Marihuana transgénica

HUGO ANDRÉS ARÉVALO G columna“Se vende mi país por todas partes. Se vende Antropología y Bellas Artes.
Se venden su historia y su destino.
Se vende desde el principio su camino (…)
Se vende el horizonte de la infancia.
Se venden los sueños de su cielo. Y el último suspiro del abuelo”.
Óscar Chávez (Se vende mi país).

Por: Hugo Andrés Arévalo González

Pareciera que la ambición del ser humano no fuera suficiente. Que su deseo más por placer que por felicidad fuera inagotable. Pareciera que todos los ricos fueran los que más prisa tienen por vivir: porque aunque se las piquen de cristianos y católicos, son ateos, porque saben que vida sólo hay una y, mientras estén en este planeta, tienen que vivirlo todo al máximo, a costa de todo y de todos.

En tiempos donde hay tensiones mundiales por la destrucción de la naturaleza, por el desplazamiento y asesinato de personas para arrasar con sus lugares de origen y poder explotar los recursos ahí existentes; con el aumento de campesinos inconformes con las políticas agrarias y con el monopolio de la salud, alimentación, ciencia, vida, etc., llega lo que tal vez pondrá a pararse en las pestañas a los que gustan de la marihuana y es que, con el paso de los años y donde sea viable, la marihuana será uno de los tantos productos que entrará en el paquete de elementos del monopolio mundial.

Hace nada explotó el Paro Nacional Agrario (19 de agosto) y ya se le sumaba a su protesta un elemento latente y oculto: el monopolio de las semillas. Con el aumento paulatino de las personas que vieron el Documental 9.70 de Victoria Solano fue posible evidenciar algunas de las condiciones existentes en los campesinos de Colombia luego de la firma oficial de los Tratados de Libre Comercio (TLC), hecho que muchas personas pasábamos por alto, y que por supuesto, jamás nos imaginábamos que tuviera el poder de hacerlo solo una resolución. Absolutamente, el poder de la resolución viene por un acuerdo de la primera potencia del mundo: Estados Unidos. Y todos sabemos que los convenios entre Colombia y ese país, son como la lucha entre un león y un burro amarrado.

En este orden de ideas, la marihuana hace parte del nuevo elemento del mercado al cual intentarán monopolizar desde sus semillas, cueste lo que cueste. La idea de negocio le surgió al ex ejecutivo de Microsoft, Jamen Shively. Este hombre quiere formar una marca nacional de marihuana para Estados Unidos, así como Starbucks lo es para el café en su país y, añade: “Estaríamos felices si tenemos el 40 por ciento de la misma en todo el mundo”.

La marihuana, considerada droga, tabú social de consumo y motivo de veto, la convierte de un negocio real a un lucrativo monopolio de las multinacionales mundiales más grandes de semillas como Dupont y Monsanto: “En 2005, las Naciones Unidas estimaron que el comercio mundial de marihuana estaba valorado en 142.000 millones de dólares (108.853 millones de euros)” (ver informe).

Y viene lo peor: luego de que las grandes empresas de semillas se conviertan en las principales productoras de la marihuana transgénica, las pérdidas serán más que económicas, sociales. Se comenta que su composición es peligrosa, puesto que tiene alta capacidad para desarrollar cáncer y adicción: tiene un 70 por ciento de sustancias cancerígenas más que el cigarrillo”, expresa el médico toxicólogo de la Clínica las Américas, Hugo Alberto Gallego. Por otro lado, “según un estudio de la Coordinación Nacional de la Política de Drogas, con sede en Suecia, los niveles de THC (Tetrahidrocannabinol), el componente psicoactivo más importante del Cannabis, no superaban el 5 por ciento en 1961: actualmente, la cifra está por encima del 20 por ciento, es decir, cuatro veces más potente en el presente”, mencionaba en el 2009 el médico Juvenal Villasmil.

La marihuana para el proyecto de Shively vendría de México, en alianza con el ex presidente Vicente Fox. Al ex presidente mexicano se le olvida que los 70 mil muertos que ha habido en los últimos años en su país tienen que ver con las relaciones por el tráfico de drogas. Según él: “la decisión que hemos tomado es seguir adelante bajo un solo propósito, sacar adelante a México de esta carnicería, sacar a México de esta imagen totalmente escandalosa que hoy tiene en el mundo”.

El problema social que se avecina será tanto por el inicio y adicción a las personas, como por el daño considerable de sus organismos. El monopolio de la semilla de la marihuana podría ser viable en los Estados Unidos, porque si el sistema de salud se volvió rentable, ¿por qué no hacerlo con una planta? Uno podría pensar que eso le llevaría obstáculos legales al proyecto, pero todos sabemos que cuando el dinero está de por medio, en Estados Unidos todo es posible.