Emoción, lo que falta en educación

Lo que realmente importa para el éxito, carácter, felicidad y logros vitales es un conjunto definido de habilidades sociales, no solo habilidades cognitivas que son medidas por tests convencionales de coeficiente intelectual. Daniel Goleman.

 

Por: Gabriela Alexandra Tenjo Rendón

Para empezar voy a citar una frase de Richard Gerver: “El valor de la educación está en el camino, no en la meta”. Así podemos dar a entender, como nos decían los profesores, que al pasar al otro grado era una meta, por lo cual uno se motiva más. Ahora después de leer y ver documentales entiendo que no es así: es un camino, porque si tú no pasas al otro grado la meta ya no está, pero el camino sigue. Quizás sean los mismos maestros, tal vez no, pero a ese profesor no le da importancia cómo te sientes en ese momento por no pasar, pero no puedo decir de todos los mismos porque sí he tenido profesores que preguntan ¿cómo estás?, ¿cómo te sientes?, y con esa muestra de afecto uno sabe que le importa y sabe el significado de enseñar.

En uno de los videos citados por el docente Hernán Augusto Tena Cortés nos habla de la jerarquización de la educación. Yo me pregunté cómo había jerarquización, por lo cual hablan de la importancia de unas materias tales como lenguaje, matemáticas y ciencias, en dónde queda las disciplinas artísticas. lo que más llama la atención a la mayoría de niños. Las artes revelan sentimientos equivalentes a ser creativos, por eso una buena educación está en la experiencia del momento, en la alegría de descubrir algo, de tener preguntas y buscar una respuesta. En ese momento se habla de educación, el niño tiene más emoción de aprender y así no se queda con los saberes previos vistos en la clase.

Por consiguiente, cuando un estudiante tiene emociones negativas no va a tener el mejor aprendizaje; las emociones deberán preceder a la enseñanza de los valores y por supuesto de su contenido académicos. ¿Con qué fin enseña? Con el fin de que tengan la cabeza llena de información o para que sean personas críticas, con unos valores que lo formen mejor y pueda controlar sus emociones en cada momento. ¿Pero por qué se habla de valores? Estos son los que uno siempre utiliza, ya sea el más “monótono”: la responsabilidad. ¿Dónde se ve? En tus primeros años de vida, para así ser una buena persona con actos que lo distingan de los demás, ya sea de un valor o un sentimiento para cada día ser mejor, porque la gente solo envejece mentalmente y emocionalmente cuando pierde su capacidad de amar.

Para terminar, quiero dejar esta frase: “si no perseveras nunca entiendes nada”. ¿Sabemos, como profesores, perseverar?, ¿sabemos cómo se sienten nuestros alumnos?, aunque sea un ¿cómo están? Espero que bien, con eso basta para que el estudiante suba sus emociones y deje en la entrada del salón sus problemas o sus sentimientos negativos.