Tecnoidiotas

Por Vladimir

Francesca Woodman, ‘Space², Providence, Rhode Island, 1975-1978

Francesca Woodman, ‘Space², Providence, Rhode Island, 1975-1978

“Las tres enfermedades del hombre actual

son la incomunicación, la revolución tecnológica,

y su vida centrada en su triunfo personal.”

José Saramago

La lluvia nunca dobló su piel

En las grietas de la campana,

Los pasos nunca volvieron

A ser los mismos.

La presión no fue suficiente

Para detener la soledad de las sandalias,

Los vacíos nunca llenaron

Los agujeros del neumático.

(ahhh)

Tantas horas que caen

En los harapos del péndulo.

Tantos sonidos:

Uñas sucias,

Coca cola del diablo,

Y las esquinas rotas de la mirada…

Por un momento pensé estar muerto,

Pero no;

Aún sigo conectado al internet.

 ***

Vacío

Algunas recomendaciones

señor poeta.

Evite un lluvioso beso

en la mejilla;

tenga en cuenta que el sereno

puede dar pulmonía a los finales felices.

Debe de dejar el sexo terrestre

y también el sexo mecánico

al final de la fábrica.

Evita orinar en vertical;

es terrible para su salud el ángulo de caída frente al vacío que anuncia

su cuerpo.

Queda prohibido fumar;

la ecuación diferencial entre el humo y su lengua, produce un grave pánico

en la cavidad de sus huesos.

La lista sigue:

Cero gaseosas,

nada de consumir algodón de azúcar,

queda prohibido el uso adecuado del diccionario o el uso genérico de las palabras.

Y por último señor poeta

si quiere cuidar su salud le queda prohibido escribir…

Después de pagar la cuenta médica tomé un taxi hacia la casa.

Al llegar

busco mi billetera pero no logro

tocar el fondo de mis bolsillos,

me subo las mangas pero no hallo

mis manos, ni mis brazos,

intento caminar pero mis pasos

ya no están.

Desconcertado me miro al espejo;

descubrí que me había quedado vacío.

***

Suicidio

Pasé la tarjeta,

(su saldo es cero).

Tomo el autobús

una chica mira el móvil

el semáforo cambia a rojo.

Los transeúntes toman café

leen el diario

orinan en el poste de la esquina.

Al llegar a casa empiezo a escribir el poema

“suicidio

Pasé la tarjeta,

(su saldo es cero).

No hay dinero para completar el otro tramo de la hoja

la tinta tiene retazos en desuso

y las ideas entraron en huelga.

Las palabras exigen un aumento en el léxico, expulsión de los adverbios

y de los adjetivos.

Los espacios en blanco desalojaron

y los poemas hipotecaron las hojas.

Estoy en quiebra”

Salí a tomar aire

Con un café en la mano mientras pienso en el poema.

Sonó un tiro

las palabras quedaron esparcidas por el suelo