Foto por: Diego Fernando Tabares

Orquestando Sueños

…Si hay gente que viene a ver esto es porque les interesa. Los ni­ños fascinados, no tanto por la can­tidad de público, créame que cuando uno está en el escenario la luz deja ver muy poco cual es la cantidad de gente que lo está observando a uno…

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Foto por: Diego Fernando Tabares

Por: Alejandra Sánchez Ortiz*

Una mirada que refleja disciplina y rigurosidad, pero ante todo amor por la enseñanza y la música. Eso refleja la mirada de Diego Fernando Sánchez, Director Asistente de la Orquesta de Cuerdas Pulsadas de Risaralda, la primera de esta categoría conformada en el departamento cafetero. De manera detallada Diego recuerda cada paso dado en el camino hacia la constitución de un grupo sólido conformado por 85 personas entre jóvenes y niños pertenecientes a diferentes municipios Risaraldenses y a la Univer­sidad Tecnológica de Pereira, quienes a través de su esfuerzo y dedicación, y bajo la orientación de estudiantes y docentes de la Licenciatura en Música de la misma universidad que se han comprometido con el proyecto, han consolidado la orquesta y aguardan aún, ante lo que parece ser un éxito promisorio.

Alejandra Sánchez Ortiz: ¿Cómo inicia la Or­questa de Cuerdas Pulsadas de Risaralda?

 

Diego Sánchez: El inicio de la or­questa fue hace aproximadamente diez años, con la idea de los pro­fesores Benjamín Cardona Osuna y María Teresa del Niño Jesús Pa­rra Gil, sobre un proyecto basado en Pre-estudiantina, Estudiantina y Orquesta de la Universidad Tecnológica de Pereira. Lo que se buscaba en esa época era enfatizar con gru­pos extracurriculares, en la línea de Cuerdas Típicas de la Licenciatura en Música, ya que esa, al igual que otras líneas de la universidad, es muy nueva porque tiene muy pocos antecedentes en los semilleros de las diferentes instituciones educati­vas de nivel básico. La estudiantina comenzó bajo la dirección de Ger­mán Albeiro Posada, y la pre-estu­diantina bajo la dirección de Jeffer­son Soto en esa época. Germán fue director de la Estudiantina Sinapsis aproximadamente hasta el 2009. En ese año, yo tomé la dirección de la   pre-estudiantina. La estudiantina tuvo un receso, entonces fui traba­jando con la  pre-estudiantina y a su vez, fueron formándose semilleros de cuerdas pulsadas en diferentes instituciones educativas de la re­gión. Después de llevar un buen tiempo con la pre-estudiantina, en el 2012 tomé la dirección de la es­tudiantina ya terminando mi trabajo de grado en la universidad.

 

A.S.O: ¿Cómo fue el proceso de consolidación de la Orquesta?

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Foto por: Stiven Villa

 

D.S: Justamente el año pasado a mediados del 2013, reunido con di­ferentes compañeros de la estudian­tina comenzamos a hablar: bueno ya tenemos la pre-estudiantina, sigue la estudiantina, pero ¿cómo vamos a hacer la orquesta? Comenzamos en­tonces a hacer convocatoria. En el primer intento no nos fue tan bien, realmente no tuvo la recepción de los estudiantes, y luego junto con la Cooperativa Artecoop hicimos un convenio para poder participar en diferentes concursos a nivel regio­nal. Participamos en la Convoca­toria de Concertación del Instituto Municipal de Cultura y Fomento al Turismo de Pereira, en la cual pre­sentamos el proyecto de Orquesta de Cuerdas Pulsadas de Risaralda explicando de qué trataba, que era con un énfasis pedagógico y orien­tado por docentes y estudiantes de la Universidad Tecnológica de Pe­reira. Se ganó esa convocatoria y ahí comenzó esta travesía de la Or­questa de Cuerdas Pulsadas de Risa­ralda en el 2014.

A.S.O: Tengo entendido que hay una articulación con los mu­nicipios de Risaralda ¿En qué consiste dicha articulación?

