La intervención de Sebastián Rotella, en el contexto del V Encuentro de periodismo de investigación, invita a trabajar por la vigencia de la narrativa en profundidad, desde un periodismo investigativo de interés público y la apuesta por los nuevos medios, destacando aquellos que se gestan desde la plataforma web.

Propuestas como ProPublica, un líder en periodismo web, se basa en informadores con larga experiencia como Sebastian Rotella. Foto/Angie Chung/MedillWashington

 

TRAS LA COLA DE LA RATA

Nacido en Chicago y graduado en la Universidad de Michigan, Rotella es un periodista destacado por trabajar los temas relacionados con el terrorismo, haciendo énfasis en las comunidades musulmanes y la frontera entre EEUU y México.

Precisamente, debido a su reportaje sobre las comunidades musulmanes en Europa, Rotella fue nominado como finalista en los premios Pulitzer en el año 2006, sobresaliendo este reconocimiento entre otros que ha conseguido en el transcurso de su carrera.

Este periodista, quien domina además del inglés, el castellano, el italiano y el francés, actualmente hace parte de ProPública, una apuesta en la plataforma web que se ha venido consolidando al trabajar un periodismo investigativo alrededor de temas que se pueden considerar de interés público.

Por otro lado, Rotella es reconocido gracias a su desempeño en Los Angeles Times, medio en el que trabajó alrededor de 23 años. Relatando esta experiencia fue como inició su intervención el periodista estadounidense.

Llega la crisis

“Había una cobertura y una ambición impresionantes”, indicó Sebastian Rotella al referirse al anterior medio en el que laboró. No es para menos, de acuerdo a su testimonio, en su mejor época, Los Angeles Times llegó a contar con un equipo de alrededor 1.200 periodistas, conformando grandes equipos de investigación y contando con un espectro informativo amplio con corresponsalías en varios lugares del mundo.

Rotella se encargaba del área metropolitana de Los Angeles, abarcando los sucesos correspondientes a la frontera con México, involucrándose desde entonces con el periodismo investigativo. “Yo nunca estuve formalmente en un equipo de investigación pero siempre terminaba haciendo este tipo de periodismo”, señaló, antes de referirse a la crisis que derivó en la decadencia del medio en cuestión.

Un punto importante a destacar en tal contexto fue lo sucedido el 11 de septiembre del 2001, algo que exigía del periodismo un importante reto y esfuerzo a la hora de cubrir los acontecimientos que se dieron posterior al ataque a las torres gemelas. Aún así el detonante, de acuerdo a Rotella, fue la crisis económica del 2008 y con esta la compra de Los Angeles Times, dado que el periódico no ganaba el suficiente dinero para ser rentable; en consecuencia con ello, hubo recortes, disminuyendo de forma significativa el plantel de periodistas vinculados con el medio.

Y en un momento en el cual se podría hablar de una crisis general del periodismo, en especial el investigativo, dada la constante disminución de recursos tanto humanos como económicos con el fin de realizar las grandes coberturas de antes, apareció para Rotella la posibilidad de trabajar en ProPublica, un medio web que de a poco se fue consolidando al punto de poderse considerar hoy como un referente periodístico de impacto en constante crecimiento.

 

En su mejores tiempos, Los Angeles Times llegó a tener 1.200 periodistas, entre ellos Rotella

Consolidación de una nueva propuesta

Declara Rotella que en un primer momento fue difícil habituarse en un medio casi desconocido, en el cual, de acuerdo a sus propias palabras, le tocaba “hablar con los entrevistados casi 5 minutos de qué era ProPublica y quién era yo, algo que no pasaba cuando trabajaba en Los Angeles Times”. Pese a ello, la importancia del mencionado portal ha crecido, al punto de ganar varios reconocimientos, entre ellos el Pulitzer.

Gracias a su constante alianza con otros medios, con los cuales comparte toda clase de recursos a la hora de realizar en conjunto cualquier proyecto investigativo- “en el 2011 hicimos 115 reportajes con 27 socios, casi todos grandes medios”, señala Rotella- ProPublica se ha dado a conocer como un medio de impacto periodístico significativo, y como un portal web “con vida propia”.

En cuanto al tema económico, ProPublica goza de buena salud, al contar cada vez más con una mayor cantidad de donantes. “Hemos pasado de 100 donantes en el 2009 a 1300 en el año siguiente y 2600 en el 2011”.

Destacó además la independencia con la cual se trabaja en el medio, pues, en concordancia con su testimonio, los donantes jamás interfieren en lo que es una actividad periodística que ejerce mayor impacto e influencia para cumplir la misión, que de acuerdo a Rotella, tiene ProPublica, la cual es “mejorar la seguridad de los ciudadanos”.

Un ejemplo de tal tendencia e impacto es el trabajo realizado por uno de los compañeros de Rotella, quien investigando sobre los abusos policiales en New Orleans tras el huracán Katrina, descubrió y relató sucesos que demostraron el mal proceder de la autoridad, logrando con su trabajo “meter gente, policías corruptos en la cárcel”, cumpliendo de tal modo el precepto bajo el cual, de acuerdo Rotella, trabaja ProPublica, este es, relatar a profundidad historias buenas, relevantes e impactantes.

Multimedios vs narrativa en profundidad

La tendencia del periodismo actual a la inmediatez, en cierto modo, se ha contrapuesto a la profundidad narrativa que en otro entonces manejó el periodismo. Ahora los sucesos se comentan en 140 caracteres cuando antes podrían llegar a cubrir varias páginas de un periódico.

Refiriéndose a las escuelas periodísticas norteamericanas, afirmó que estas están “entrando en una realidad difícil, compleja, en cuanto es más complicado conseguir trabajo. Ahora entrenan más a los estudiantes para que sean multimedios”.

Aún así, no considera que el periodismo que narra los hechos de forma compleja cayó completamente al desuso. “Sigue siendo importante la narrativa. A pesar de los problemas y la falta de espacios, se busca que la narrativa en profundidad siga viva”, siendo posible concluir, a partir de esto, que la vigencia del periodismo investigativo, aquel que se da a la tarea de indagar en torno a un acontecimiento analizándolo como un todo, depende de la apuesta constante por nuevos espacios que trabajen, precisamente, en contar y tratar los hechos a profundidad, independiente de la plataforma en la que se realice o haga material tal trabajo.