Un seminario en el que los expositores nacionales e internacionales no sienten temor de dar aullidos en plena charla para espantar la frágil conexión virtual. De las hadas a los robots, visiones de lo fantástico en la literatura infantil, tema para este año. Más información aquí.

 

Por / Antonio Molina

Desde 2017 nace el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil de Pereira (LIJPE), una propuesta que convoca a centenares de personas interesadas en este campo especializado que tanto impacto genera en la formación de lectores y de mejores soñadores. Al frente de la propuesta está todo un equipo, dentro del que se destaca la figura de Andrés Jiménez, un literato que le apostó a un campo literario subestimado muchas veces.

Cada versión ha contado con la presencia de destacados estudiosos y creadores que no solo hablan con enorme solvencia sobre este tipo de literatura, también convierten las conversaciones y talleres en redes de afecto y ternura, eso que tanto se niega o se oculta en ciertos espacios académicos.

Para conversar sobre LIJPE contactamos a Andrés Jiménez, quien en medio de la organización y desarrollo de la versión 2020 del encuentro, pidió que le enviaremos las preguntas a su correo y las contestó una semana después. Estas sus respuestas.

¿Quién es Andrés Jiménez?

Andrés Jiménez es literato de la universidad de Los Andes, me gradué en el año 2005; trabajé como profesor de literatura e historia del arte en diferentes colegios, tanto de Bogotá como de Pereira. Luego, cursé estudios de la maestría en Literatura en la Universidad Tecnológica de Pereira, fui profesor asociado del área de Español y Literatura de la universidad, más o menos, entre los años 2007 y 2009.

Después de eso empecé a desarrollar un trabajo independiente a través de una corporación cultural que creé junto a mi esposa Gisella, que se llama la Corporación Cultural Escena Urbana, y desde el año 2011 o 2012 arrancamos con un proceso de promoción de la lectura a través del yoga y la meditación, con un proyecto que se llama Tu cuento en movimiento. Entonces, desde ese año 2011 o 2012 desarrollamos un trabajo de promoción de la lectura, de investigación en el área de la literatura infantil y juvenil, profundo y riguroso, para ese proyecto que llega a niños entre los 4 y los 12 años de la ciudad de Pereira.

Nosotros obtenemos el apoyo del ministerio de Cultura, la secretaría de Cultura de Pereira, Comfamiliar Risaralda, la Universidad Tecnológica de Pereira. Visitamos muchísimas comunidades e impactamos miles de niños y maestros en la ciudad, llegando no solo a los niños con las actividades de promoción de la lectura sino capacitando maestros en cómo implementar las herramientas que nosotros desarrollamos en sus propias aulas.

Durante ese proceso yo me doy cuenta de que una de las debilidades de esa cadena en el tema de literatura infantil y juvenil está en la formación, en que los profesores, los maestros, no conocen a menudo, con profundidad, los materiales que tienen a disposición.

Así que, observando esto, decidimos entrar como de una manera muy firme a llenar ese espacio. Lo primero que ocurre es que me contactan del Banco de la República, esto fue en el año 2016, y a partir de todo ese trabajo que yo venía haciendo de promoción de lectura desarrollé un club de lectura y de literatura infantil dirigido no a niños sino a maestros y formadores.

Ese trabajo se hizo durante todo el año 2016, a lo largo de más de seis meses, y se conforma un grupo semilla de personas que se interesan particularmente por el tema del libro álbum, que fue lo que yo estuve indagando, investigando y compartiendo durante ese año del club de lectura infantil y juvenil.

A partir de allí, surge también como el interés por tener en la ciudad a los autores, a los académicos, a las personas que puedan llevar esto como al siguiente nivel. Entendemos que en ese momento en nuestra ciudad no hay un evento, un espacio especializado de investigación y formación en literatura infantil y juvenil. Y empezamos a gestar y a cocinar esta idea, de qué manera podemos ejecutarla.

Sobre los seminarios

¿Cómo concretan la idea de estos seminarios?

Por esas cosas de la vida, a finales de ese año 2016, me recomiendan a la gente de la Fundación para la Cultura, la Ciencia y la Tecnología, que tiene unos recursos que desea invertir, un programa de promoción de la lectura. Y yo les presento la propuesta del seminario de Literatura Infantil y Juvenil de Pereira (LIJPE), ellos deciden apoyarla.

