Colombiana. Estudiante de la vida, aficionada a escribir desde que era niña, a la pintura y la fotografía también. Actualmente se dedica a los estudios y a la familia. Foto de Dodgerton Skillhause.

Foto de Dodgerton Skillhause.

Clase primera

Cálidos besos viajan como lluvia
Y humedecen suavemente el corazón.
La luz de las estrellas cruza mi entrepierna
Iluminando mi deseo de noches de amor.
Pensar en ti humedece hasta mis ojos
Revive el fuego de la dulce pasión,
Pero un ácido desespero me corroe
Al sentirte solo en mi memoria
Y soñar día y noche con tu amor.

 

El caminar del hombre 

Las grisáceas nubes cubren el firmamento

como un tierno beso cubre el dolor.

Es tan fácil sentirse gigante, acompañado

cuando las nubes tapan la fría razón .

 

Ya como autómatas marchamos cada día

buscando aquello que nos hacen necesitar,

mirando objetos y escondiendo ideas

mientras sin uso muere el corazón.

 

Somos todo y somos nada, al quedarnos

inmóviles por la pereza y el gran temor.

Tenemos el  universo en nuestro pecho

y la estupidez en el resto del interior.

 

Buscador de tesoros

Entre los mares de los pensamientos navego,

cual náufrago perdido  en tu recuerdo,

sosteniendo la imagen de tus ojos cerrados,

apasionados al momento de amar.

Me embriago  evocando el sabor de tus labios,

cual marinero se embriaga en alta mar.

Buscando sirenas que lo libren de su naufragio,

buscando estrellas que lo guíen a la inmortalidad.

Busco el tesoro de tu sonrisa dorada,

busco la magia de tu mirada celestial.

Entre islas perdidas de verde esmeralda,

y entre mares de sueños que llegan

al océano de la realidad.

Y en la soledad de mi naufragio te vi

como Sirius brillando en la oscuridad,

eternizando el sabor de tus labios y

llevándome  al tesoro escondido de la felicidad.

 

Declaración

Calla, calla, no hables.

Deja que mis besos

saboreen la dulzura de tu alma,

deja que mis labios deseosos

acaricien la humedad de tu aliento

mientras te regalo con ese beso

más que el sabor de mi corazón.

Permite que mis labios

en suaves y tiernas caricias

escuchen más allá de tu mundo

y sientan tu música existencial.

Calla, calla, no hables.

Solo siente el intenso amor

que en forma pirómana

se desborda por mis labios

como escapes de néctar afrodisíaco

que sólo te quieren extasiar,

devorar cálidamente

cada milímetro de tu piel.

Permite que el inocente Cupido

sea fiel y blanco testigo

del amor verdadero

que mis labios te quieren profesar.

 

Espacio vacío 

Fue el gato de media noche
ronroneando en tu piel solitaria,
acariciando la necesidad de un beso
y sublime mirando la luna perdida.
¡Oh negra noche! ¡Dama adormilada!
¿Cuántas almohadas por tu tristeza
se convierten en ávidos rostros de calor?
¿Cuántas sábanas húmedas cabalgantes
se menean con los sueños  y las lágrimas?
El frío desnuda etéreo el espacio
violando la piel solitaria
que se estremece, gime
y aclama por otra piel que espante
la amarga individualidad.
Únete a mí -claman las pieles solitarias
que entre sonidos noctámbulos
se estremecen hasta llorar-.
Fueron los grillos y sus compinches serenatas
Iluminando a las mariposas
que solas jamás están,
las acompaña el cazador que las desea
como  ladrón de sueños y amores
que ronda las camas solitarias
y las noches de frías y vacías veladas.
Los suspiros se escapan entre gemidos ahogados
y el tiempo, a su paso, borra intachable
la práctica y el arte de besar.
Las noches se alargan en polvorosa rutina
sin una compañía, un amor especial
que redima la maldad de los días
y elimine la agonía del mundo mortal.