URUGUAY 1930: UN MUNDIAL GLORIOSO Y OLVIDADO (2)

A la fecha se han jugado 21 ediciones, de las cuales han sido campeonas las selecciones de Uruguay, Italia, Alemania, Brasil, Inglaterra, Argentina, España y Francia.

 

Por / Brandon Stefan Martínez González

La Asociación de Fútbol, el gran problema de la FIFA

El fútbol reglamentado inició en Inglaterra el 26 de octubre de 1863, cuando varios equipos se reunieron en Londres con el objetivo de establecer unas reglas comunes para la práctica del deporte, ya que, hasta esa fecha, en cada zona del país practicaban la actividad con diferentes normas.

“El deporte tiene reglas para tratar de buscar la igualdad en el reglamento para todos y la equidad en la competencia, para tratar de equilibrar la desigualdad que hay entre los practicantes”, anotó Jhon Jaime Osorio.

Como resultado de esa reunión surgió la Asociación de Fútbol conocida como FA por sus siglas en inglés, organismo que comenzó a tener tanta popularidad en el mundo que en los primeros años varias federaciones de Europa y América pidieron ser miembros, ya que fue el gran referente del deporte hasta la aparición de la FIFA en 1904.

Logo de la Football Association, la primera federación de fútbol del mundo que tiene sede en Inglaterra. Fotografía / LinkedIn.

Según el libro Organización del Fútbol Mundial, el primer desliz de la FIFA en el momento de su creación fue la ausencia de los ingleses, ya que éstos eran los creadores del fútbol federado. La Federación Internacional de Fútbol Asociación buscó remediar ese “error” ofreciéndoles a los ingleses la presidencia del recién creado organismo; sin embargo, estos no aceptaron aludiendo que se sentían ofendidos por no haber sido invitados desde el primer momento.

Cuatros años después de la creación de la FIFA, en el congreso de Viena, Austria, en 1908, los británicos solicitaron el acceso de las asociaciones de fútbol inglesa, escocesa, irlandesa y de Gales, a lo cual el organismo internacional del fútbol se negó, porque pretendía que ingresaran como una sola federación, lo cual aumentó las diferencias entre los actores y dificultó más sus relaciones.

“La FIFA pensó que no podía sobrevivir mucho tiempo sin la adhesión de los creadores del fútbol moderno”, aseguró Expósito, lo cual llevó a que en el congreso de la organización realizado en Milán, Italia, en 1910, la mesa directiva aceptó a las cuatro federaciones británicas como miembros activos, lo cual le dio la posibilidad a los fundadores del deportes reglamentado de tener cuatro votos en las decisiones que se tomaran.

La relación entre los británicos y la FIFA fue buena hasta el congreso de París, en 1928, el mismo en el que se propuso la realización del campeonato de Uruguay, ya que la mesa directiva del organismo –presidido en ese momento por Jules Rimet– “quiso quitarles el poder de los cuatro votos, y dejarlo como un solo voto, lo cual no le gustó a los británicos, quienes tomaron la decisión de distanciarse de la FIFA”, concluyó Osorio.

La ruptura de relaciones entre los británicos y la FIFA fue el motivo principal por el que los creadores del fútbol moderno no asistieran al primer campeonato mundial, sumándose al amplio número de países europeos que no participaron y que llevó a que la primera participación de Inglaterra en un mundial fuera en Brasil 1950. Sin la presencia de las potencias europeas, el campeonato de Uruguay tuvo un desarrollo interesante, algo que conocerán en la siguiente entrega.

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Del primer gol a la final

Después del largo proceso que inició en 1928 y en el que hubo varios problemas, el 13 de julio de 1930, un par de días después de la realización del sorteo de la fase de grupos, cuando las 13 selecciones participantes habían llegado a Montevideo, se puso en marcha el primer campeonato mundial de fútbol, cuyo formato, por la cantidad de equipos participantes, obligó a que se hicieran tres grupos conformados por tres equipos, y uno tuviera la participación de cuatro selecciones.

El primer partido que se disputó en territorio charrúa fue entre la selección francesa y la mexicana, ambas integrantes del Grupo 1, y aunque la idea inicial de la FIFA era que ese partido se jugara en el Estadio Centenario, no fue posible porque las condiciones climáticas del invierno uruguayo retrasaron la entrega de la obra, lo cual llevó a que el enfrentamiento tuviera lugar en el Estadio Pocitos, propiedad del Club Atlético Peñarol, que contaba con capacidad para 1.000 espectadores.

En el minuto 19 del primer tiempo, el galo Lucien Laurent, un trabajador de la compañía de autos Peugeot y futbolista de un equipo de París, anotó con su pie izquierdo, después de un centro al área por el costado derecho de su compañero Liberati, el primer gol del mundial de Uruguay; además, el mismo hombre fue quien recibió el primer tanto en contra del equipo francés, ya que, según Julián García Candau en su libro La moral del Alcoyano, el arquero francés Thepot se lesionó y el encargado de reemplazarlo fue Laurent.