Así que en ese mes de junio o julio del año 2017 nosotros traemos a la profesora Carmen Elisa Acosta que dirige el semillero de literatura infantil de la Universidad Nacional de Bogotá; a Fanuel Hanán Díaz, que es un reconocido investigador y crítico literario venezolano, desde ese entonces director de la línea infantil y juvenil de la editorial Norma acá en Colombia. Traemos a una de las autoras más destacadas de literatura infantil y juvenil en Colombia que es Claudia Rueda y, para cerrar, traemos a Alberto Lozada Suárez, una persona de Bogotá que trabaja con primera infancia a través del teatro y que tiene una obra preciosa que se llama Susurro de ternura. En ese año yo hago una ponencia sobre todo el trabajo que he venido realizando durante este tiempo.

El resultado del 2017 es fantástico. Nosotros hacemos todos los eventos en la sala del tercer piso del Banco de la República y creo que todos nos sorprendimos, la gente de la fundación, yo mismo y la gente del banco cuando vimos que durante 4 días consecutivos llenamos por completo y se quedó gente sin entrar a los eventos. Tuvimos asistencias de 140, 150, 160 personas y lo que descubrimos en ese momento era que había un público con muchos deseos de tener un evento como este en la ciudad. Que de algún modo habíamos respondido a un llamado de mucha gente que estaba buscando un espacio como LIJPE para poder desarrollar este interés.

El apoyo de la Fundación para la Cultura fue fundamental, no sólo por su trayectoria sino por su estabilidad financiera y administrativa. Es muy distinto desarrollar un proyecto desde cero, a arrancar con un fundamento financiero y administrativo como con el que nosotros contamos desde el principio, esto te da un soporte, una raíz, un fundamento, que ha permitido que el seminario a través de los años crezca y se expanda de una manera que quizá nunca habría podido hacerlo si no fuera por ese apoyo de la fundación desde el primer momento, por el compromiso irrestricto que han tenido los miembros de la junta directiva también desde el primer momento con la idea.

Al principio LIJPE era básicamente yo. Me encargué de diseñar el proyecto, de pasarlo a las entidades que apoyaron con recursos financieros, aunque en esa primera versión se hizo todo con recursos de la Fundación para la Cultura… me encargué de eso ya para el año 2018, contacté a los invitados, hice el material gráfico, moví las redes sociales, recogí la gente en el aeropuerto, absolutamente todo. Durante el año 2017 lo hice yo porque era un experimento. A partir del año 2018 el equipo de LIJPE empieza a crecer, involucra gente que se encarga de las redes, el diseño gráfico, el aspecto logístico, lo financiero y contable, en fin, ahí ya se va creando un equipo más grande para LIJPE.

Yo creo que justamente todo lo que ya dije es lo destacable de ese primer encuentro, que fue como abrir una puerta y descubrir que teníamos un público al cual podíamos seguir hablándole y eso fue exactamente lo que hicimos a partir del 2018.

¿Cuál es el público objetivo de LIJPE?

LIJPE está dirigido a todo el mundo, LIJPE se piensa y este es uno de sus principios como una actividad inclusiva. Nosotros no estamos orientados exclusivamente hacia un público académico, a veces traemos especialistas académicos, porque esa voz también tiene derecho a estar allí, pero no nos enfocamos a una investigación académica de la literatura infantil.

Traemos escritores, escritoras, ilustradores, ilustradoras, promotores, promotoras, todos siempre diciéndoles con la idea de esta charla la tiene que poder escuchar una persona está profundamente interesada en la literatura infantil y la tiene que poder escuchar también un niño de 12 años, porque la idea es formar lectores, la idea es difundir libros, materiales de lectura, formas de leer y creemos que en la medida que todos estemos incluidos, en la medida que todos nos sintamos parte de LIJPE esto también va a ser mucho más efectivo. Uno podría decir que el público objetivo serían los bibliotecarios, los docentes, los mediadores de lectura, y si, por supuesto que sí, ellos quizá sean los más interesados, pero la idea de LIJPE es que LIJPE sea de todos y para todos.

6 de junio de 2018. Conversatorio: “El poder reparador de la literatura”, con  María Osorio Caminata, Yolanda Reyes y María Teresa Andruetto (Argentina). Moderó: Andrés Jiménez. Fotografías / Cortesía LIJPE

¿Qué importancia tiene la literatura infantil y juvenil y qué impacto causa en un contexto como el colombiano?