 

D.S: Realmente todo se fue dando dependiendo de cómo las cosas iban avanzando. Precisamente yo soy el guitarrista del Cuarteto Instrumen­tal Becao, en el cual los cuatro integrantes somos egresados de la Universidad Tecnológica de Pereira y ya hemos tenido participaciones a nivel nacional en concursos y festi­vales donde hemos sido ganadores. Uno de los propósitos de nosotros era a nivel pedagógico, pero no solo en la univer­sidad sino también en el municipio y en la re­gión. El año pasado nos llamaron en mayo del 2013 a par­ticipar como monitores y talleristas del Plan De­partamental de Música del Risaral­da que ope­ra en las 14 escuelas tradicionales de los diferentes municipios del departamento; allí comenzamos a hacer una labor pedagógica y de acompañamien­to en Pueblo Rico, Apía, Marsella, Balboa, Santa Rosa, Pereira, Dos­quebradas, etc., sobre cómo se de­ben enseñar los instrumentos típicos de la Región Andina Colombiana y darles un poco más de énfasis en la parte académica. Cuando salimos beneficiados con el proyecto del Instituto de Cultura, hablamos con los encargados del Plan Departa­mental de Música, más precisamen­te con la Gobernación, quienes nos aprobaron un dinero para vincular su proyecto con la orquesta; enton­ces ya nosotros lo que hacíamos con ese dinero, era mandar monitores a los diferentes municipios para que ellos fueran e impartieran las cla­ses sobre bandola, sobre las obras de la orquesta y en una fecha lími­te, se encontraran en la universidad para ensamblar con todos. Esa fue la ventaja, fue por medio del Plan Departamental de Música y los di­ferentes convenios que hay con la universidad.

A.S.O: A propósito de los convenios, ¿qué otras entidades hay vincula­das con el desarrollo del  proyecto?   

D.S: En este momento contamos con el apoyo de muchas entidades tanto públicas como privadas. Ini­cialmente, comenzamos con el apo­yo de la Universidad Tecnológica de Pereira, luego se vinculó el Instituto de Cultura con el concurso que se ganó, después vino el Plan Depar­tamental de Música orientado por la Gobernación, seguido por el Minis­terio de Cultura que al ver pues todo lo que estábamos trabajando aportó un dinero. También hay diferentes entidades privadas como Artecoop, que maneja la parte logístico-admi­nistrativa de la orquesta, dado que nosotros no nos podemos encargar de todo porque nos queda muy com­plicado. Productos La Niña está co­laborando con los refrigerios a los niños, Frisby también dio para los almuerzos igual que Sayonara. Ade­más contamos con el apoyo de la Institución Remigio Antonio Cañar­te, el señor Diego Tabares. Bueno, hay un mon­tón de élites, que al ver lo que se es­taba dando, comenzaron a interesar­se y a dar su granito de arena para que esto funcionara.

 

A.S.O: En cuanto al Director General, el señor Germán Posada, ¿cómo se ha dado ese complemento en relación a la orquesta?                                                                                                              

D.S: Hay que destacar que Germán Posada fue uno de los iniciantes de este proceso. Como ya había dicho, estuvo orientando a la Estudiantina Sinapsis durante cuatro años, enton­ces mucha de la academia que noso­tros tenemos y que estamos impar­tiendo en los diferentes municipios y en la misma licenciatura fue abor­dada al principio por él. Cuando él se traslada a Medellín, yo dije “bue­no, yo estoy en la dirección de la es­tudiantina y de la pre-estudiantina, necesito que alguien me colabore con la dirección general de la or­questa adicionalmente como algo pedagógico“, para que yo no esté abarcando los tres procesos, sino que a su vez, se vea beneficiado por otros directores de afuera. Entonces Germán, sin ninguna gratificación económica lo hizo de todo corazón. Él viene cada vez que hay un ensa­yo general, hace el concierto y eso nos ha ayudado mucho.

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Foto por: Jorge Aristizábal Gómez

 

A.S.O: Tuve la oportunidad de acom­pañarlos en el lanzamiento de la orquesta que tuvo lugar el pasa­do 23 de agosto en el Teatro San­tiago Londoño y que por cierto, contó con una asistencia bastante significativa. 

