La forma de vida de los personajes es mágica y diversa. Es fácil captar al público cuando la experiencia visual se trata de una obra artística, de gusto para la vista y el oído.
Escribe / Sara Liliana Zambrano Betancur – Ilustra / Stella Maris
La ciencia ficción es un género cinematográfico muy popular desde que la tecnología ha permitido que éxitos tales como la película Avatar (2009) deslumbren las mentes de personas que se sienten atraídas por esta clase de cintas. James Cameron es el responsable de crear dichos escenarios extravagantes que acarician la imaginación de los fanáticos. Gracias a él surgió la secuela de la película más taquillera de la historia, Avatar: The Way of Water; Titanic y Terminator también son de su autoría.
Esta segunda parte de la saga Avatar tiene una duración de 3 horas y 12 minutos, dato abrumador para muchos, pues los filmes largos tienden a crear desinterés debido a la carga que conlleva el sentarse y mirar una pantalla por tanto tiempo, por eso, la trama se encargará de mantener al público en sus asientos.
Ambientada una década después de la primera película, Avatar: TWOW comienza relatando el surgimiento de la familia de Jake Sully, el protagonista, quien ahora vive entre los Omaticaya junto a Neitiry. Los dos personajes más queridos para los fans pasarán por una serie de eventos, producto de decisiones que se tomaron en el pasado y ahora deben enfrentar.
La guerra contra los humanos no ha acabado. Es impactante la forma en que se retrata la realidad del comportamiento humano, pues en esto no es grande la diferencia de la película con la realidad. Se puede evidenciar que no hay mucho que se pueda esperar de seres que buscan dominancia absoluta en un lugar ajeno, solo por el hecho de querer salir siempre beneficiados. Algo que sin duda marca a la audiencia e incluso activa su pensamiento.
Sin embargo, para los clanes de este planeta, llamado Pandora, la vida que se les ofrece siempre es lo más valioso para ellos. La fauna, la flora, los ecosistemas y todas las vidas que habitan con y junto a ellos son parte de un flujo más bien místico.
Su deidad, Eywa, es para ellos la más respetada y valorada. Les provee de constantes soluciones y/o situaciones involuntarias que guían sus caminos y les ayudan a saber sobre su voluntad. Tratándose de un ser poderoso este no es perceptible a la vista, pero para ellos siempre está presente; en el agua, en la tierra, en los miles de seres vivos, e incluso en ellos mismos y en los que ya no están.
La forma de vida de los personajes es mágica y diversa. Es fácil captar al público cuando la experiencia visual se trata de una obra artística, de gusto para la vista y el oído. Los personajes se encargan de llevar a cabo múltiples costumbres que enlazan la curiosidad y el asombro, pues fue así como el estreno de la primera película de esta saga tuvo tanta acogida.
La fanaticada adora fantasear imaginando las posibilidades de llevar una vida siendo un avatar. Las figuras, los entornos, las criaturas y la inmensidad de cosas que podrían ser realizables viviendo como uno de estos personajes. Y no nos olvidemos de que cada uno de ellos es singular, causando más atracción e intriga al respecto.
Una característica digna de resaltar: en esta película la familia como centro es la cereza del pastel. Los lazos que unen a los personajes principales (Jake Sully y su familia) reflejan la magnitud e influencia que causa el ser parte de un vínculo que existencialmente se formó por casualidad, y que, a pesar de esto, es más fuerte que mil montañas, y más resistente que el diamante.
El protagonista enseña que la familia es una unión poderosa. A pesar de que las rivalidades entre los humanos y los clanes del planeta Pandora, las pérdidas y los desacuerdos, las discusiones y los momentos difíciles siempre estarán presentes, aquellos a quien más amas y necesitas también lo estarán, la parte más significativa del filme.
Avatar: TWOW es un show y deleite visual donde la acción y la fantasía se envuelven en un baile majestuoso. Contando con un conjunto de variadas ideas únicas que se fusionan para dar paso a una película fantástica. La música y las voces juegan un papel decisivo, pues es difícil encontrar algo tan llamativo como lo que hay en esta cinta.
Aunque esta no sea la primera película de James Cameron en ser tan alabada por su historia, sí que es gratificante para los espectadores tener la continuación de tal obra maestra. De nuevo nos ha demostrado sus habilidades para crear una ola llena de fascinación que nos arrastrará junto a ella.
La obra retrata el nacimiento del caos, tomado de la mano con el amor, la angustia y el suspenso. Es una forma peculiar de continuar la saga, tomando en cuenta que aún quedan tres películas más por estrenarse, la segunda es El camino del agua. Aquí cada personaje jugará un rol que ayudará o perjudicará al protagonista, y esto es simplemente destacable.