Este fue un tema que exploramos el año 2018 durante LIJPE, que es el poder reparador de la literatura. La literatura a menudo es para nosotros un refugio, una casa en la cual estar, cuando todo lo demás a nuestro alrededor se desmorona, podemos habitar en las historias, en los mitos, en las leyendas, en los cuentos y en los poemas, cuando todas nuestras demás casas se derrumban, así que siento que en este contexto particular que estamos viviendo, a todos los niveles, no solo a nivel colombiano sino a nivel mundial, la literatura infantil y juvenil puede ser para esos niños y jóvenes que están viendo derrumbarse todas sus ideas sobre el futuro, un refugio donde todavía puedan darse ese espacio para creer, para soñar tener esperanza o sencillamente para procesar aquello que están sintiendo y pensando y con lo cual muchas veces no se sabe qué hacer para tener espejos en los cuales reflejarse, verse y entender qué significa, y representa este momento por el que están atravesando.

 

¿Los docentes risaraldenses saben aprovechar este tipo de literatura?

Y yo quisiera aprovechar aquí para decirle a todos los profesores que muchísimas gracias por el trabajo que realizan, porque con las uñas, en muchas ocasiones, sin recursos, en contra de todas las posibilidades, son a menudo la única luz, la única presencia, el único punto de seguridad en la vida de muchos niños y jóvenes, no solo en Risaralda sino en todo el país.

Entonces lo primero es reconocer el enorme trabajo de estas personas a las que a menudo juzgamos con mucha facilidad, pero que en la mayor parte de los casos dan lo mejor de sí, ponen todo lo que tienen y hacen todo lo que sea necesario para permanecer en contacto con esos niños y jóvenes que son el objeto de su vocación.

Si saben o no aprovechar esta literatura, pienso yo que es algo que todos estamos aprendiendo, que todos estamos desarrollando, esto ha venido mejorando en los últimos años, un montón.

Hoy en día en la ciudad de Pereira, en particular, hay redes de lenguaje, redes de profesores que hacen trabajos muy bonitos con este tema, hay profesores, profesoras que en los salones de clase hacen proyectos absolutamente hermosos, que son completamente merecedores de estar en la sección de noticias culturales de cualquier noticiero local, regional y nacional. Yo lo que diría es que sí, que sí saben y que están aprendiendo a hacerlo cada vez mejor.

La poesía es uno de los géneros más olvidados, uno de los géneros que menos se comparte en clubes de lectura, en la escuela y en el mismo hogar.

Abrir nuevos espacios

Para el 2018 nosotros trasladamos la sede hacia el Colombo Americano, aunque no sólo para allá, ya no lo hacemos en el Banco de la República, sino que lo hacemos distribuido igual, a partes iguales, entre el Colombo y la biblioteca Ramón Correa Mejía, lo cual, también hay que reconocerlo, es un punto importante porque la biblioteca en ese entonces bajo la dirección de Carolina Toro.

¿Qué significó la decisión de mover las sedes, de movernos del Banco de la República a otros lugares? Lo primero es que quisimos ocupar lugares representativos de la ciudad, como que LIJPE estuviera presente en los lugares en que la cultura se mueve en Pereira, quisimos diversificar esos espacios, descentralizar las actividades, pero también contar con los mejores recursos disponibles a la mano.

El Colombo, en este entonces, acababa de estrenar su auditorio con una silletería, un espacio y un escenario hermosos; recursos tecnológicos de primer nivel. Y agradecemos un montón al Colombo que se haya vinculado a la idea porque pudimos disfrutar de un espacio completamente adecuado, adaptado, óptimo para la realización de las actividades que realizamos.

Pienso que esto es una gran parte de la gestión cultural que nuestra ciudad necesita. Que son justamente espacios como estos, con todas las condiciones, donde las organizaciones que sostienen estos espacios están, además, abiertas a la colaboración, al dialogo o al intercambio, y reconozco un montón en ese sentido la gestión cultural del Colombo, su vinculación también con el proyecto, su creer en lo que estamos haciendo y les agradezco un montón porque para nosotros nos significó muchísimo poder contar con ese auditorio hermoso que ellos sostienen.

 

Para el 2018 ustedes tienen como invitadas a grandes autoras como María Osorio, María Teresa Andrueto, Pilar Lozano, Carlos Fernando Sánchez, Adolfo Córdova y Yolanda Reyes. ¿Fue este un punto de giro y relevancia en los seminarios LIJPE? ¿Qué destacaría de lo aprendido ese año?

Bueno, yo creo que tu aquí tienes una intuición muy clara de lo que pasó con LIJPE y es que, al darnos cuenta del potencial, tanto en términos de público como de profundidad de las cosas, nosotros hacemos cambios muy radicales en LIJPE.