D.S: Al principio fue mucho estrés, mucho trabajo, nosotros queríamos que saliera a la perfección. Todos los estudiantes de la estudiantina dieron el 100% para que los niños se pudie­ran vincular bien a la orquesta. Hay que recordar que los niños de los municipios abarcan desde los 7 has­ta los 16 años, y el tocar junto a futu­ros Licenciados en Música, algunos que ya lo son, hace bastante compli­cado lograr un ambiente ameno para ellos. Cuando alquilamos el Teatro Santiago Londoño, pensamos más que todo en que era para que la or­questa estuviera bien porque no hay un escenario más grande para pre­sentarse en la ciudad. La orquesta tiene 85 integrantes, entonces ne­cesitábamos uno grande, corriendo aun el riesgo de que no se llenara. Nosotros di­jimos, -hagá­moslo bien, es un primer paso, no vamos a tratar de alcanzar el cielo con las manos desde ya, tratemos de ir haciendo audiencia poco a poco-. Pero si creíamos, teníamos mucha fe en el proyecto como tal. Cuando estábamos allá, salgo por motivos logísticos hacia el exterior del tea­tro ¡y veo esa fila! El teatro alber­ga aproximadamente 800 personas y hubo gente que se quedó parada y gente que, me comentaron los de la portería no pudieron ingresar por razones de seguridad. En ese mo­mento dije, este proyecto si aguan­ta porque genera un impacto social grande, si hay gente que viene a ver esto es porque les interesa. Los ni­ños fascinados, no tanto por la can­tidad de público, créame que cuando uno está en el escenario la luz deja ver muy poco cual es la cantidad de gente que lo está observando a uno. ¡Pero claro! Cuando en­cienden las luces, ellos ven a todo el mundo y se quedan atónitos de ver lo que ellos estaban haciendo, y además, a pesar de que es un pro­ceso pedagógico, tuvo un impacto musical muy grande, a la gente le gustó mucho.

 

A.S.O: ¿Cómo ha sido el acompa­ñamiento por parte de los pa­dres a los niños que hacen parte de la orquesta?

D.S: Uno de los fantasmas que tie­ne el músico como tal es el acompa­ñamiento familiar sobre el proceso musical, por los mismos mitos que dicen que la música no es una profesión tan seria para poder precisar tra­bajos a nivel pro­fesio­nal. De pronto un hobby, pero ya a nivel profesional es complicado. Gracias a los resultados que se están obser­vando a nivel regional, los padres están cambiando esa mirada y es­tán acompañando más a su niño al concierto, al ensayo, les están com­prando sus instrumentos que es bien complicado. Un instrumento de es­tudio vale un millón doscientos, un millón quinientos, un instrumento no más. Hacer una inversión para algo así bastante complicado, pero poco a poco se ha ganado cancha y que la gente vaya cambiando esa mentalidad de que de la música no se vive, y los mismos papás lo están experimentando, están cambiando y están apoyando totalmente el proce­so.

Foto por: Diego Fernando Tabares
Foto por: Diego Fernando Tabares

 

A.S.O: Algo que llama mucho la aten­ción es la incursión que hacen uste­des mediante los instrumentos de cuerdas típicas en el género rock, ¿A qué responde ese proceso?

D.S: Bueno, a nivel peda­gógico recordemos y lo resalto nuevamen­te, nosotros tenemos es una función pedagógica, hace unos 10 o 15 años tocar en un tiple y una bandola diga­mos rock, blues, jazz hasta música clásica, la gente y los mismos músi­cos del estilo andino colombiano no lo veían tan factible. Más bien cen­tralizaban que el tiple y la bandola debían incursionar sobre ritmos an­dinos colombianos y muy poco so­bre los ritmos universales. Entonces nosotros siempre hemos planteado descentralizar la cultura, descen­tralizar la idea musical de que so­lamente estos instrumentos sirven para la interpretación de bambucos, pasillos, guabinas, sino que estos instrumentos pueden ser universales divinamente y hacerlo con una so­lidez musical profesional. Comen­zamos con experimentos, tenemos ante todo una estudiantina orquesta que fue nuestro antecedente, la Estu­diantina Nogal, dirigida por el maes­tro Luis Fernando León quien incur­sionó un poco sobre la música de la costa. Pero ya en formatos grandes hablar de Beethoven, Mozart, John Williams, hablar de música rock de artistas como Freddie Mercury, lo veían complicado. Entonces diji­mos bueno, si vamos a llegar con el tiple y la bandola hacia la nueva ge­neración, no podemos hacerlo con música de las generaciones pasadas, tiene que ser con lo que ellos están viviendo en este momento y poco a poco, obviamente inculcarles esa cultura del patrimonio musical que tenemos. Esa fue nuestra invitación y fue totalmente aceptada por los integrantes de la estudiantina y de los semilleros porque ellos se sien­ten muy identificados tocando esos ritmos y se sienten enamorados to­talmente del instrumento y ya dejan esa marcación de “la música andina colombiana de nuestros abuelitos”, es que no es de nuestros abuelitos es de nosotros porque es un patrimonio activo, no algo que ya murió.

