Esa imagen fría o tosca que lleva, expresa él que no es por ser autoritario sino por “un convencido de la autoridad”; de que las cosas “se deben asumir con toda la seriedad. He sido un tipo comprometido, de tomar decisiones, aceptar responsabilidades y asumir riesgos. He sido un tipo de ponerle punto a algunas situaciones que a veces, desde lo público o desde lo privado no se toman”.

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Por: Hugo Andrés Arévalo González

Fotografía: Julián Cardona

Pese a esa explicación puede seguir pareciendo autoritario en ocasiones pero comenta que también suele ser “mamagallista” con sus conocidos; y dice ser un amante de “todos los géneros musicales” aunque prefiere los vallenatos y la música popular; como ver películas policíacas o que tengan que ver con investigación forense.

Expone, contradictoriamente a su forma de ser activa, que su personaje histórico favorito es Mahatma Ghandi porque piensa que “la quietud es una forma de actuar y admiro ese poder de la mente. Ghandi es mi personaje político; y como líder religioso está Juan Pablo II, por el carisma. Y la verdad es que me inspiraba mucho respeto”.

Este hombre licenciado en ciencias sociales y abogado, nació en Riofrío y desde los cinco años se trasladó con su familia a Tuluá donde el 30 de junio de 2015 cumplió 50 años. En “el colegio fui disciplinado y líder. De hecho siempre era el que imponía el orden, el que organizaba los grupos, era representante de los estudiantes; fui monitor. Mis materias favoritas eran las humanidades, la historia; la filosofía me gustaba mucho y también español y literatura”.

Dice que de su padre aprendió “la palabra, el trabajo y honradez, su dedicación”. Y que “siempre lo acompañaba a donde iba. Eso me marcó”. Por su parte, de su madre expresa haber aprendido “tenacidad, solidaridad, piedad  y el servicio a los demás”.  Y que ahora con sus tres hijos, ha “aprendido a ser más abierto ante los cambios;  frente a su autonomía, el respeto por ellos frente a sus responsabilidades,  la toma de sus decisiones”.

El nombre de este hombre es José Martín Hincapié Álvarez y aspira a ser alcalde de Tuluá.

 ¿Cómo llegó a ser empresario?

Empecé desde muy joven a trabajar en negocios, diferentes actividades comerciales y en la medida que fui formando mi propio patrimonio, monté mi primer establecimiento de comercio. Uno de ellos lo monté en la principal calle de Tuluá; allí tuve varios años un establecimiento dedicado a productos de belleza para damas y caballeros, y esta ha sido una constante. Así empecé y es la forma como pude hacer un capital y eso me ha mantenido en el sector comercial, actualmente en mi negocio de artículos de aseo para la casa.

Y ¿En qué momento decide ser alcalde de Tuluá? ¿Qué ocurrió ese día?

Llevaba un año como Secretario de Educación y me emocioné mucho con el trabajo que estábamos haciendo con mucha gente; y vi cómo ya no era un ciudadano común y corriente que podía pensar cómo quería la ciudad, sino que ya era actor fundamental: era Secretario de despacho, Secretario de Educación; venía de ser Secretario General. Yo ya había tomado la decisión de ser servidor público y soñé y decidí que iba a gobernar a Tuluá; pero que lo iba a ser a partir de adquirir una experiencia. Por eso esta decisión viene desde el año 2004.

 ¿Por qué recibir apoyo de un partido como Cambio Radical?

Uno, porque yo ya había participado electoralmente en las pasadas elecciones al Congreso. Tengo varios amigos allí. Dos, porque es un partido en el cual yo me ajusto; coincidimos plenamente en sus principio, valores, objetivos; tres, porque es el Partido del Cambio Radical que requiere este país y cuarto porque es un partido de proyección, muy importante, que tenemos que impulsar desde las regiones y que nos permite ganar espacios por lo electoral en el ámbito departamental y nacional. Estaban todas las condiciones dadas y queríamos hacer partido también en Tuluá.

