me refiero metafóricamente al carácter pragmático y utilitarista de la sociedad contemporánea que no permite a las personas acercarse espontáneamente a las cuestiones del arte. Foto Cortesia

“Tanto ruido ha deformado la inspiración: esa capacidad para poetizar.”. ¿Podría explicar esta frase expuesta por usted?

Cuando hablo del ruido me refiero metafóricamente al carácter pragmático y utilitarista de la sociedad contemporánea que no permite a las personas acercarse espontáneamente a las cuestiones del arte. Está claro que una sociedad sin arte deviene bárbara.