El delantero Lucient Laurent, jugador francés que pasó a la historia por anotar el primer gol en la historia de los mundiales. Fotografía / Archivo.

El partido finalizó cuatro a uno en favor del equipo francés, seleccionado que no logró clasificar a la fase de semifinales, a la cual accedió la selección que consiguió el primer lugar de cada grupo. Para el caso del Grupo 1, que además de los equipos ya nombrados contaba con la presencia de Argentina y Chile, el conjunto mejor posicionado fue Argentina.

Por el Grupo 2, conformado por Yugoslavia, Brasil y Bolivia, el equipo que clasificó a las semifinales fue el europeo, que derrotó a los brasileños dos a uno y a los bolivianos cuatro a cero. En el Grupo 3 –conformado por Uruguay, Perú y Rumania– el equipo local, que inauguró el Estado Centenario el 18 de julio de 1930, cuando se celebraba el centenario de la “Jura de la Constitución”, consiguió el cupo a la fase final, luego de ganarle uno a cero a los peruanos y pasar por encima de los rumanos con un marcador de cuatro a cero en favor de los charrúas.

El Grupo 4 estaba compuesto por Paraguay, Bélgica y Estados Unidos, equipo este último que contaba con un grupo de inmigrantes escoceses recién nacionalizados. Los norteamericanos avanzaron a la semifinal; en su primer partido derrotaron a los europeos tres a cero y en el segundo encuentro repitió el marcador ante los paraguayos. En ese juego se anotó la primera tripleta de los mundiales, es decir, que un mismo jugador anotara tres goles en el mismo partido, logro que fue obtenido por el estadounidense Bert Patenaude.

La primera fase del campeonato mundial de Uruguay en 1930 dejó como resultado un evidente dominio de los equipos de América sobre los europeos participantes, ya que tres de los cuatro semifinalistas fueron americanos, mientras que Yugoslavia, el equipo europeo con menor favoritismo y que enfrentaba a la siempre favorita Brasil, fue el único del viejo continente que logró clasificar.

El periodista Jhon Jaime Osorio explica desde su perspectiva la razón del fracaso europeo: “estaban cansados, venían de un viaje de un mes en barco, y no estaban bien preparados. Es que no es lo mismo entrenar un mes en barco, que entrenar un mes en una cancha. Además, tragarse un mes en barco no es fácil para ningún ser humano”. A ese factor se debe sumar que los equipos del Río de la Plata, es decir, Argentina y Uruguay, tenían un historial deportivo exitoso, ya que habían disputado la final de los Olímpicos del 28. La sorpresa fueron los norteamericanos.

En los partidos de semifinal se enfrentaron Estados Unidos contra Argentina y Yugoslavia contra Uruguay, ambos encuentros terminaron con un seis a cero contundente en favor de los equipos sudamericanos, que les otorgó el paso a la final del campeonato mundial; la cual se disputó en el 30 de julio de 1930 a las 2:15 minutos de la tarde.

“La final del Mundial del 30 no mereció más que una columna de 20 líneas en el diario italiano La Gazzetta dello Sport. Al fin y al cabo, se estaba repitiendo la historia de las Olimpíadas de Amsterdam, en 1928; los dos países del Río de la Plata ofendían a Europa mostrando dónde estaba el mejor fútbol del mundo”, aseguró el escritor uruguayo Eduardo Galeano.

Portada de la prensa uruguaya luego de que ese país lograra el título en el prime rmundia. Foto / Cortesía.

El clásico del Río de la Plata y el último gol del mundial

“En las tribunas no cabía un alfiler cuando Uruguay y Argentina disputaron la final del campeonato. El estadio era un mar de sombreros de paja. También los fotógrafos usaban sombreros, y cámaras con trípode. Los arqueros llevaban gorras y el juez lucía un bombachudo negro que le cubría las rodillas”, consignó Eduardo Galeano en Fútbol a sol y sombra.

El primer gol de partido puso a celebrar a los cerca de 70.000 uruguayos que lograron ingresar al Estadio Centenario para presenciar la final del primer campeonato mundial de fútbol, lo anotó el uruguayo Pablo Dorado a los 12 minutos del primer tiempo; sin embargo, ocho minutos después el porteño Carlos Peucelle hizo que los 20.000 argentinos presentes en el escenario celebraran el empate del partido. Antes de terminar el primer tiempo el argentino Guillermo Stábile, goleador del torneo, anotó el gol que puso adelante a su equipo. Uruguay se fue al descanso del entretiempo perdiendo ante su público.