Hay muchas personas exitosas en el mundo que no abandonaron sus estudios, como Bill Gates el de Microsoft; Michael Dell, de Dell; Steve Jobs de Apple y Ralph Lauren de Lauren; e incluso hoy en día, hay representantes políticos que se desempeñan en cargos públicos como el gobernador del Valle, Ubeimar Delgado, quien no tiene un título universitario. De acuerdo a esto, usted que ha trabajado en el sector educativo ¿Qué piensa de estas dos situaciones y de su relación con la educación?

Ante las dos situaciones de personalidades que nunca abandonan sus estudios y de otros que han logrado posiciones sin tener título universitario, debo decir que la Educación es fundamental; claro que hay que saber diferenciar: hay educación formal y educación para el desarrollo humano.

La experiencia es la mejor formadora de seres humanos; sin embargo, frente a la globalización, hoy se hace indispensable la formación académica para alcanzar metas y ocupar mejores posiciones. Si bien es cierto que no es matemático afirmar que una persona que no tenga educación formal no pueda ser exitosa; también debe saberse que la buena formación abre más oportunidades de éxito. Es por eso que la educación debe atender las dos formas: una buena experiencia y una buena preparación académica.

Se menciona mucho a Dilian Francisca en el panorama electoral en el Valle. Actualmente el Partido de la U ostenta 13 alcaldías pero quiere más, y sobre todo no perder las que ya tiene en municipios como Tuluá ¿Cómo hacen Cambio Radical y usted para mantener el pulso con la llamada ‘Baronesa del Valle’, aun cuando usted mismo, hace parte de uno de los partidos de la Unidad Nacional?

Nosotros proponemos la unidad municipal más que el tema de la unidad nacional; es decir el desarrollo desde la región. Lo que proponemos no va en contra de nadie porque ella viene haciendo su trabajo como ex congresista y como líder política; tiene su propia forma y propuesta frente a la ciudad a través de sus candidatos. La nuestra es una propuesta nacida no desde organizaciones sino desde el pueblo, desde los ciudadanos que quieren una propuesta, autónoma, independiente, libre y que piense más en resolver los problemas de los ciudadanos de Tuluá, más que en cualquier otra cosa.

 ¿Qué tiene en crisis la salud en Tuluá?

  La tiene en crisis la falta de liderazgo y de exigencia de autoridad con las EPS. Segundo, la tiene así la falta de oferta en servicios. Tuluá no solamente atiende las demandas de servicios de salud de los tulueños sino la de todos los centro-vallecaucanos, inclusive la zona la norte del Departamento. Pero hoy sólo tenemos dos clínicas que recogen la mayor concentración y que no están dando calidad del servicio; además tenemos una crisis muy grande con el Hospital Departamental Tomás Uribe Uribe que debería atender muy buena parte de esa gran demanda y no lo está haciendo por problemas administrativos, financieros que deben ser resueltos por el Departamento. Allí necesitamos más veeduría, acompañamiento, incidencia, y definitivamente, hacer inversión y atraer inversionistas del sector salud para que se amplíe la oferta en Tuluá.

Hace unos meses desde el Concejo de Tuluá se gestionó un proyecto de acuerdo para quitarle al alcalde José Germán Gómez, facultades para firmar contratos o prorrogar convenios. ¿Cuáles son los desaciertos del actual alcalde que usted reforzaría?

J.M.H. – Uno de ellos es el liderazgo, porque siempre he dicho que el liderazgo, y en este caso para los mandatarios, se hace con base a la autoridad que dan los cargos. Pero esa autoridad podrá ser ejercida dependiendo de la forma en que uno llegue al poder. Yo por eso planteo que debemos llegar a poder con fundamento al ciudadano: El ciudadano que directamente vota; no el ciudadano que puede dar su voto por una prebenda, sino del ciudadano que quiere transformar la ciudad y por eso estamos haciendo nuestro trabajo en ese sentido. Cuando ese poder es delegado por estos ciudadanos, nos permite de manera autónoma, de manera independiente y con un fuerte liderazgo, adelantar los diferentes procesos.

