Por: Marthic Wallace
Comunicadora social y periodista, con una maestría en comunicación digital y una permanente necesidad de descubrir y plasmar historias a través de mis letras. He explorado y fortalecido mi capacidad de elaboración de contenidos escritos y audiovisuales enfocados a alcanzar objetivos específicos dentro de estrategias de comunicaciones. He trabajado en medios de comunicación, agencias de publicidad e instituciones educativas.
Los saltos de copos de algodón llegaron después.
El pico helado de polilla me susurró, aquella mosquil noche
Estaba en el filo de mis sueños de panela
Decidí cruzar el jardín de las delicias
En la cima estaba yo, enredada y radiante
Con mi cuello de jirafa impecable
La excepcional reina
Mi cresta atravesada por la corona de espinas
gritaba
Ecos, rayitos de un sol sangriento
¿Dormida o despierta?
En mi crisálida inmóvil permanecía
Con alaridos eufóricos de ayer
Mamarrachos desdibujados
Allá por la ventana veo a los conejos robar en sus ojos
Lo que queda de mi alma