Doce minutos después del inicio del segundo tiempo los uruguayos consiguieron empatar el partido con un gol de José Pedro Cea, y 11 minutos después Victoriano Santos Iriarte anotó el gol que hizo estallar el éxtasis de los uruguayos, que estaban viendo cómo su eterno rival deportivo, al que le habían ganado la final de los Juegos Olímpicos del 24 y el 28; Argentina perdía otro clásico del Río de la Plata, pero esta vez era la final del primer campeonato mundial.

De pie, a punto de rematar un balón, el futbolista uruguayo Héctor Castro, deportista que marcó el último gol del mundial de Uruguay. Foto / Archivo.

En el minuto 89, cuando los argentinos que estaba en la tribuna ya se habían resignado a ver campeón al equipo local, el delantero uruguayo Héctor Castro, conocido como “el divino manco”, un hombre de 23 años que 10 años atrás se había cortado por accidente el antebrazo derecho con una sierra eléctrica, hizo que cerca de 70.000 uruguayos se abrazaran por cuarta vez, mientras salía de sus bocas un grito unísono de gol. Ese fue el último gol del mundial del 30, con el que Uruguay ratificó que era el mejor equipo del mundo en ese momento.

Un par de minutos después el árbitro belga, Jhon Langenus, quien había exigido a la FIFA un seguro de vida para poder fungir como juez del partido, pidió el balón e hizo sonar el pito para marcar el final del partido. Uruguay, el campeón de las últimas dos olimpiadas, se convirtió en el primer campeón del mundial de fútbol, levantando el trofeo Jules Rimet, y mientras el mundo se hundía en la zozobra provocada por la naciente crisis económica y el periodo de entreguerras, los uruguayos celebraron por dos días en las calles de Montevideo la obtención del título, lo cual provocó que el gobierno proclamara el 31 de julio como día de fiesta nacional.

Trofeo Jules Rimet con el que se premiaba al campeón del mundial de fútbol hasta 1970. La copa fue hecha en plata y oro por el escultor francés Abel Laféur, pesaba 4,5 kilogramos. Fotografía / Cortesía.

La realización del primer campeonato mundial de fútbol fue un proceso largo y tedioso, en el cual hubo desencuentros ideológicos, fracasos, renuncias, rechazos, presión política y zozobra, características propias de aquel momento histórico, lo cual hizo que “el primer mundial de fútbol fue importante en ese contexto histórico difícil, ya que abrió el camino y fue de las primeras experiencias en el deporte que intentaba hacer un evento global de una sola disciplina deportiva”, concluyó Jhon Jaime Osorio.

El mundial de fútbol es un fenómenos social, deportivo y político que reúne a ciudadanos de todo el mundo, con el objetivo de que tengan un intercambio cultural entorno al fenómeno del deporte, lo cual hace que hoy sea importante recordar la realización del primer campeonato del mundo hace 90 años. Aunque el fútbol se ha transformado con el paso del tiempo en un negocio que mueve mucho dinero, es bueno recordar sus inicios, cuando se jugaba por el honor y el amor al deporte. Por ahí dicen que todo tiempo pasado fue mejor.

 

Pizcas de información

Según la FIFA, en el Mundial de Uruguay en 1930 se anotaron 70 goles, en los 18 partidos que disputaron 13 equipos. Durante todos los partidos asistieron 434.500 espectadores, ningún partido quedó empatado y el goleador del torneo fue el argentino Guillermo Stábile, con ocho goles.

El equipo que más veces ha ganado el trofeo es Brasil, que lo ha conseguido cinco veces, y el último campeón fue la selección francesa en el mundial de Rusia 2018. En dos años se jugará la edición 22 del mundial en Qatar, la cual será la primera que se organiza en Oriente Próximo y se jugará entre noviembre y diciembre por las condiciones climáticas del país.

A la fecha se han jugado 21 ediciones, de las cuales han sido campeonas las selecciones de Uruguay, Italia, Alemania, Brasil, Inglaterra, Argentina, España y Francia, lo cual demuestra un alto dominio de los equipos europeos durante los noventa años en los que se ha jugado el mundial con 6 equipos campeones; mientras que América solo tres selecciones lo han ganado.

El último mundial que ganó un equipo de América fue Corea-Japón 2002, donde la selección brasileña alzó la copa. En los tres mundiales que se jugaron en la última década, Uruguay quedó cuarto del mundial del 2010, Argentina fue subcampeón de Brasil 2014, mientras que Brasil fue cuarto. En Rusia 2018, ningún equipo de América tuvo lugar en el podio.

Noventa años después de la celebración del primer campeonato mundial, el torneo creado por la FIFA se mantiene vigente y es la competición más importante del fútbol federado.

Twitter: @brandonstefan9