BOTAMÁN BIYÁ

El libro es una aproximación a la oralitura como propuesta estética, como una forma de apalabrar la realidad y la historia de los pueblos indígenas con sus propias voces, códigos y formas de interpretar el mundo.

 

Escribe / María Luisa Martínez Cardona – Ilustra / Stella Maris

Ana Lucía Cardona Colorado

Botamán Biyá: apuntes sobre dos oralitores (2019).

Pereira: Alcaldía de Pereira, Secretaría de Cultura.

Escudriñar las raíces de nuestra historia en medio de una época que tiene poco interés sobre ellas, puede resultar una tarea compleja e, incluso, imposible. Aun así, la Magister Ana Lucía Cardona Colorado se embarca en una aventura que no sólo nos aproxima a nuestras raíces, sino que despeja el ensordecedor camino que durante años las ha ocultado, con una propuesta que nos permite escuchar las voces de una tradición literaria que, aunque olvidada, es parte de nosotros. En su libro, la autora contextualiza el concepto de oralitura sin encasillarlo en categorías que limiten todo su potencial; desde lo que conocemos como literario (escrito) y citando voces pioneras en los estudios de la literatura indígena, el libro hace una aproximación histórica del concepto, desde su origen en la cultura africana, hasta la adaptación de este antes y después de la conquista en nuestro continente. Esta misma conceptualización, a modo de propuesta, es el puente mediante el cual la escritora nos encamina hacia las posibles interpretaciones de la poesía indígena contemporánea, específicamente de los oralitores Freddy Chikangana y Miguel Ángel López (Malohe / Vito Apüshana).

El primer apartado del libro es la clave para entender el complejo, pero a su vez abundante recorrido que la literatura ha tenido en América Latina. El concepto de hibridación es desarrollado en el texto como resultado del encuentro, fusión y transformación de las culturas indígenas, africanas y españolas en nuestro continente; este concepto resulta vital para entender la oralitura, además de propuesta estética, como un sistema de comunicación de funciones históricas, políticas, filosóficas y comportamentales (Cardona Colorado, 2019). Finalizando la parte inicial, Cardona, poco a poco, decodifica algunos de los temas y símbolos más recurrentes en la literatura indígena, lo cual permite, a manera de introducción, entender elementos fundamentales para una posterior comprensión de la poesía de Freddy Chikangana y Miguel Ángel López.

El segundo apartado resalta, desarrolla e interpreta algunas de las temáticas más reiterativas en la obra de los dos poetas: el ensueño, la fertilidad, lo erótico, lo cotidiano, lo sagrado, la tierra, el tiempo y la palabra; también, analiza y contrasta la presencia de otras culturas (los difrasismos de la cultura Náhuatl) de lenguas (wuayuunaiki y quechua) y tradiciones (yanaconas), lo que permite encontrar entre líneas todo el acervo cultural de los dos poetas y, a su vez, brinda un recorrido por gran parte de la herencia indígena del continente. Otro de los elementos que analiza en este apartado, es la conjunción entre lo cotidiano, lo imaginario y lo sagrado como parte de la oralitura y, en general, como un eje fundamental en la obra de estos autores, lo cual permite describir la oralitura como: “una idea por una apuesta distinta de la literatura, en la que corren a la par la historia, la reflexión sobre la misma, el diálogo, la ensoñación, la cotidianidad” (Cardona Colorado, 2019, p. 76).

En el último apartado del libro, se entabla un diálogo con las propuestas literarias de los dos poetas, encontrando así similitudes y diferencias entre el estilo, el código lingüístico, la influencia y los arquetipos presentes en algunas de sus obras. De igual forma, establece los límites de lo oraliterario, sin caer en categorizaciones y, mucho menos, reduce el impacto que esta propuesta puede brindar como camino al reconocimiento de la cultura, la cosmovisión y, por qué no, la postura política y la historia de los pueblos que, por diversos motivos, han sido olvidados.

A lo largo de sus tres apartados, el libro es una aproximación a la oralitura como propuesta estética, como una forma de apalabrar la realidad y la historia de los pueblos indígenas con sus propias voces, códigos y formas de interpretar el mundo. Es también una invitación a entender el concepto como un consenso entre dos mundos y dos visiones que, en vez de contraponerse y apartarse, se complementan y enriquecen para dar como resultado una forma de conocer la literatura indígena contemporánea.

Finalmente, Botamán Biyá (la palabra bonita), la apuesta por la investigación, la interpretación y el reconocimiento de la literatura indígena de la magister Ana Lucía Cardona Colorado, nace como un desvío y una renovación del relato oficial, para dar a conocer la riqueza cultural de nuestro país, caracterizada, en primer lugar, por la complejidad de su historia y la pluralidad de su origen y, en segundo lugar, por mantener y perseverar discursos que no concuerdan con su realidad y sus necesidades, específicamente en el ámbito académico y literario, tan ávido de transformación y en constante búsqueda de nuevas formas de apalabrar nuestro propio contexto.