Yo siento que LIJPE nace realmente en este año 2018, el 2017 fue una indagación, como lanzar una flecha y ver a dónde llegaba, pero 2018 es el momento que realmente nace LIJPE. Y la manera en que lo pensamos es como un seminario para los autores y especialistas de literatura infantil en América Latina donde demos a conocer a la gente que labora en esto en nuestra región.

Quisimos un seminario que trascienda las fronteras de Colombia, de lo local o de lo nacional y que realmente traiga a Pereira a las personalidades más destacadas de la literatura infantil y juvenil a nivel latinoamericano.

Creemos a menudo que esto en la gestión cultural en la ciudad y en nuestro país, hay una discusión, una conversación en torno al tema del localismo, nacionalismo, de si uno apoya o no apoya el trabajo local, y yo pienso que siempre que accedemos a la mejor formación, siempre que accedemos a la mejor información, estamos favoreciendo, sea a corto o a mediano plazo, que lo que hacemos en Colombia y en la ciudad, mejore.

 

hay una discusión, una conversación en torno al tema del localismo, nacionalismo, de si uno apoya o no apoya el trabajo local

 

Así que nuestra decisión fue advirtiendo que no había una escena consolidada de literatura infantil y juvenil en nuestra ciudad. Nuestra decisión fue queremos colaborar a que esa escena se construya, queremos colaborar a que esa escena se consolide y la mejor manera de hacerlo es traer a los mejores representantes de esta escena a nivel latinoamericano a Pereira.

Empiezo a contactarme a través de los invitados que ya había logrado traer en el año 2017 y, por supuesto, a través de mandar muchísimos correos electrónicos, hacer propuestas, contarle a la gente de qué se trataba lo que hacíamos, hay siempre un trabajo en el contacto con los invitados de mucha delicadeza, de mucho tacto en las invitaciones que hacemos.

Entonces, empezamos a contactar a estas personas y lo primero que nos sorprendió muy gratamente y nos sigue sorprendiendo muy gratamente hasta el día de hoy, es que ha sido muy difícil que a LIJPE le digan que no. La gente se enamora del proyecto, la gente se enamora de la idea, la gente se enamora del equipo de trabajo, del compromiso, de la pasión, del entusiasmo que le ponemos y dice que sí y no solo dicen que sí, sino que dicen que sí, una y otra vez.

Fue muy significativo poder tener por ejemplo ese conversatorio donde tres grandes autoras de la literatura infantil y juvenil en Latinoamérica, bueno autoras y editoras como Yolanda Reyes, María Teresa Andruetto y Maria Osorio estuvieron juntas. En ese momento, nuestro invitado mexicano Adolfo Córdova nos decía es que esto es un momento histórico, ellas tres nunca habían estado juntas en un conversatorio y es verdad.

Ese LIJPE fue histórico siento yo que no solo para la fundación, no solo para el proyecto, no solo para la ciudad, sino que fue histórico en términos de poner allá afuera la información y Pereira se va a convertir en un nodo, en un núcleo de la investigación y el pensamiento sobre la literatura infantil y juvenil a nivel latinoamericano.

Vamos a invitar anualmente, a los mejores, a los más destacados, a los más profundos, a la gente con la que más nos gusta conversar. Entonces fue histórico en varios sentidos ese punto del año 2018.

Lo que también decidimos a partir del 2018, que ya estaba insinuado en el 2017, fue hacer que LIJPE tuviera siempre un eje temático. La mayor parte de los festivales de literatura o lo que sea usualmente tratan escritores que tocan una infinita variedad de temas donde se hacen presentaciones de libros de toda clase, etcétera, etcétera y nosotros dijimos no, queremos un trabajo focalizado, queremos que LIJPE se convierta en una investigación en cada una de sus versiones de un tema particular donde vamos a llevarlo con mucha profundidad.

Entonces, en ese año 2018, nosotros definimos que el tema es el poder reparador de la literatura, definimos la parrilla de invitados, los temas, las conferencias, todo en virtud de ese tema y de investigarlo con la mayor profundidad posible. Así que digamos que en el 2018 LIJPE sienta sus principios, pone los pilares sobre los cuales va a seguir construyéndose y pensándose, así que es un año fundamental.

En ese año 2018, nosotros definimos que el tema es el poder reparador de la literatura.

¿Qué recuerda sobre lo divulgado en esos encuentros del 2019 con invitadas internacionales como María José Ferrada, Marta Riva Palacio, Laura Escudero y Cecilia Vallur?