Dos: hay que tener un entendimiento de la gobernabilidad y cómo se interrelaciona el Gobierno, el Ejecutivo, con los demás actores municipales que necesariamente participan en el desarrollo de la ciudad. Aquí hay que tener participación abierta, democrática y política, y saber que el liderazgo del alcalde tiene que ser tan fuerte que permita movilizar todos los actores.

¿Cuál será su posición y manejo frente a la situación con Centroaguas y su prestación de servicio que tiene insatisfechos a la mayoría de tulueños?

hay que precisar que puede haber insatisfacciones por cobros, tarifas y algunos factores de servicios; pero lo que más hay que revisar, y que es mi posición, es la revisión del actual esquema de administración del servicio de acueducto y alcantarillado en Tuluá.

Yo propongo dos cosas: la primera: revisión financiera desde la creación de este Contrato de Arrendamiento. Segundo, la revisión técnica de este contrato y tercera, la revisión Jurídica. De eso elementos se arrojarán los resultados que podrán, en un momento dado, tomar la decisión de plantear un esquema distinto de administración y de negocio; o dos, como mínimo, mejorar las condiciones de participación de la ciudad. Ese es el patrimonio de los Tulueños. Es nuestra agua. Es nuestra empresa y lamentablemente allí hay muchos asuntos que tienen que ser revisados; y la tasa de retorno para la ciudad, entendiéndola como la dueña de ese patrimonio de los tulueños, no es proporcional y en condiciones de desventaja, hoy hacen que la ciudad se sienta afectada por eso.

En Tuluá, el tema de la seguridad ha dado mucho de qué hablar a los medios en los últimos años. Concuerdan muchos que la raíz es el micro tráfico. ¿Cuáles piensa usted que son los orígenes y cómo atenderlos?

El origen viene desde la formación. Es decisión de los niños o de los jóvenes, de verse víctimas del tema del consumo de sustancias. De hecho hay micro-tráfico para fomentar; pero también lo hay para alimentar a quienes han tomado la decisión o están en curso de tomar la decisión.

Por eso una de las propuestas fundamentales es una educación que permita, de una manera integral, formar al niño y al joven, para que, dentro de esos componentes, pueda tomar decisiones que permitan su desarrollo o que su proyecto de vida se cumpla. Aquí hay que incluir un proceso educativo de acompañamiento psicosocial; un proceso dirigido y organizado. No actividades, sino programa que acompañe de manera permanente a los niños y los jóvenes en sus tomas de decisiones.

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 A propósito del micro tráfico, ¿qué piensa de la legalización de la marihuana?

 Este es un fenómeno que se está generando a nivel mundial y que ha creado mucha prevención en la gente. Pienso que la legalización de la marihuana para fines terapéuticos es necesaria, con unos controles que permitan que, efectivamente, ese sea su uso. Colombia tiene que avanzar mucho más en este tema y en este momento, a pesar de que ha habido algunos esfuerzos, como en Bogotá, para crear centros de manejo para aquellas personas que tienen dependencia; también es cierto que falta un trabajo más articulado, que se avance más en la ciudad y que se prepare la ciudadanía para ello; porque puede tener un efecto contrario: en vez ser terapéutico se vuelve estimulante. Es allí donde tenemos que hacer un trabajo más responsable; pero que es algo que tarde que temprano va a suceder en el mundo.

¿Cómo prepararía al Municipio para la inserción de los insurgentes, en el caso del post-conflicto?