 

A.S.O: ¿Qué viene para la orquesta?

D.S: Expectativas futuras vienen muchas. Primero, ya comenzamos un impacto a nivel municipal en Pereira e institucional en la univer­sidad. Ya comenza­mos con pequeños pinos para llevar la orquesta a los dife­rentes municipios de Risaralda con el propósito de que se entu­siasmen. La idea principal es que se vuelva de carác­ter nacional mediante la organización de conciertos en Bogotá, en Medellín, en Cali, como Orquesta de Cuerdas Pulsadas de Risa­ralda; y dentro de los retos más grandes, es poder lle­varla a diferentes eventos a nivel internacional entre esos se encuentran Argen­tina y Alemania dentro de cuatro años. Eso a nivel musical, a nivel pedagógico, seguir vinculan­do a las futuras generaciones sobre la interpretación de tiple, guitarra y bandola en la Licenciatura en Música de la Universidad Tecnológica de Pereira, esto para abarcar un poco más la parte de los estudiantes de cuerdas típicas y que en un futuro salgan los mejores profesionales en esta área a nivel nacional.

 

A.S.O: ¿Si alguien quiere vincularse con la orquesta, ya sea a nivel eco­nómico o a nivel musical es posible? 

D.S: A nivel económico, como pa­trocinador, obviamente todo bene­ficio es dado. Es más como usted pudo ver, el mecanismo que noso­tros tuvimos a la salida del primer concierto fue que cada uno le die­ra su precio a lo que vio, no como cobrándoles un concierto, sino más bien diciéndoles vea, necesitamos para seguir creciendo y necesita­mos del apoyo de todo el mundo. Si hay alguien interesado, está la Corporación Orquesta de Cuerdas Pulsadas de Risaralda, está Arte­coop, nos pueden buscar por Twit­ter o por Facebook como Orquesta de Cuerdas Pulsadas de Risaralda, o preguntar acá en las instalaciones de la Escuela de Música de la Facul­tad de Bellas Artes y Humanidades sobre Cuerdas Típicas, ahí estamos todos los docentes. Ya a nivel de vinculación con la orquesta sí hay cierto procedimiento, no pensándo­lo como volvernos más selectos en la participación sino precisamente, para no dañar el proceso del futuro integrante de la orquesta. La idea es que pertenezca o se vincule a cual­quier semillero de cuerdas pulsadas de los diferentes municipios. A ni­vel municipal está el del Instituto de Cultura y el de la universidad llama­do Pre-estudiantina de la Universi­dad Tecnológica de Pereira, que se reúne los sábados de 2 a 6 de la tar­de para hacer un pequeño trabajo y posteriormente, pasar a formar parte de la orquesta.

Foto por:  Jorge Aristizábal Gómez
Foto por: Jorge Aristizábal Gómez

 

A.S.O: Para terminar, ¿qué puede decirle a quienes están tratan­do de sacar un proyecto ade­lante y aún no lo han logrado?

D.S: Yo tendría que citar una enseñanza de mi maestro Benjamín Cardona Osuna que afortunadamente lo tenemos en nuestro equipo de trabajo y que ha sido el pio­nero de todo lo que estamos viendo. La luz que va adelante es la que alum­bra. Siempre uno debe te­ner una meta a cumplir y creer en esa meta, y el que se plantea ser una luz en el camino, todo le va a salir bien. La disciplina, el buen trabajo y la buena disposición para hacer las cosas, pueden superar el inconveniente más grande del mundo. Hace mucho tiempo, pensar en una Or­questa de Cuerdas Pulsadas de 85 miembros en Pereira, era imposible. Realmente si había tres bandolistas era mucho y no eran los mejores del país. Ahora tenemos 35 bandolistas en la orquesta y muchísimos más a nivel regional que no se han podido vincular, uno por presupuesto y dos por logística. Pues imagínese que creer es poder. Entonces la luz que va adelante es la que alumbra, hay que volverse luz para el camino y guiar y dejarse guiar.

*Estudiante Licenciatura en Comunicación e Informática Educativas   U.T.P