El 2019 fue un año muy especial porque dentro de todo lo que representa la literatura infantil, la poesía es uno de los géneros más olvidados, uno de los géneros que menos se comparte en clubes de lectura, en la escuela y en el mismo hogar.

Cuando uno piensa en la poesía infantil y juvenil en Colombia de inmediato recuerda a Rafael Pombo, y eso fue allá en el siglo XIX, hace mucho rato. O a continuación recuerda a Jairo Aníbal Niño que ya es más reciente, pero no es como pienso en un montón de cosas, uno piensa en poesía infantil a nivel de Latinoamérica, recuerda de pronto a María Helena Walsh, recuerda de pronto algo de Marina Colasanti, no es como uff, un montón de cosas.

Es uno de los géneros más olvidados de la literatura infantil y juvenil. Que curiosamente ha estado teniendo un gran florecimiento a partir de olvidar las estructuras rimadas, los temas tradicionalmente infantiles, a través de toda una renovación del temario y las formas de lo que es la poesía infantil y juvenil.

Han venido apareciendo una serie de autoras –como las que tú mencionas– que tienen un trabajo super importante, son todas ellas premiadas a nivel latinoamericano e internacional. Y pienso que en ese año 2019, lo que LIJPE logra y como me preguntas acá qué recuerdo de esos encuentros, primero que fueron muy hermosos y profundos, pero siento que lo que más hay que destacar sobre este año 2019 es un tercer pilar que LIJPE se pone y es el de estar de alguna manera a la vanguardia de lo que se está haciendo en literatura infantil y juvenil, de explorar los bordes de eso que llamamos la literatura infantil y juvenil, de no quedarnos con lo que más vende, con lo que es más popular, sino realmente explorar como caminos alternos de gran relevancia para nosotros dentro de ese panorama literario general, y la poesía infantil y juvenil fue sin duda una gran manera de iniciar con ese trabajo.

 

¿Cómo y cuándo tomó la decisión de que LIJPE fuera virtual y qué actividades se proyectan?

Bueno, a principios del año hubo mucha incertidumbre no solo para nuestro proyecto sino para todo el sector cultural en torno a cómo se iba a realizar el trabajo que se tenía proyectado este año. Ya desde el año pasado LIJPE había conseguido los apoyos económicos, gestionado sus invitados, todo. Pero al presentarse el tema de la pandemia, de algún modo, LIJPE tuvo que reinventarse varias veces.

Nosotros en agosto, septiembre cada año nos sentamos y pensamos el LIJPE del siguiente año. Este año no solo fue sentarse en el pasado agosto, septiembre y planear, planificar, sino que este año hubo que sentarse en marzo y repensar a LIJPE, y hubo que sentarse en mayo y repensar a LIJPE, porque todo se fue moviendo, los convenios con las organizaciones no llegaron cuando tenían que llegar, las fechas se fueron corriendo.

Fue todo un reto volver a organizar cronogramas, invitados, ver quiénes podían estar virtualmente y quiénes no, rearmar la parrilla, respetando el tema que nos habíamos impuesto desde el año pasado que es De las hadas a los robots, visiones de lo fantástico en la literatura infantil.

Entonces, digamos que ha sido un proceso complejo, la decisión se tomó en el mes de abril cuando hay reunión de la junta directiva de la fundación por medios virtuales y se decide continuar con el proyecto como una manera también de resistir a una situación que nos pone como en un estado de emergencia, que nos dice este no es el momento de soñar, este no es el momento de crear, este es el momento de refugiarse, y la fundación y nosotros entendemos que hacer el seminario este año es defender ese derecho a crear, defender ese derecho soñar, defender ese derecho a seguir tejiendo redes y conectándonos entre nosotros.

Entonces, la decisión se toma en el mes de abril y al cambiar al formato virtual se incluyen muchas más actividades donde se tiene 7 conferencias, todas con ponentes de primer nivel.

Este año contamos por ejemplo con una de las grandes personalidades a nivel mundial de la literatura de fantasía que es Cornelia Funke a Marina Colasanti, vamos a tener de nuevo a María Teresa Andrueto, tuvimos a Adolfo Córdova, Marta Riva Palacio y Verónica Murguía en un conversatorio la semana pasada. En el camino vienen Feredico Ivanier de Uruguay, Antonio Malpica de México. Hay una parrilla de invitados absolutamente destacados. Importantes, muy hermoso el trabajo que se va a hacer este año con LIJPE, pero no solo son esas 7 conferencias.