Primero, es brindar garantía de derechos para todos los ciudadanos, independiente de que sean o hayan hecho, dentro el proceso de paz, la dejación de armas. El gobierno nacional sabrá indicar qué programas y proyectos se irán a desarrollar. Lo importante es que es necesario, por eso, fortalecer la gestión pública. Necesario poder garantizar a los ciudadanos sus derechos como son los de la salud y los de la educación. Y necesario poder, no solamente a ellos, sino a todos, garantizar que el municipio tenga nivel de respuesta. Allí es importante el liderazgo que vamos a ejercer con el Gobierno Nacional que permita apoyar esta contingencia que necesariamente se va a dar en nuestro municipio.

¿Cómo preparará al municipio para el postconflicto y reinsertar a los desmovilizados a nivel social, laboral, educativo, etc?

 Primero, es brindar garantía de derechos para todos los ciudadanos independiente de qué sean o hayan hecho.

El gobierno nacional sabrá indicar qué programas y proyectos se irán a desarrollar. Lo importante es que es necesario, por eso, fortalecer la gestión pública. Es garantizar a los ciudadanos sus derechos como son los de la salud y los de la educación. Y es necesario poder, no solamente a ellos, sino a todos, garantizar que el municipio tenga nivel de respuesta. Allí es importante el liderazgo que vamos a ejercer con el Gobierno Nacional que permita apoyar esta contingencia que necesariamente se va a dar en nuestro municipio.

¿Qué hacer en este caso para categorizar y potenciar el reciclaje eficazmente?

en el caso de los residuos hospitalarios estoy proponiendo la modernización de la gestión pública en la administración municipal y de sus entes descentralizados; e  inspección y vigilancia.

Segundo, es necesario un trabajo más consciente y fuerte para el tema del reciclaje. Hoy tenemos que hay quienes realizan el reciclaje pero no hay un proceso organizado. Hay lugares donde para realizar el reciclaje, se están convirtiendo en basureros. No hay un manejo responsable desde los hogares. Esto es un tema de cultura que tenemos que trabajar fuertemente.

¿Cómo integrar y dignificar a los recicladores?

 Primero a través de un proceso de reconocimiento público de ellos; dos, de un acompañamiento institucional, con un proyecto productivo importante que no solamente vaya con formación y dotación. Y tercero, asociándolos a través de un sistema que permita que, de manera técnica, se pueda hacer el procesamiento de todo lo que es el reciclaje y se pueda llevar a un proceso de organización y desarrollo de estos grupos poblacionales.

En ciudades como Bogotá y Cali, se vienen desarrollando importantes avances en la inclusión de personas de la comunidad LGBTI; ¿qué hay en Tuluá respecto a políticas de minorías sexuales y cómo ampliaría el restablecimiento de derechos con los tulueños en este sentido?

Visibilización, reconocimiento y apertura de oportunidades para estas comunidades. Es necesario que esta población sea reconocida por los tulueños y que miremos de manera diferente, y esto hará parte del proceso de formación ciudadana que tenemos que hacer desde las escuelas y los colegios.

¿Cuál es la experiencia más enriquecedora de haber trabajado en el sector privado, y cuál en el público?

La del sector privado cuando administré la conducción dentro una empresa. Esa fue la experiencia más importante que he tenido; porque allí, producto de toda mi experiencia de trabajo durante muchos años, de llegar a enfrentarme a un sector nuevo; hizo desarrollar muchas de las habilidades y capacidades mías. El haber participado en un proceso de construcción, diseño y montaje de una empresa para mí fue un gran reto que lo llevé a satisfacción en el sector privado.

Y en el sector público; el haber sido Secretario de Educación Municipal de Tuluá. Eso fue lo que me dio toda la experiencia y formación para poderme enfrentar a ser Secretario de Educación en el departamento del Chocó.

¿Si sus raíces y oportunidades estaban tan fortalecidas en Tuluá, por qué se fue a una zona tan compleja y conflictiva como el Chocó?