También son los tres conversatorios de los cuales ya mencioné el primero y tenemos pendientes todavía dos, y además tres talleres de formación, uno sobre el tema de la poesía de escritura de poesía para niños y jóvenes con la chilena María José Ferrada, que nos visitó presencialmente el año pasado. Otro de escritura de cuento infantil y juvenil con María Teresa Andruetto, este va a ser un taller magistral, un evento de nuevo absolutamente histórico, no solo para nuestro país sino para el panorama de  LIJPE porque es de algún modo recibir el testamento creativo de la más importante autora de literatura infantil y juvenil a nivel latinoamericano, creo que es algo bien grande que LIJPE va a tener este año, ah y está un taller con el venezolano, con Fanuel Hanan Díaz, que aportando la base teórica sobre todo este tema de la fantasía, explorando, digamos, el origen de este tema de lo fantástico o de la high fantasy, de la alta fantasía, desde Tolkien en adelante.

Además de eso, estamos haciendo una serie de conversaciones que hemos llamado conversaciones fantásticas, donde semanalmente invitamos a un en vivo a unas de las autoras o autores invitados a LIJPE para conocerlos desde otro registro, ya no es de ese registro de la especialidad literaria sino en un registro de mayor intimidad, en un registro más personal donde nos conectamos como con quiénes son nuestros invitados, qué piensan, qué sienten, qué sueñan y ha sido un formato realmente muy bonito.

 

¿Toda gestión cultural es una suma de experiencias que derivan en saberes, qué hemos aprendido como organización?

Bueno, yo siento que sería muy largo hacer como una descripción de todo lo que uno ha aprendido en este camino, pero quizá hay algunas cosas que puedo destacar. La primera de ellas es que la forma en la que uno trabaja en la cuestión de la gestión cultural es partiendo de lo que a uno le gusta, lo que a uno lo entusiasma y lo que a uno lo mueve.

A menudo a uno le dicen que es al revés, que uno mira qué necesita la gente allá afuera y luego uno les ofrece lo que esa comunidad o lo que esa población necesita. Yo pienso que cuando sentimos en nosotros el deseo de hacer algo, cuando sentimos surgir en nosotros el entusiasmo por hacer algo como LIJPE, eso en sí mismo significa que allá afuera hay gente que vibra con el mismo deseo, que tiene el mismo propósito, que tiene la misma necesidad y cuando partimos de ahí, de nuestro propio deseo, de nuestro propio entusiasmo, de nuestra propia pasión, el trabajo es mucho más poderoso que cuando sencillamente vamos como orientados hacia afuera, a ver qué es lo que desea un público.

He aprendido, además, en el camino que cuando uno trabaja desde ahí, desde el deseo y desde la pasión el público aparece. El público se conecta con lo que le estás ofreciendo. Al principio cuando recién hablábamos de esta idea, mucha gente decía, nadie en Pereira va a ir a estos eventos, nadie en Pereira sabe quiénes son estas personas, a nadie le va a interesar, pero fue tanto el entusiasmo que le pusimos, la onda, la vibración, tanto nos divertimos haciendo lo que hicimos que la gente vino.

Entonces también siento que este es un principio como de lo que hemos aprendido durante estos años de gestión cultural y es que cuando trabajas desde tu pasión, tu público se manifiesta.

Un tercer principio que creo que funciona muy bien es el de trabajar en equipo, el de hacer un trabajo colaborativo, para nosotros hacer este seminario solos quizás, sería muy difícil, pero al recibir el apoyo del ministerio, de la secretaría, de la Empresa de Energía, del Colombo Americano, de la Biblioteca Ramón Correa Mejía, del Banco de la República, en cierto momento, es todo mucho más fácil.

Entonces siento que también ese trabajar en red, ese ofrecernos apoyo a las ideas los unos de los otros, ese ofrecer fundamento a todas las actividades que realizamos, el de poner al servicio de los gestores culturales y de las actividades culturales, los espacios, los tiempos y los recursos, el de creer en nosotros acá en la ciudad, es un principio absolutamente fundamental que en muchas ocasiones está soslayado como que trabajamos cada uno en lo de nosotros por aparte, y siento que cuando nos juntamos somos muy fuertes, y siento que juntarse no es vamos a sentarnos en una mesa a pensar entre todos qué hacemos, no, juntarnos, es reconocer en las ideas particulares de cada cual, el poder creativo que tienen y desde lo que podemos hacer, apoyarlas, difundirlas, estar presentes.