Primero, fui a formarme. Y a ayudar a una zona con situaciones tan complejas que hacía muchos años venía padeciendo dificultades serias en lo técnico, lo administrativo y lo fiscal. Fue eso. Dos, un reto personal; y tres, formación, compromiso y medirme para saber si podía estar listo para asumir las responsabilidades de gobernar la ciudad de Tuluá.

Una de las principales críticas de su gestión en la Secretaría Departamental de Educación de Chocó era que usted trabajó con mayoría de gente de Tuluá. ¿Qué tiene para decir usted al respecto?

Que uno tiene que formar sus equipos de trabajo con los cuales pueda sintonizarse; dos, que, precisamente llevé tulueños por el nivel de confianza y de experiencia que tenía. Allí no se miró si era de algún partido político o qué religión practicaba, sino personas con compromiso.

¿Cuál es la estrategia más importante aplicada en Chocó que se trae para aplicar?

 La estrategia que traigo es la de la relación con la comunidad; la de ser constante en el trabajo y la principal acción es lograr convencer a los ciudadanos de que sí podemos adelantar procesos de desarrollo.

En cuanto a desarrollo institucional ¿cuáles son las prácticas de buen gobierno que usted visiona para Tuluá bajo su mandato?

Democratizar la información. Que los ciudadanos estén enterados de todo lo que estemos haciendo. Dos: el tema de la rendición de cuentas. En todos los niveles, desde el nivel central hasta los niveles descentralizados, desde las escuelas más retiradas, deben rendirse cuentas a los ciudadanos. Tres: prácticas de buen gobierno a partir de la conformación y fortalecimiento de las veedurías ciudadanas; es necesario hacerlo. Cuarto, modernización de lo público que permita control y eficiencia.

A propósito de la formación ciudadana, se realizó en febrero de este año el ‘Sancocho Fest’, una propuesta de música, cine, fotografía y demás para superar por medios artísticos la violencia que azota al municipio. Sin embargo, Andrés Vélez, uno de sus organizadores, mencionó que el evento se realizó con las uñas. ¿Qué apoyo social y financiero se destinará para este tipo de actividades artísticas?

Aquí hay algo fundamental: hay que trabajar institucionalmente. Sabemos de personas que tienen iniciativas, esfuerzos locales; pero los recursos públicos y las alianzas con lo privado, tienen que obedecer a un plan sectorial. Temas de enfrentar fenómenos como este tienen que ser parte de una estrategia en la que se involucra el deporte, el arte y la cultura; donde se involucran diferentes manifestaciones. Mi propuesta es articulación,  concertación y ejecución. Porque puede haber iniciativas muy buenas, muy importantes pero si no están enmarcadas en un Plan de Desarrollo va a ser muy difícil que esas iniciativas se apoyen. Yo quiero mostrar, previa concertación, lo que vamos a hacer y sobre eso, montar los diferentes proyectos y acciones a ejecutar.

Hay un temor de las personas, y suele ser el de la inversión extranjera porque tiende a generar desindustrialización debido a malas prácticas. ¿Qué estrategias se utilizarán para que la inversión extranjera no afecte la producción local?

Hoy tenemos un mundo globalizado. El mercado ya no es local, es mundial; en ese sentido, negarnos al desarrollo industrial, a la posibilidad de inversión extranjera para de manera local impulsar el desarrollo, sería contradictorio. A eso no se le deba tener miedo en la medida de que las empresas y estas industrias que se establezcan, tendrán que cumplir con unos parámetros legales, ambientales, técnicos, que vayan en pro del desarrollo y que estén de acuerdo con las políticas nacionales. No debemos tener temor de que la mano de obra se reemplace o que se acaben otras empresas, no. Aquí, inclusive lo que va a haber es intercambio de tecnología y eso lo podemos hacer es trabajando con el resto del mundo. Aquí encerrados, y nosotros mismos no podemos hacer lo suficiente.

 ¿Hay algo que tenga que hacer al acostarse o levantarse sin lo cual no puede empezar el día?

 La oración.